El presidente ceutí apoyó de manera unánime junto con el Gobierno central la incorporación de las instalaciones portuarias para alojar migrantes, según documentos oficiales.
Las actas de dos encuentros de alto nivel realizados esta semana entre el Ejecutivo central y la Ciudad Autónoma de Ceuta muestran que el presidente Juan Jesús Vivas respaldó sin reservas y con unanimidad la utilización de las instalaciones del puerto de Ceuta para alojar temporalmente a los migrantes que están en las calles. Este acuerdo contrasta con el rechazo posterior a la infraestructura por parte de la administración local, un cambio que ha generado preocupación en el Gobierno central y la intervención del Ministerio de Transportes para hacerse cargo de la zona portuaria y acoger a cerca de 1.000 migrantes.
Los documentos oficiales a los que se tuvo acceso indican que el primer compromiso formal se registró el pasado lunes en una reunión por videoconferencia del comité de situación. En dicho encuentro, presidido por Pedro Sánchez y con la intervención de varios ministros y del propio Vivas, se discutió la urgente necesidad de aliviar la presión migratoria tras los episodios de tensión en la ciudad.
En la sesión, el presidente del Gobierno hizo un llamado a la «solidaridad» para «garantizar la convivencia» mediante la reubicación temporal de las personas que pernoctan en la vía pública. Vivas apoyó esta solicitud, condenó los actos violentos ocurridos en los días anteriores y defendió la conveniencia de establecer un plan para mejorar la situación local.
Voto unánime para incluir el puerto
En la fase de acuerdos, Vivas aprobó la inclusión de dos parcelas de la ampliación occidental del puerto de Ceuta, gestionadas por el Ministerio de Transportes, dentro del listado de espacios disponibles. A cambio, el Ejecutivo aceptó retirar del Real Decreto 681/2026 otros recintos cuyo uso era rechazado totalmente por la Ciudad Autónoma, como polideportivos, la fábrica de harinas y el hospital militar.
El acta deja constancia que la propuesta fue sometida a consulta de los asistentes y «se aprueba con el voto unánime de los representantes», sin que Vivas planteara ninguna objeción.
El respaldo del presidente ceutí se confirmó al día siguiente, martes por la mañana, en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional. En ese encuentro, también presidido por Sánchez, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, presentó formalmente la modificación del decreto para incorporar los terrenos portuarios y eliminar los recintos conflictivos. El órgano emitió un informe favorable y el acta fue aprobada por unanimidad sin observaciones de Vivas, paso previo indispensable para su tramitación en el Consejo de Ministros.
Cambio político y acusaciones de «sabotaje»
A pesar de los acuerdos en ambas comisiones, el Consejo de Administración del Puerto de Ceuta —donde la administración autonómica tiene mayoría— votó el pasado viernes en contra de ceder las instalaciones con un resultado de 11 votos frente a 4. Desde el Partido Popular se justificó esta decisión argumentando que el puerto es una «infraestructura crítica» y su uso para acoger migrantes no es adecuado.
Por su parte, el Gobierno central reaccionó rápidamente. Fuentes del Ejecutivo califican el cambio de postura de Vivas como una falta de lealtad institucional orientada a retrasar la solución de la crisis migratoria. Mientras tanto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, describió la maniobra como un «sabotaje», lo que motivó la intervención estatal para gestionar directamente el área portuaria.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALEl presidente ceutí apoyó de manera unánime junto con el Gobierno central la incorporación de las instalaciones portuarias para alojar migrantes, según documentos oficiales.
Las actas de dos encuentros de alto nivel realizados esta semana entre el Ejecutivo central y la Ciudad Autónoma de Ceuta muestran que el presidente Juan Jesús Vivas respaldó sin reservas y con unanimidad la utilización de las instalaciones del puerto de Ceuta para alojar temporalmente a los migrantes que están en las calles. Este acuerdo contrasta con el rechazo posterior a la infraestructura por parte de la administración local, un cambio que ha generado preocupación en el Gobierno central y la intervención del Ministerio de Transportes para hacerse cargo de la zona portuaria y acoger a cerca de 1.000 migrantes.
Los documentos oficiales a los que se tuvo acceso indican que el primer compromiso formal se registró el pasado lunes en una reunión por videoconferencia del comité de situación. En dicho encuentro, presidido por Pedro Sánchez y con la intervención de varios ministros y del propio Vivas, se discutió la urgente necesidad de aliviar la presión migratoria tras los episodios de tensión en la ciudad.
