La crisis en Ceuta vuelve a situar a Margarita Robles y a Esperanza Casteleiro, directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en el foco de una cuestión pendiente: ¿qué datos manejaba el Ministerio de Defensa antes del gran ingreso masivo y hasta qué punto se transmitió la información?
Esta cuestión adquiere relevancia por la larga trayectoria profesional que vincula a ambas.
Esperanza Casteleiro no llegó a la dirección del CNI como una desconocida. Su carrera está estrechamente ligada a los servicios de inteligencia españoles. Ingresó en el CESID en 1983 y ha ocupado puestos de responsabilidad dentro del sistema de inteligencia, tanto en España como en el exterior.
Entre sus roles destaca el de secretaria general del CNI, lo que le proporcionó un conocimiento interno del funcionamiento del servicio, sus procesos y la forma en que la información de inteligencia se comunica a los responsables políticos.
Su relación profesional con Margarita Robles es aún más profunda.
De jefa de Gabinete de Robles a directora del CNI
En 2018, Casteleiro comenzó a trabajar directamente con Margarita Robles en el Ministerio de Defensa como directora de su Gabinete. Durante ese tiempo, fue parte del círculo más cercano a la ministra y participó en la dirección política del departamento.
En 2020, Robles volvió a confiar en ella y Casteleiro fue nombrada secretaria de Estado de Defensa, un cargo de alta responsabilidad y el segundo nivel político dentro del Ministerio.
Dos años después, en mayo de 2022, se produjo el paso definitivo: Esperanza Casteleiro fue designada directora del CNI por propuesta de Margarita Robles.
La imagen es clara: una colaboradora directa de la ministra asume el liderazgo del organismo responsable de obtener y proporcionar información de inteligencia al Gobierno. Esto hace que la reconstrucción de los hechos ocurridos en Ceuta sea especialmente relevante.
El CNI debía tener atención especial en Ceuta
El CNI tiene entre sus responsabilidades facilitar al Gobierno información, análisis y estudios para prevenir riesgos o amenazas que puedan afectar a España y sus intereses nacionales.
Ceuta, dada su posición geográfica y estratégica, representa un punto especialmente sensible para la seguridad del país.
Si, según se ha informado, antes de la gran entrada existían informes y alertas que señalaban movimientos o preparativos para entradas a nado desde Marruecos, lo esencial es identificar quién recibió esas alertas y cuándo.
Un informe de inteligencia no termina en su elaboración. Debe existir un proceso de distribución, valoración y toma de decisiones, y esa cadena es la que se debe reconstruir ahora.
Una cuestión delicada para Margarita Robles
No se puede afirmar con certeza sin acceso a documentos clasificados que Margarita Robles conociera todos los informes previos a la crisis, pero es legítimo cuestionar qué información tuvo la ministra de Defensa en los días antes del ingreso masivo.
Y la pregunta es aún más importante porque la directora del CNI no es alguien ajeno a su equipo. Es una persona que fue:
- Directora del Gabinete de Margarita Robles.
- Secretaria de Estado de Defensa bajo la ministra Robles.
- Y directora del CNI por propuesta de Robles.
Por ello, es clave determinar qué conocía Casteleiro, qué información obtuvo el CNI y qué trasladó al Ministerio de Defensa para esclarecer lo sucedido.
¿Quién tenía conocimiento de qué y en qué momento?
La investigación debería responder, al menos, a estas preguntas:
- ¿Cuándo el CNI recibió los primeros indicios sobre una posible entrada masiva?
- ¿Cómo valoró esos indicios?
- ¿Fueron estos informes conocidos en la dirección del CNI?
- ¿Se enviaron al Ministerio de Defensa?
- ¿Los recibió Margarita Robles?
- ¿Se informó al presidente del Gobierno y a otros responsables competentes?
- ¿Qué medidas se adoptaron tras recibir esos avisos?
Y una pregunta aún más relevante: ¿la información disponible permitía prever la magnitud de lo sucedido después en Ceuta?
Si los documentos muestran que existían advertencias concretas y precisas antes de la crisis, el debate cambia. No se trataría solo de si los servicios de inteligencia detectaron el riesgo, sino de si quienes podían actuar conocieron ese riesgo a tiempo y tomaron las decisiones necesarias.
Una relación que requiere aclarar todas las dudas
La relación entre Robles y Casteleiro no implica por sí sola que la ministra conociera ciertos informes, pero sí hace indispensable aclarar la cadena de información.
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UNIRME GRATIS AL CANALMargarita Robles fue ministra de Defensa y Esperanza Casteleiro directora del CNI. Ambas colaboraron durante años en los niveles más altos del Ministerio.
Por ello, ante una crisis que afectó directamente la frontera española en Ceuta, la sociedad ceutí tiene derecho a saber qué información tuvo cada responsable, cuándo la conoció y qué acciones emprendió.
El propósito no es buscar responsables prematuramente, sino plantear una cuestión sencilla: si disponían de información para prever la entrada masiva, ¿por qué no se impidió o se preparó adecuadamente?
La respuesta requiere seguir el camino de los informes:
Del CNI a su directora.
De la directora a Defensa.
Y de Defensa al Gobierno.
En este recorrido, el nombre de Margarita Robles es inevitable.

















