MADRID. — Este jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió con contundencia la decisión adoptada por las fuerzas de seguridad que estaban en la frontera de Ceuta durante la crisis migratoria ocurrida a finales de julio. El jefe del Ejecutivo señaló que los agentes españoles priorizaron la seguridad humana, evitando así un posible desenlace mucho más grave: “Tuvieron que elegir entre dejar pasar temporalmente a las personas o intentar detenerlas por la fuerza, lo cual probablemente habría provocado una tragedia mayor (…). Considero que acertaron”.
Sánchez comenzó su intervención explicando la secuencia de los hechos. La presión migratoria se fue incrementando paulatinamente a lo largo del mes, escalando desde un promedio diario de 37 entradas a nado hasta un pico de 194 personas en la noche del 25 al 29 de julio. Frente a esta situación, las autoridades centrales junto con la Ciudad Autónoma de Ceuta mantuvieron una coordinación constante para manejar este aumento que, según el presidente, era “notable, pero ni inusual ni extraordinario”.
La influencia de las redes sociales
No obstante, el panorama cambió “de manera abrupta y repentina” el 30 de julio. Sánchez atribuyó este cambio drástico al efecto llamada generado por contenidos virales en plataformas digitales, señalando la proliferación de “vídeos en redes sociales que incentivaban a cruzar la frontera”. Esta difusión masiva ocasionó la llegada súbita de numerosos grupos de migrantes hacia la línea fronteriza y el intento masivo de atravesar a nado el espigón.
Ante el peligro inmediato de aplastamiento o ahogamiento, las fuerzas de seguridad en el lugar decidieron flexibilizar temporalmente el paso para reducir el riesgo, una medida que el presidente respaldó públicamente para evitar víctimas fatales en la frontera entre España y Marruecos.
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Sánchez comenzó su intervención explicando la secuencia de los hechos. La presión migratoria se fue incrementando paulatinamente a lo largo del mes, escalando desde un promedio diario de 37 entradas a nado hasta un pico de 194 personas en la noche del 25 al 29 de julio. Frente a esta situación, las autoridades centrales junto con la Ciudad Autónoma de Ceuta mantuvieron una coordinación constante para manejar este aumento que, según el presidente, era “notable, pero ni inusual ni extraordinario”.
La influencia de las redes sociales
No obstante, el panorama cambió “de manera abrupta y repentina” el 30 de julio. Sánchez atribuyó este cambio drástico al efecto llamada generado por contenidos virales en plataformas digitales, señalando la proliferación de “vídeos en redes sociales que incentivaban a cruzar la frontera”. Esta difusión masiva ocasionó la llegada súbita de numerosos grupos de migrantes hacia la línea fronteriza y el intento masivo de atravesar a nado el espigón.
Ante el peligro inmediato de aplastamiento o ahogamiento, las fuerzas de seguridad en el lugar decidieron flexibilizar temporalmente el paso para reducir el riesgo, una medida que el presidente respaldó públicamente para evitar víctimas fatales en la frontera entre España y Marruecos.
MADRID. — Este jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió con contundencia la decisión adoptada por las fuerzas de seguridad que estaban en la frontera de Ceuta durante la crisis migratoria ocurrida a finales de julio. El jefe del Ejecutivo señaló que los agentes españoles priorizaron la seguridad humana, evitando así un posible desenlace mucho más grave: “Tuvieron que elegir entre dejar pasar temporalmente a las personas o intentar detenerlas por la fuerza, lo cual probablemente habría provocado una tragedia mayor (…). Considero que acertaron”.
Sánchez comenzó su intervención explicando la secuencia de los hechos. La presión migratoria se fue incrementando paulatinamente a lo largo del mes, escalando desde un promedio diario de 37 entradas a nado hasta un pico de 194 personas en la noche del 25 al 29 de julio. Frente a esta situación, las autoridades centrales junto con la Ciudad Autónoma de Ceuta mantuvieron una coordinación constante para manejar este aumento que, según el presidente, era “notable, pero ni inusual ni extraordinario”.
La influencia de las redes sociales
No obstante, el panorama cambió “de manera abrupta y repentina” el 30 de julio. Sánchez atribuyó este cambio drástico al efecto llamada generado por contenidos virales en plataformas digitales, señalando la proliferación de “vídeos en redes sociales que incentivaban a cruzar la frontera”. Esta difusión masiva ocasionó la llegada súbita de numerosos grupos de migrantes hacia la línea fronteriza y el intento masivo de atravesar a nado el espigón.
Ante el peligro inmediato de aplastamiento o ahogamiento, las fuerzas de seguridad en el lugar decidieron flexibilizar temporalmente el paso para reducir el riesgo, una medida que el presidente respaldó públicamente para evitar víctimas fatales en la frontera entre España y Marruecos.
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Sánchez comenzó su intervención explicando la secuencia de los hechos. La presión migratoria se fue incrementando paulatinamente a lo largo del mes, escalando desde un promedio diario de 37 entradas a nado hasta un pico de 194 personas en la noche del 25 al 29 de julio. Frente a esta situación, las autoridades centrales junto con la Ciudad Autónoma de Ceuta mantuvieron una coordinación constante para manejar este aumento que, según el presidente, era “notable, pero ni inusual ni extraordinario”.
La influencia de las redes sociales
No obstante, el panorama cambió “de manera abrupta y repentina” el 30 de julio. Sánchez atribuyó este cambio drástico al efecto llamada generado por contenidos virales en plataformas digitales, señalando la proliferación de “vídeos en redes sociales que incentivaban a cruzar la frontera”. Esta difusión masiva ocasionó la llegada súbita de numerosos grupos de migrantes hacia la línea fronteriza y el intento masivo de atravesar a nado el espigón.
Ante el peligro inmediato de aplastamiento o ahogamiento, las fuerzas de seguridad en el lugar decidieron flexibilizar temporalmente el paso para reducir el riesgo, una medida que el presidente respaldó públicamente para evitar víctimas fatales en la frontera entre España y Marruecos.
