En la sesión, el presidente del Gobierno hizo un llamado a la «solidaridad» para «garantizar la convivencia» mediante la reubicación temporal de las personas que pernoctan en la vía pública. Vivas apoyó esta solicitud, condenó los actos violentos ocurridos en los días anteriores y defendió la conveniencia de establecer un plan para mejorar la situación local.
Voto unánime para incluir el puerto
En la fase de acuerdos, Vivas aprobó la inclusión de dos parcelas de la ampliación occidental del puerto de Ceuta, gestionadas por el Ministerio de Transportes, dentro del listado de espacios disponibles. A cambio, el Ejecutivo aceptó retirar del Real Decreto 681/2026 otros recintos cuyo uso era rechazado totalmente por la Ciudad Autónoma, como polideportivos, la fábrica de harinas y el hospital militar.
El acta deja constancia que la propuesta fue sometida a consulta de los asistentes y «se aprueba con el voto unánime de los representantes», sin que Vivas planteara ninguna objeción.
El respaldo del presidente ceutí se confirmó al día siguiente, martes por la mañana, en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional. En ese encuentro, también presidido por Sánchez, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, presentó formalmente la modificación del decreto para incorporar los terrenos portuarios y eliminar los recintos conflictivos. El órgano emitió un informe favorable y el acta fue aprobada por unanimidad sin observaciones de Vivas, paso previo indispensable para su tramitación en el Consejo de Ministros.
Cambio político y acusaciones de «sabotaje»
A pesar de los acuerdos en ambas comisiones, el Consejo de Administración del Puerto de Ceuta —donde la administración autonómica tiene mayoría— votó el pasado viernes en contra de ceder las instalaciones con un resultado de 11 votos frente a 4. Desde el Partido Popular se justificó esta decisión argumentando que el puerto es una «infraestructura crítica» y su uso para acoger migrantes no es adecuado.
Por su parte, el Gobierno central reaccionó rápidamente. Fuentes del Ejecutivo califican el cambio de postura de Vivas como una falta de lealtad institucional orientada a retrasar la solución de la crisis migratoria. Mientras tanto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, describió la maniobra como un «sabotaje», lo que motivó la intervención estatal para gestionar directamente el área portuaria.
El presidente ceutí apoyó de manera unánime junto con el Gobierno central la incorporación de las instalaciones portuarias para alojar migrantes, según documentos oficiales.
Las actas de dos encuentros de alto nivel realizados esta semana entre el Ejecutivo central y la Ciudad Autónoma de Ceuta muestran que el presidente Juan Jesús Vivas respaldó sin reservas y con unanimidad la utilización de las instalaciones del puerto de Ceuta para alojar temporalmente a los migrantes que están en las calles. Este acuerdo contrasta con el rechazo posterior a la infraestructura por parte de la administración local, un cambio que ha generado preocupación en el Gobierno central y la intervención del Ministerio de Transportes para hacerse cargo de la zona portuaria y acoger a cerca de 1.000 migrantes.
Los documentos oficiales a los que se tuvo acceso indican que el primer compromiso formal se registró el pasado lunes en una reunión por videoconferencia del comité de situación. En dicho encuentro, presidido por Pedro Sánchez y con la intervención de varios ministros y del propio Vivas, se discutió la urgente necesidad de aliviar la presión migratoria tras los episodios de tensión en la ciudad.
En la sesión, el presidente del Gobierno hizo un llamado a la «solidaridad» para «garantizar la convivencia» mediante la reubicación temporal de las personas que pernoctan en la vía pública. Vivas apoyó esta solicitud, condenó los actos violentos ocurridos en los días anteriores y defendió la conveniencia de establecer un plan para mejorar la situación local.
Voto unánime para incluir el puerto
En la fase de acuerdos, Vivas aprobó la inclusión de dos parcelas de la ampliación occidental del puerto de Ceuta, gestionadas por el Ministerio de Transportes, dentro del listado de espacios disponibles. A cambio, el Ejecutivo aceptó retirar del Real Decreto 681/2026 otros recintos cuyo uso era rechazado totalmente por la Ciudad Autónoma, como polideportivos, la fábrica de harinas y el hospital militar.
El acta deja constancia que la propuesta fue sometida a consulta de los asistentes y «se aprueba con el voto unánime de los representantes», sin que Vivas planteara ninguna objeción.
