La NASA ha indicado que SpaceX y Blue Origin son las dos empresas seleccionadas para competir en el regreso de astronautas a la Luna en 2028, en el marco de la misión Artemis IV. La agencia estadounidense evaluará los sistemas de alunizaje de ambas firmas antes de definir cuál empleará.
Esta información fue comunicada durante una conferencia de los responsables del programa Artemis en el Centro Espacial Kennedy. La NASA pretende confirmar la efectividad de las tecnologías propuestas por las dos compañías antes de decidir cuál será utilizada en una misión tripulada.
Evaluación de los sistemas de alunizaje de SpaceX y Blue Origin
SpaceX, fundada por Elon Musk, apuesta por su nave Starship para funcionar como vehículo de descenso lunar. El plan contempla que esta nave se acople a la cápsula Orión de la NASA para transportar a los astronautas hasta la órbita lunar, desde donde comenzaría el descenso a la superficie. SpaceX tiene previsto realizar una prueba de alunizaje no tripulada a finales de 2027, con la meta de llevar astronautas durante la segunda mitad de 2028, siempre que su sistema se confirme viable.
Por su parte, Blue Origin, empresa de Jeff Bezos, está desarrollando su módulo Blue Moon como alternativa. Su propuesta incluye tres vehículos que funcionarían como remolcadores para acercar el módulo tripulado a una órbita polar lunar, donde se encontraría con los astronautas en la Orión. Blue Origin prepara una prueba no tripulada de su sistema de aterrizaje para 2028.
Modificaciones en el programa Artemis
Además de las pruebas de aterrizaje, la NASA ha anunciado ajustes en la estrategia de Artemis III. Esta misión, prevista para el verano de 2027, se enfocará en ensayos en órbita terrestre en lugar de realizar un alunizaje. Cuatro astronautas realizarán maniobras de encuentro y acoplamiento entre la cápsula Orión y los prototipos de vehículos desarrollados por SpaceX y Blue Origin durante cerca de 14 días.
El propósito de estos ensayos es validar las operaciones necesarias para futuras misiones tripuladas a la Luna. Los datos recogidos permitirán a la NASA evaluar mejor los sistemas que ambas compañías están creando.
La selección del vehículo para Artemis IV dependerá de los resultados de estas pruebas y de la capacidad de los fabricantes para cumplir con los plazos. La NASA también pretende aumentar su participación directa en el desarrollo tecnológico, incorporando personal propio a los equipos de proveedores para identificar y solucionar rápidamente posibles problemas técnicos.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL
















