Un mensaje difundido por teléfonos móviles y redes sociales, que afirmaba erróneamente que España había abierto la frontera para permitir la entrada de personas sin documentación, provocó que miles de personas se desplazaran hacia Ceuta. A pesar del aumento de controles por parte de Marruecos, numerosos jóvenes continúan concentrados en las inmediaciones fronterizas intentando acceder a territorio español tanto por tierra como por mar.
La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
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La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
Un mensaje difundido por teléfonos móviles y redes sociales, que afirmaba erróneamente que España había abierto la frontera para permitir la entrada de personas sin documentación, provocó que miles de personas se desplazaran hacia Ceuta. A pesar del aumento de controles por parte de Marruecos, numerosos jóvenes continúan concentrados en las inmediaciones fronterizas intentando acceder a territorio español tanto por tierra como por mar.
La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
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La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
Un mensaje difundido por teléfonos móviles y redes sociales, que afirmaba erróneamente que España había abierto la frontera para permitir la entrada de personas sin documentación, provocó que miles de personas se desplazaran hacia Ceuta. A pesar del aumento de controles por parte de Marruecos, numerosos jóvenes continúan concentrados en las inmediaciones fronterizas intentando acceder a territorio español tanto por tierra como por mar.
La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
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La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
Un mensaje difundido por teléfonos móviles y redes sociales, que afirmaba erróneamente que España había abierto la frontera para permitir la entrada de personas sin documentación, provocó que miles de personas se desplazaran hacia Ceuta. A pesar del aumento de controles por parte de Marruecos, numerosos jóvenes continúan concentrados en las inmediaciones fronterizas intentando acceder a territorio español tanto por tierra como por mar.
La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
Durante las operaciones policiales se produjeron momentos de tensión con lanzamiento de piedras hacia las fuerzas de seguridad. Un autobús ubicado a varios cientos de metros del paso fronterizo fue incendiado; las causas del fuego no se habían determinado y no se reportaron víctimas relacionadas con este hecho.
Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.
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La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la población marroquí más cercana a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en colinas, bosques y diferentes puntos de la localidad mientras esperaban una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes aumentaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y entradas a localidades del norte del país para frenar la llegada de nuevos grupos. No obstante, numerosos jóvenes lograron evadir estos controles y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros hasta llegar a la frontera.
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Mientras los agentes trataban de despejar las inmediaciones de la frontera, grupos de jóvenes siguieron avanzar hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para entrar en Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas cruzaron este jueves a la ciudad autónoma a pie por el espigón fronterizo, tras varios días con numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis indica al menos 18 fallecidos, en su mayoría ahogados al intentar alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando a lo largo del día a medida que los equipos de emergencia encontraban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes aún no han ofrecido un balance detallado de muertos, rescates y entradas.
La situación también afectó a Melilla, donde se cerró la frontera de Beni Enzar, único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, debido a varios intentos de entrada irregular.
Un rumor provoca la movilización
Uno de los factores principales que motivó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor que aseguraba que España permitiría cruzar la frontera sin documentos.
Hadiya, una mujer que se desplazó al lugar con sus hijas, comentó que había visto en su teléfono un aviso afirmando que España había abierto el paso fronterizo. La misma inquietud circulaba entre los jóvenes que se acercaban a Ceuta: querían confirmar si realmente podían entrar sin papeles.
Este aviso no respondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se difundió rápidamente por teléfonos móviles y redes sociales, provocando un efecto llamada entre personas procedentes de diferentes ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó saturando el centro de Castillejos. Los cortes de tráfico y los controles policiales causaron importantes atascos, mientras que muchos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de lo habitual por temor a posibles incidentes.
Durante la madrugada, varios jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con la intención de cruzar el mar. Muchos buscaban aprovechar la oscuridad, las temperaturas altas y la niebla para llegar a la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan intensificar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos pactaron aumentar la cooperación para gestionar la crisis y revisar los mecanismos para entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habrían accedido a la ciudad autónoma en los diez días previos, una cifra que superó los recursos disponibles para acogida y asistencia humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no logró reducir de inmediato la presión migratoria. Miles de jóvenes permanecieron cerca de la frontera mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más cercanas al perímetro fronterizo.
La actual crisis migratoria entre España y Marruecos se considera la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq, ubicada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no hizo referencia a la situación fronteriza durante su discurso nacional.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y de emergencia mientras prosigue la búsqueda de posibles desaparecidos y se atiende a las personas que lograron entrar en territorio español.

















