La embajada del Reino alauita ante la UE envía una carta a parlamentarios comunitarios para influir en la resolución que define lo ocurrido como «ataque híbrido», excluyendo expresamente a los miembros del Partido Popular en medio del distanciamiento con la principal fuerza opositora.
La embajada del Reino de Marruecos ante la Unión Europea ha enviado una carta a un conjunto de eurodiputados considerados receptivos a sus posicionamientos respecto a la reciente entrada masiva en la ciudad autónoma de Ceuta. La intención de esta representación diplomática es influir directamente en la elaboración y discusión de una resolución en el Parlamento Europeo que califica los sucesos en la frontera española como un «ataque híbrido». En esta estrategia de presión destaca la exclusión consciente de los eurodiputados del Partido Popular español, un hecho que refleja el aumento de las tensiones entre Rabat y esta formación política.
En la comunicación dirigida a los eurodiputados, la diplomacia marroquí utiliza como argumento principal las declaraciones del gobierno español, indicando que el presidente del Ejecutivo ha eximido a Marruecos de cualquier tipo de responsabilidad en lo ocurrido. Según el texto de la embajada, «el Gobierno de España ha declarado públicamente que la información disponible no permitía culpar a Marruecos por estos hechos. Además, ha reconocido la rápida y activa colaboración de Marruecos para facilitar el regreso de la mayoría de migrantes en situación irregular».
La existencia de esta carta salió a la luz durante un pleno del Parlamento Europeo, cuando la eurodiputada vasca Oihane Aguirregoitia Martínez la expuso en la tribuna, afirmando que había sido enviada a toda la Cámara. Este acto desencadenó un momento de tensión política que refleja las intensas labores de presión realizadas por Marruecos dentro de las instituciones europeas. Fuentes parlamentarias calificadas describen la red de influencia de Rabat como «transversal», atribuyendo la exclusión de los representantes del PP a una estrategia política.
Contradicciones diplomáticas y la reacción en la Eurocámara
En el documento, Marruecos confirma su disposición para hacerse cargo de la repatriación de personas que entraron ilegalmente en territorio español, incluyendo nacionales marroquíes, ciudadanos de otros países y menores no acompañados. No obstante, estas declaraciones fueron cuestionadas en el debate europeo por el eurodiputado del PP Javier Zarzalejos, quien recordó que hasta el momento las autoridades de Rabat no han accedido a recibir los cuerpos de personas que fallecieron ahogadas al intentar cruzar nadando a Ceuta.
Para desvincularse del conflicto, la representación marroquí plantea dudas sobre si le convendría desencadenar una crisis grave con España y la Unión Europea, especialmente cuando la UE es su principal socio y las relaciones bilaterales se están fortaleciendo. A pesar de ello, varios miembros del gobierno marroquí han defendido públicamente, en momentos de mayor tensión, sus reclamos sobre la soberanía de las dos ciudades autónomas españolas.
El tramo final de la carta explica el contexto interno marroquí, cuestionando si «¿Marruecos habría provocado intencionalmente una crisis migratoria el día de la festividad nacional, el Día del Trono, un momento de gran simbolismo para celebrar los logros del Reino?». Con esto, la diplomacia del país sugiere que sus organismos de seguridad no lograron controlar una movilización masiva de hasta 80.000 personas. En el escrito no se menciona la crisis socioeconómica ni el deseo de la juventud marroquí de emigrar.
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La embajada del Reino de Marruecos ante la Unión Europea ha enviado una carta a un conjunto de eurodiputados considerados receptivos a sus posicionamientos respecto a la reciente entrada masiva en la ciudad autónoma de Ceuta. La intención de esta representación diplomática es influir directamente en la elaboración y discusión de una resolución en el Parlamento Europeo que califica los sucesos en la frontera española como un «ataque híbrido». En esta estrategia de presión destaca la exclusión consciente de los eurodiputados del Partido Popular español, un hecho que refleja el aumento de las tensiones entre Rabat y esta formación política.
En la comunicación dirigida a los eurodiputados, la diplomacia marroquí utiliza como argumento principal las declaraciones del gobierno español, indicando que el presidente del Ejecutivo ha eximido a Marruecos de cualquier tipo de responsabilidad en lo ocurrido. Según el texto de la embajada, «el Gobierno de España ha declarado públicamente que la información disponible no permitía culpar a Marruecos por estos hechos. Además, ha reconocido la rápida y activa colaboración de Marruecos para facilitar el regreso de la mayoría de migrantes en situación irregular».