El respaldo del presidente ceutí se confirmó al día siguiente, martes por la mañana, en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional. En ese encuentro, también presidido por Sánchez, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, presentó formalmente la modificación del decreto para incorporar los terrenos portuarios y eliminar los recintos conflictivos. El órgano emitió un informe favorable y el acta fue aprobada por unanimidad sin observaciones de Vivas, paso previo indispensable para su tramitación en el Consejo de Ministros.
Cambio político y acusaciones de «sabotaje»
A pesar de los acuerdos en ambas comisiones, el Consejo de Administración del Puerto de Ceuta —donde la administración autonómica tiene mayoría— votó el pasado viernes en contra de ceder las instalaciones con un resultado de 11 votos frente a 4. Desde el Partido Popular se justificó esta decisión argumentando que el puerto es una «infraestructura crítica» y su uso para acoger migrantes no es adecuado.
Por su parte, el Gobierno central reaccionó rápidamente. Fuentes del Ejecutivo califican el cambio de postura de Vivas como una falta de lealtad institucional orientada a retrasar la solución de la crisis migratoria. Mientras tanto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, describió la maniobra como un «sabotaje», lo que motivó la intervención estatal para gestionar directamente el área portuaria.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALEl presidente ceutí apoyó de manera unánime junto con el Gobierno central la incorporación de las instalaciones portuarias para alojar migrantes, según documentos oficiales.
Las actas de dos encuentros de alto nivel realizados esta semana entre el Ejecutivo central y la Ciudad Autónoma de Ceuta muestran que el presidente Juan Jesús Vivas respaldó sin reservas y con unanimidad la utilización de las instalaciones del puerto de Ceuta para alojar temporalmente a los migrantes que están en las calles. Este acuerdo contrasta con el rechazo posterior a la infraestructura por parte de la administración local, un cambio que ha generado preocupación en el Gobierno central y la intervención del Ministerio de Transportes para hacerse cargo de la zona portuaria y acoger a cerca de 1.000 migrantes.
Los documentos oficiales a los que se tuvo acceso indican que el primer compromiso formal se registró el pasado lunes en una reunión por videoconferencia del comité de situación. En dicho encuentro, presidido por Pedro Sánchez y con la intervención de varios ministros y del propio Vivas, se discutió la urgente necesidad de aliviar la presión migratoria tras los episodios de tensión en la ciudad.
En la sesión, el presidente del Gobierno hizo un llamado a la «solidaridad» para «garantizar la convivencia» mediante la reubicación temporal de las personas que pernoctan en la vía pública. Vivas apoyó esta solicitud, condenó los actos violentos ocurridos en los días anteriores y defendió la conveniencia de establecer un plan para mejorar la situación local.
Voto unánime para incluir el puerto
En la fase de acuerdos, Vivas aprobó la inclusión de dos parcelas de la ampliación occidental del puerto de Ceuta, gestionadas por el Ministerio de Transportes, dentro del listado de espacios disponibles. A cambio, el Ejecutivo aceptó retirar del Real Decreto 681/2026 otros recintos cuyo uso era rechazado totalmente por la Ciudad Autónoma, como polideportivos, la fábrica de harinas y el hospital militar.
El acta deja constancia que la propuesta fue sometida a consulta de los asistentes y «se aprueba con el voto unánime de los representantes», sin que Vivas planteara ninguna objeción.
El respaldo del presidente ceutí se confirmó al día siguiente, martes por la mañana, en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional. En ese encuentro, también presidido por Sánchez, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, presentó formalmente la modificación del decreto para incorporar los terrenos portuarios y eliminar los recintos conflictivos. El órgano emitió un informe favorable y el acta fue aprobada por unanimidad sin observaciones de Vivas, paso previo indispensable para su tramitación en el Consejo de Ministros.
Cambio político y acusaciones de «sabotaje»
A pesar de los acuerdos en ambas comisiones, el Consejo de Administración del Puerto de Ceuta —donde la administración autonómica tiene mayoría— votó el pasado viernes en contra de ceder las instalaciones con un resultado de 11 votos frente a 4. Desde el Partido Popular se justificó esta decisión argumentando que el puerto es una «infraestructura crítica» y su uso para acoger migrantes no es adecuado.
Por su parte, el Gobierno central reaccionó rápidamente. Fuentes del Ejecutivo califican el cambio de postura de Vivas como una falta de lealtad institucional orientada a retrasar la solución de la crisis migratoria. Mientras tanto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, describió la maniobra como un «sabotaje», lo que motivó la intervención estatal para gestionar directamente el área portuaria.
















