Ricardo Teresa, residente en Ceuta con discapacidad motora, ha expresado públicamente su queja tras las dificultades que enfrentó el jueves 16 de julio durante la tradicional misa en honor a la Virgen del Carmen, celebrada en la playa de la Almadraba. El vecino comenta una falta de atención organizativa que le impidió disfrutar del culto de manera adecuada, un problema de accesibilidad que, según indica, también afecta a otros espacios culturales de la ciudad como el Teatro Auditorio del Revellín.
Dificultades en la playa de la Almadraba
Aunque el lugar contaba con una rampa que permitió a Ricardo y a su esposa acceder hasta la arena, la manera en que se ubicó el público impidió que pudieran ver con claridad:
- Posición inicial: La pareja se colocó al final de la rampa. La esposa se sentó en una de las sillas de plástico disponibles y Ricardo permaneció a su lado en su silla de ruedas, en un área apartada desde la que inicialmente el escenario era visible.
- Obstrucción de la vista: Momentos antes del inicio del acto, tanto autoridades como otros asistentes ocuparon los asientos delanteros. Además, numerosas personas se situaron de pie detrás de esas sillas, bloqueando completamente la línea de visión del matrimonio.
- Falta de alternativas: Pese a que Ricardo advirtió a los presentes sobre el problema y el impedimento que les generaba, no se le ofreció ninguna opción ni solución en ese instante.
El Revellín: reforma aprobada en el Pleno pendiente de ejecución
Esta experiencia ha renovado las críticas de Ricardo Teresa sobre la accesibilidad cultural en Ceuta. Ha denunciado nuevamente la situación que enfrentan las personas con movilidad reducida en el Teatro Auditorio del Revellín, donde actualmente deben ubicarse en la última fila del espacio.
«Nos sitúan en la última fila, desde allí no se ve ni se oye correctamente»
Ricardo lamenta haber tenido que renunciar a muchas funciones por la distancia al escenario, calificando esta situación como discriminatoria. Menciona que entre 2017 y 2019 él y su esposa podían sentarse en las primeras filas, pero esa opción se eliminó desde 2019 por razones de seguridad en caso de evacuación por incendio.
Esta cuestión fue trasladada a la política local por el partido Ceuta Ya!, que en febrero de 2025 presentó en el Pleno de la Asamblea una propuesta para modificar el patio de butacas y fomentar la inclusión. Pese a que la iniciativa contó con casi unanimidad (con la única abstención de Vox) y el proyecto técnico fue elaborado meses después, las obras aún no han comenzado un año y medio más tarde.
Ante la ausencia de avances en el teatro y las dificultades en eventos públicos, el vecino ha manifestado que considera presentar una reclamación formal ante el Defensor del Pueblo si las autoridades locales no ofrecen una solución a corto plazo.
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