La existencia de esta carta salió a la luz durante un pleno del Parlamento Europeo, cuando la eurodiputada vasca Oihane Aguirregoitia Martínez la expuso en la tribuna, afirmando que había sido enviada a toda la Cámara. Este acto desencadenó un momento de tensión política que refleja las intensas labores de presión realizadas por Marruecos dentro de las instituciones europeas. Fuentes parlamentarias calificadas describen la red de influencia de Rabat como «transversal», atribuyendo la exclusión de los representantes del PP a una estrategia política.
Contradicciones diplomáticas y la reacción en la Eurocámara
En el documento, Marruecos confirma su disposición para hacerse cargo de la repatriación de personas que entraron ilegalmente en territorio español, incluyendo nacionales marroquíes, ciudadanos de otros países y menores no acompañados. No obstante, estas declaraciones fueron cuestionadas en el debate europeo por el eurodiputado del PP Javier Zarzalejos, quien recordó que hasta el momento las autoridades de Rabat no han accedido a recibir los cuerpos de personas que fallecieron ahogadas al intentar cruzar nadando a Ceuta.
Para desvincularse del conflicto, la representación marroquí plantea dudas sobre si le convendría desencadenar una crisis grave con España y la Unión Europea, especialmente cuando la UE es su principal socio y las relaciones bilaterales se están fortaleciendo. A pesar de ello, varios miembros del gobierno marroquí han defendido públicamente, en momentos de mayor tensión, sus reclamos sobre la soberanía de las dos ciudades autónomas españolas.
El tramo final de la carta explica el contexto interno marroquí, cuestionando si «¿Marruecos habría provocado intencionalmente una crisis migratoria el día de la festividad nacional, el Día del Trono, un momento de gran simbolismo para celebrar los logros del Reino?». Con esto, la diplomacia del país sugiere que sus organismos de seguridad no lograron controlar una movilización masiva de hasta 80.000 personas. En el escrito no se menciona la crisis socioeconómica ni el deseo de la juventud marroquí de emigrar.
La embajada del Reino alauita ante la UE envía una carta a parlamentarios comunitarios para influir en la resolución que define lo ocurrido como «ataque híbrido», excluyendo expresamente a los miembros del Partido Popular en medio del distanciamiento con la principal fuerza opositora.
La embajada del Reino de Marruecos ante la Unión Europea ha enviado una carta a un conjunto de eurodiputados considerados receptivos a sus posicionamientos respecto a la reciente entrada masiva en la ciudad autónoma de Ceuta. La intención de esta representación diplomática es influir directamente en la elaboración y discusión de una resolución en el Parlamento Europeo que califica los sucesos en la frontera española como un «ataque híbrido». En esta estrategia de presión destaca la exclusión consciente de los eurodiputados del Partido Popular español, un hecho que refleja el aumento de las tensiones entre Rabat y esta formación política.
En la comunicación dirigida a los eurodiputados, la diplomacia marroquí utiliza como argumento principal las declaraciones del gobierno español, indicando que el presidente del Ejecutivo ha eximido a Marruecos de cualquier tipo de responsabilidad en lo ocurrido. Según el texto de la embajada, «el Gobierno de España ha declarado públicamente que la información disponible no permitía culpar a Marruecos por estos hechos. Además, ha reconocido la rápida y activa colaboración de Marruecos para facilitar el regreso de la mayoría de migrantes en situación irregular».
La existencia de esta carta salió a la luz durante un pleno del Parlamento Europeo, cuando la eurodiputada vasca Oihane Aguirregoitia Martínez la expuso en la tribuna, afirmando que había sido enviada a toda la Cámara. Este acto desencadenó un momento de tensión política que refleja las intensas labores de presión realizadas por Marruecos dentro de las instituciones europeas. Fuentes parlamentarias calificadas describen la red de influencia de Rabat como «transversal», atribuyendo la exclusión de los representantes del PP a una estrategia política.
Contradicciones diplomáticas y la reacción en la Eurocámara
En el documento, Marruecos confirma su disposición para hacerse cargo de la repatriación de personas que entraron ilegalmente en territorio español, incluyendo nacionales marroquíes, ciudadanos de otros países y menores no acompañados. No obstante, estas declaraciones fueron cuestionadas en el debate europeo por el eurodiputado del PP Javier Zarzalejos, quien recordó que hasta el momento las autoridades de Rabat no han accedido a recibir los cuerpos de personas que fallecieron ahogadas al intentar cruzar nadando a Ceuta.
