El Gobierno sostiene que la seguridad del espacio Schengen está asegurada mediante un doble control y ha instalado una barrera de contención de 500 metros en el Tarajal, mientras la Guardia Civil sigue recuperando cadáveres en la costa
La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
Incidentes en las calles de Ceuta, ayuda eclesial y estabilidad en Melilla
La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
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La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
Incidentes en las calles de Ceuta, ayuda eclesial y estabilidad en Melilla
La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
El Gobierno sostiene que la seguridad del espacio Schengen está asegurada mediante un doble control y ha instalado una barrera de contención de 500 metros en el Tarajal, mientras la Guardia Civil sigue recuperando cadáveres en la costa
La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
Incidentes en las calles de Ceuta, ayuda eclesial y estabilidad en Melilla
La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
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La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
Incidentes en las calles de Ceuta, ayuda eclesial y estabilidad en Melilla
La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
El Gobierno sostiene que la seguridad del espacio Schengen está asegurada mediante un doble control y ha instalado una barrera de contención de 500 metros en el Tarajal, mientras la Guardia Civil sigue recuperando cadáveres en la costa
La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
Incidentes en las calles de Ceuta, ayuda eclesial y estabilidad en Melilla
La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
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La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
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La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
El Gobierno sostiene que la seguridad del espacio Schengen está asegurada mediante un doble control y ha instalado una barrera de contención de 500 metros en el Tarajal, mientras la Guardia Civil sigue recuperando cadáveres en la costa
La situación en Ceuta continúa siendo crítica después de la llegada masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos, una circunstancia que ha superado la capacidad local y ha reactivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de devolución. Aunque la Delegación del Gobierno ha comunicado que la entrada desde el país vecino se ha detenido completamente y la madrugada del viernes al sábado ha sido tranquila y sin sucesos relevantes, los efectos de esta crisis siguen siendo un tema principal en la agenda política.
El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
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La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
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El Ministerio del Interior mantiene el dispositivo de seguridad activo en Ceuta y sigue organizando las devoluciones de quienes entraron de forma irregular, reforzando la vigilancia en la frontera. En tanto España y Marruecos intentan agilizar los retornos, la experiencia de situaciones parecidas y fuentes policiales sugieren que un número importante de inmigrantes podría quedarse finalmente en territorio español. Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 69.500 personas han salido de Ceuta hacia Marruecos en las últimas 30 horas; en esa cifra, las fuentes policiales indican que podrían incluirse migrantes llegados días antes del masivo ingreso del jueves.
Incremento en el número de víctimas mortales y montaje de la barrera neumática en el Tarajal
El coste humano de la crisis se refleja en el litoral de Ceuta, donde las fuentes policiales han confirmado que el número de cadáveres recuperados de inmigrantes asciende a 67 tras los ingresos de los últimos dos días. La Guardia Civil sigue con la búsqueda de cuerpos alrededor del espigón fronterizo del Tarajal, lugar donde se ha encontrado casi la totalidad de los fallecidos en el mar.
Para reducir la presión en la zona marítima, el Gobierno ha comenzado a instalar barreras de contención en la ciudad. Las labores iniciaron a las 7:50 horas de este sábado en el espigón Tarajal. El principal componente del dispositivo es una barrera neumática de 500 metros de largo, con una altura sobre la superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida que alcanza hasta un metro de profundidad. Esta estructura se complementa con una primera línea de boyas ancladas proporcionadas por la Armada y un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger la barrera en todo momento.
Garantía del espacio Schengen y respuestas internacionales
Frente a las inquietudes generadas, el Gobierno ha afirmado de forma clara que la integridad del espacio Schengen está totalmente preservada. El Ejecutivo recuerda que existe desde 1991 un control de salida y la implementación de un doble filtro: primero en la frontera con Marruecos y otro como control Schengen a la salida hacia la Península. Esta organización busca impedir que una entrada irregular en las ciudades autónomas se traduzca en acceso al resto de la Unión Europea. Fuentes gubernamentales indican que ninguna persona que entró irregularmente a Ceuta ha salido hacia la Península ni podría haberlo hecho, y que casi todas las entradas han sido revertidas en menos de 48 horas.
Los acontecimientos en la frontera han provocado declaraciones internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una catástrofe y la utilizó como ejemplo del futuro que, según él, afrontaría su país si el Partido Demócrata gana las elecciones presidenciales de 2028. Por otro lado, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, brindó su apoyo a España y descartó explícitamente la exclusión española del espacio Schengen, aunque criticó la política migratoria más laxa de algunos gobiernos europeos.
Incidentes en las calles de Ceuta, ayuda eclesial y estabilidad en Melilla
La presencia de los recién llegados en la ciudad ha generado episodios puntuales de violencia. Un inmigrante marroquí resultó herido tras recibir una puñalada en un costado durante una pelea callejera con otro compatriota cerca del colegio público Andrés Manjón, incidente derivado de una discusión entre dos personas que entraron ilegalmente.
En el ámbito de asistencia, la Diócesis de Cádiz y Ceuta expresó su honda preocupación por los hechos y anunció que las colectas de las misas de este fin de semana serán destinadas a apoyar la atención a los inmigrantes que cruzaron la frontera.
Además, la situación se ha calmado en la valla fronteriza de Melilla después de dos noches consecutivas de presión migratoria. Las entradas irregulares en varios puntos del perímetro no han sido cuantificadas oficialmente, aunque requirieron la constante presencia de patrullas y el empleo de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad para evitar los intentos de cruce.
















