La socialité vuelve a la pasarela barcelonesa un año tras su conocido desfile descalza, reafirmando su posición como referente junto a la artista Metrika en una propuesta que combina sofisticación y la vanguardia generacional.
La pasarela 080 Barcelona Fashion se ha consolidado como el escenario de uno de los encuentros más destacados y comentados dentro de la moda española actual. Carmen Lomana, quien protagonizó un momento viral en 2023 al quitarse los tacones durante el desfile, ha regresado para desfilar con Dominnico. En esta ocasión, la socialité ha dejado atrás el incidente, reforzando su papel como icono de estilo con una imagen renovada, compartiendo protagonismo con Metrika, una figura representativa de la nueva generación.
Un retorno planeado: de la espontaneidad a la elegancia
La vuelta de Lomana a la firma Dominnico va más allá de lo visual, constituyendo una clara declaración de intenciones. Mientras que el año pasado su actitud natural ante un problema con el calzado se volvió viral, en 2026 ha caminado con paso firme, elegante y consciente del impacto visual. La improvisación dio paso a una propuesta de gran sofisticación, demostrando la seguridad que acompaña su madurez dentro del mundo de la moda.
Análisis del estilo: el protagonismo del blanco y el cuero
Para esta aparición, se optó por un total white con efecto cuero que redefinió la silueta de la socialité. La prenda destacaba por una estructura sólida y presentaba las siguientes características:
- Abrigo estructurado: Con cinturón que define la figura y elementos metálicos que aportan un toque arquitectónico.
- Cuello alto: Un detalle que añade dramatismo y una estética cercana al futurismo.
- Acabado brillante: El material aporta modernidad, alejándose del clasicismo habitual pero manteniendo una elegancia contemporánea.
El conjunto se completó con medias y botines en tonos similares, creando un efecto estilizador, junto con un bolso a juego que cerraba un conjunto cuidadosamente pensado.
Metrika y el diálogo generacional en Dominnico
Contrario a la pulcritud estética de Lomana, la participación de Metrika aportó la ruptura necesaria dentro del desfile. Su estilo, también centrado en el blanco, empleaba elementos más audaces, con cortes estratégicos y prendas que dejaban ver piel, conectando especialmente con el público joven.
Este contraste entre ambas figuras resalta el mensaje creativo de Dominnico. La firma barcelonesa muestra un universo libre de barreras generacionales, transformando la pasarela en un espacio donde estilos aparentemente distintos encuentran un hilo conductor bajo su dirección.
De lo viral a lo emblemático
Aunque el gesto de Carmen Lomana con sus tacones en 2023 sigue presente en la memoria colectiva de la 080 Barcelona, esta nueva participación evidencia que la socialité ha sabido convertir aquel episodio en una trayectoria consolidada. Sin apoyarse en anécdotas, Lomana ha vuelto a imponer el ritmo de la moda nacional con una actitud segura y un look impecable, confirmando que su influencia permanece vigente.
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