Para desvincularse del conflicto, la representación marroquí plantea dudas sobre si le convendría desencadenar una crisis grave con España y la Unión Europea, especialmente cuando la UE es su principal socio y las relaciones bilaterales se están fortaleciendo. A pesar de ello, varios miembros del gobierno marroquí han defendido públicamente, en momentos de mayor tensión, sus reclamos sobre la soberanía de las dos ciudades autónomas españolas.
El tramo final de la carta explica el contexto interno marroquí, cuestionando si «¿Marruecos habría provocado intencionalmente una crisis migratoria el día de la festividad nacional, el Día del Trono, un momento de gran simbolismo para celebrar los logros del Reino?». Con esto, la diplomacia del país sugiere que sus organismos de seguridad no lograron controlar una movilización masiva de hasta 80.000 personas. En el escrito no se menciona la crisis socioeconómica ni el deseo de la juventud marroquí de emigrar.
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La embajada del Reino de Marruecos ante la Unión Europea ha enviado una carta a un conjunto de eurodiputados considerados receptivos a sus posicionamientos respecto a la reciente entrada masiva en la ciudad autónoma de Ceuta. La intención de esta representación diplomática es influir directamente en la elaboración y discusión de una resolución en el Parlamento Europeo que califica los sucesos en la frontera española como un «ataque híbrido». En esta estrategia de presión destaca la exclusión consciente de los eurodiputados del Partido Popular español, un hecho que refleja el aumento de las tensiones entre Rabat y esta formación política.
En la comunicación dirigida a los eurodiputados, la diplomacia marroquí utiliza como argumento principal las declaraciones del gobierno español, indicando que el presidente del Ejecutivo ha eximido a Marruecos de cualquier tipo de responsabilidad en lo ocurrido. Según el texto de la embajada, «el Gobierno de España ha declarado públicamente que la información disponible no permitía culpar a Marruecos por estos hechos. Además, ha reconocido la rápida y activa colaboración de Marruecos para facilitar el regreso de la mayoría de migrantes en situación irregular».
La existencia de esta carta salió a la luz durante un pleno del Parlamento Europeo, cuando la eurodiputada vasca Oihane Aguirregoitia Martínez la expuso en la tribuna, afirmando que había sido enviada a toda la Cámara. Este acto desencadenó un momento de tensión política que refleja las intensas labores de presión realizadas por Marruecos dentro de las instituciones europeas. Fuentes parlamentarias calificadas describen la red de influencia de Rabat como «transversal», atribuyendo la exclusión de los representantes del PP a una estrategia política.
Contradicciones diplomáticas y la reacción en la Eurocámara
En el documento, Marruecos confirma su disposición para hacerse cargo de la repatriación de personas que entraron ilegalmente en territorio español, incluyendo nacionales marroquíes, ciudadanos de otros países y menores no acompañados. No obstante, estas declaraciones fueron cuestionadas en el debate europeo por el eurodiputado del PP Javier Zarzalejos, quien recordó que hasta el momento las autoridades de Rabat no han accedido a recibir los cuerpos de personas que fallecieron ahogadas al intentar cruzar nadando a Ceuta.
Para desvincularse del conflicto, la representación marroquí plantea dudas sobre si le convendría desencadenar una crisis grave con España y la Unión Europea, especialmente cuando la UE es su principal socio y las relaciones bilaterales se están fortaleciendo. A pesar de ello, varios miembros del gobierno marroquí han defendido públicamente, en momentos de mayor tensión, sus reclamos sobre la soberanía de las dos ciudades autónomas españolas.
El tramo final de la carta explica el contexto interno marroquí, cuestionando si «¿Marruecos habría provocado intencionalmente una crisis migratoria el día de la festividad nacional, el Día del Trono, un momento de gran simbolismo para celebrar los logros del Reino?». Con esto, la diplomacia del país sugiere que sus organismos de seguridad no lograron controlar una movilización masiva de hasta 80.000 personas. En el escrito no se menciona la crisis socioeconómica ni el deseo de la juventud marroquí de emigrar.

















