El incremento considerable de los impuestos sobre el juego online decidido por el Gobierno del Reino Unido está generando despidos y procesos de reestructuración en la industria de Gibraltar, una base fundamental para la economía local. Compañías como William Hill y 888, integradas en el grupo Evoke, están analizando opciones de venta total o parcial para ajustarse a las nuevas cargas fiscales.
Los impuestos afectados incluyen el Remote Gaming Duty, que se incrementará del 21 % al 40 % en abril de 2026, y el General Betting Duty, que subirá del 15 % al 25 % en abril de 2027, presionando directamente los márgenes de beneficio de los operadores. Evoke ha comenzado una revisión estratégica y ha contactado con entidades financieras para considerar la posible venta de activos o divisiones, aunque ha aclarado que aún no hay certeza sobre que se cierre alguna transacción.
Como respuestas inmediatas, la industria está implementando reducciones en sus plantillas, aumentando la automatización de procesos y disminuyendo las inversiones en marketing dirigidas al mercado británico. Se prevé además una consolidación sectorial, con la adquisición de empresas menores por parte de grupos más grandes.
Para contrarrestar los efectos negativos, Gibraltar está acelerando la aprobación del Gambling Bill 2025, enfocado en modernizar el sector y atraer operadores innovadores. Asimismo, las empresas locales están diversificando sus mercados hacia regiones como Europa, América Latina y Asia-Pacífico, y adoptan tecnologías como la inteligencia artificial, digitalización y blockchain para optimizar costos.
A pesar de estas estrategias, los retos permanecen: la mayor presión fiscal podría ocasionar nuevos despidos, migraciones de operaciones a jurisdicciones con menores impuestos y un crecimiento de la competencia en mercados no regulados. La economía de Gibraltar busca balancear la protección del empleo con la necesidad de mantener su atractivo fiscal y competitivo en el juego online.
