La creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
La creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
La creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
La creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa creadora de contenido señala que la protección empleada contra Samy Rivers disminuyó su visibilidad y no evitó que terminara con la nariz inflamada. RoRo indica que el casco fue modificado por la organización en respuesta a las solicitudes del equipo adversario y niega que fuera determinante para su triunfo.
RoRo ha respondido públicamente a las críticas recibidas por el casco que empleó durante su enfrentamiento contra Samy Rivers en La Velada del Año VI.
La influencer española compartió un vídeo donde defiende que la protección especial no le otorgó ninguna ventaja deportiva. Según su relato, el casco dificultó su visión y no impidió que recibiera impactos en la nariz, una zona que precisaba proteger debido a una operación previa.
“Un casco no hace que conectes más golpes”, declaró al iniciar su explicación. RoRo mostró también varias fotografías tomadas tras el combate que, según indicó, muestran su nariz enrojecida e inflamada.
La polémica corresponde a La Velada del Año VI, celebrada el sábado 25 de julio de 2026 en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y no a la quinta edición, como han indicado algunas publicaciones.
RoRo asegura que terminó con la nariz inflamada
La creadora de contenido afirma que la protección no funcionó tan eficazmente como se esperaba.
En su vídeo indicó que varios días después del combate todavía sentía molestias. Para respaldar su testimonio mostró imágenes captadas durante la noche de La Velada donde su nariz aparece enrojecida.
“Ni siquiera me terminó protegiendo bien la nariz”, explicó. Según RoRo, un casco convencional podría moverse por la forma de su cabeza y dejar sin protección la zona que necesitaba cuidar.
La influencer piensa que, sin la adaptación usada en la pelea, los golpes podrían haber tenido consecuencias más severas. No obstante, la gravedad de las molestias corresponde a su propio relato y no se ha publicado ninguna evaluación médica tras el combate.
Así fue modificado el casco de RoRo
RoRo comentó que el casco que finalmente utilizó no era idéntico al que mostró en el pesaje.
La protección original consistía en un casco de pómulos con una careta frontal. Tras negociaciones entre los equipos, la organización retiró la parte inferior, levantó el resto para formar una barra y añadió acolchado en la parte delantera.
También se consideró quitar la protección de la barbilla, pero según contó, el equipo técnico opinó que eso podría afectar la integridad del casco.
RoRo asegura que esas modificaciones se realizaron atendiendo a las reclamaciones del equipo de Samy Rivers, no de forma unilateral.
“Me quitó bastante visibilidad”
Una de las críticas más frecuentes tras el combate fue que la estructura frontal podría impedir que Rivers conectara golpes limpios en su rostro.
RoRo ofrece una perspectiva distinta. Indica que el acolchado añadido hizo que la barra sobresaliera más y permitió que algunos golpes impactaran en la protección.
Además, señala que las dimensiones del casco limitaron mucho su campo visual.
“Ni siquiera podía ver mis propios ojos”, comentó al referirse a las dificultades durante los tres asaltos. Para ella, esta restricción compensaba cualquier posible ventaja de la barra frontal.
No existe todavía un análisis técnico independiente que confirme si el modelo benefició o perjudicó objetivamente a alguna de las participantes.
RoRo niega que el casco decidiera el combate
La influencer también respondió a quienes atribuyeron exclusivamente a la protección su victoria.
RoRo sostiene que el casco no aumentó su velocidad, capacidad de golpeo ni precisión. Por eso, considera injusto que parte de la conversación posterior haya obviado su preparación y desempeño en el cuadrilátero.
La española venció a Samy Rivers por decisión unánime tras tres asaltos. Los jueces estimaron que había merecido el triunfo en un enfrentamiento caracterizado por intercambios constantes y la presión ofensiva de ambas competidoras.
Después del combate, Rivers aceptó el fallo y manifestó que se iba tranquila tras haber dado todo durante la preparación y el encuentro. RoRo agradeció el apoyo recibido y reconoció que intentó no crear expectativas antes de subir al ring.
La polémica comenzó antes de la pelea
El casco ya generaba dudas en las horas previas a La Velada.
El equipo de Samy Rivers cuestionó que ambas peleadoras compitieran con protecciones distintas y solicitó detalles específicos sobre las modificaciones a realizar.
La preocupación no solo se centraba en la protección de la nariz de RoRo, sino también en que la estructura rígida pudiera dificultar los golpes de Rivers o provocar molestias en las manos de la mexicana.
Las negociaciones de último momento permitieron ajustar el casco y evitar la cancelación de la pelea. Finalmente, las dos participantes subieron al ring tras la aceptación de las condiciones por sus respectivos equipos.
Ibai reconoció un fallo de comunicación
Las explicaciones de RoRo se producen tras la versión ofrecida por Ibai Llanos.
El organizador afirmó que sabía que la influencer tuvo problemas físicos, pero que no recibió información clara desde el principio acerca de la imposibilidad de recibir golpes directos en la nariz.
Ibai opinó que una condición de tal relevancia debía haberse comunicado con antelación a todas las partes involucradas. Añadió que si la participación implicaba un riesgo importante para la salud de RoRo, habría sido conveniente reconsiderar la pelea.
El streamer no acusó a la española de mala fe, sino que dirigió su crítica principalmente al proceso de comunicación entre la participante, el área deportiva, la organización y el equipo de Rivers.
RoRo dice que informó de su operación
RoRo asegura que su necesidad de usar una protección adaptada era conocida.
Había comunicado antes del combate que se sometió a una operación en la nariz y que aceptó competir bajo la condición de contar con un casco que protegiera esa zona.
Durante su preparación probó diferentes modelos, incluido uno con una estructura frontal más voluminosa. La versión final se acordó tras las objeciones del equipo rival.
La discrepancia entre las declaraciones de Ibai y RoRo no implica necesariamente que alguno mienta, sino que la información pudo no haberse comunicado con igual precisión a todos los responsables del evento.
“La Velada es un espectáculo”
RoRo también recordó que La Velada no es una competición profesional, sino un evento de entretenimiento protagonizado por creadores de contenido con preparación limitada.
Con este argumento, sostiene que la seguridad debe primar sobre la uniformidad estricta del equipamiento. Para ella, permitir una adaptación médica no altera el resultado, siempre que la protección sea revisada y aceptada por los responsables y el equipo adversario.
Esta controversia evidencia la necesidad de protocolos más claros. Cualquier limitación médica que requiera modificar el material debe comunicarse desde el inicio para que ambos equipos puedan entrenar en igualdad de condiciones y evitar negociaciones de última hora.
Una polémica que eclipsó la actuación de ambas
RoRo piensa que el debate sobre el casco ha opacado el esfuerzo de las dos participantes.
La española insiste en que la protección no actuó por ella ni determinó las puntuaciones de los jueces. Rivers, por su parte, evitó usar la polémica como excusa tras su derrota y valoró positivamente su rendimiento.
El vídeo de RoRo brinda detalles adicionales sobre las modificaciones, pero no aclara definitivamente si el casco influyó en el desarrollo del combate. Esta valoración sigue dividida entre seguidores, entrenadores y expertos.
Lo que se confirma es que el modelo fue modificado antes de la pelea, ambos equipos aceptaron finalmente disputarla y RoRo ganó por decisión unánime.
















