El jefe del Ejecutivo presenció el encuentro desde el palco de autoridades, mientras que la representación institucional española en el césped del MetLife Stadium recayó en el Rey Felipe VI y el presidente de la RFEF.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no estuvo incluido en el protocolo institucional implementado sobre el césped del MetLife Stadium en Nueva York durante la entrega de medallas y trofeo de la Copa del Mundo a la Selección Española. La FIFA reservó el lugar en el podio para el jefe del Estado, el Rey Felipe VI, junto con las autoridades de los países organizadores y los máximos dirigentes federativos.
En la ceremonia de premiación en el campo tras la victoria española, la representación nacional estuvo conformada por el monarca y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán. Ambos se ubicaron al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el presidente estadounidense Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
Por su parte, la participación del presidente del Gobierno se limitó al palco de autoridades del estadio neoyorquino. Sánchez viajó a Nueva York para presenciar el partido y tuvo un saludo con el mandatario estadounidense fuera de las cámaras. Sin embargo, no ingresó al campo ni tomó parte en la entrega de premios ni en los saludos posteriores al equipo.
El protocolo utilizado por el organismo rector del fútbol mundial mantiene la práctica habitual que reserva la presencia en este tipo de actos a la jefatura del Estado, similar a la medida aplicada durante la final de la Eurocopa 2024, donde la UEFA aplicó la misma normativa organizativa.
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El protocolo utilizado por el organismo rector del fútbol mundial mantiene la práctica habitual que reserva la presencia en este tipo de actos a la jefatura del Estado, similar a la medida aplicada durante la final de la Eurocopa 2024, donde la UEFA aplicó la misma normativa organizativa.
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Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
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En la ceremonia de premiación en el campo tras la victoria española, la representación nacional estuvo conformada por el monarca y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán. Ambos se ubicaron al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el presidente estadounidense Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
Por su parte, la participación del presidente del Gobierno se limitó al palco de autoridades del estadio neoyorquino. Sánchez viajó a Nueva York para presenciar el partido y tuvo un saludo con el mandatario estadounidense fuera de las cámaras. Sin embargo, no ingresó al campo ni tomó parte en la entrega de premios ni en los saludos posteriores al equipo.
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Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
Por su parte, la participación del presidente del Gobierno se limitó al palco de autoridades del estadio neoyorquino. Sánchez viajó a Nueva York para presenciar el partido y tuvo un saludo con el mandatario estadounidense fuera de las cámaras. Sin embargo, no ingresó al campo ni tomó parte en la entrega de premios ni en los saludos posteriores al equipo.
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En la ceremonia de premiación en el campo tras la victoria española, la representación nacional estuvo conformada por el monarca y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán. Ambos se ubicaron al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el presidente estadounidense Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
Por su parte, la participación del presidente del Gobierno se limitó al palco de autoridades del estadio neoyorquino. Sánchez viajó a Nueva York para presenciar el partido y tuvo un saludo con el mandatario estadounidense fuera de las cámaras. Sin embargo, no ingresó al campo ni tomó parte en la entrega de premios ni en los saludos posteriores al equipo.
El protocolo utilizado por el organismo rector del fútbol mundial mantiene la práctica habitual que reserva la presencia en este tipo de actos a la jefatura del Estado, similar a la medida aplicada durante la final de la Eurocopa 2024, donde la UEFA aplicó la misma normativa organizativa.
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Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
Por su parte, la participación del presidente del Gobierno se limitó al palco de autoridades del estadio neoyorquino. Sánchez viajó a Nueva York para presenciar el partido y tuvo un saludo con el mandatario estadounidense fuera de las cámaras. Sin embargo, no ingresó al campo ni tomó parte en la entrega de premios ni en los saludos posteriores al equipo.
El protocolo utilizado por el organismo rector del fútbol mundial mantiene la práctica habitual que reserva la presencia en este tipo de actos a la jefatura del Estado, similar a la medida aplicada durante la final de la Eurocopa 2024, donde la UEFA aplicó la misma normativa organizativa.
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En la ceremonia de premiación en el campo tras la victoria española, la representación nacional estuvo conformada por el monarca y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán. Ambos se ubicaron al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el presidente estadounidense Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Después de que Donald Trump entregó el trofeo al capitán Rodri Hernández, los jugadores invitaron al Rey Felipe y su familia —la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes asistieron al estadio— a unirse a la celebración en el césped por la obtención del segundo Mundial en la historia del fútbol español.
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