El episodio de temperaturas elevadas llegará a su fase más intensa entre el miércoles y el jueves, con máximas que podrían alcanzar los 44 ºC, justo antes de la entrada de una masa de aire más fresca desde el noroeste peninsular.
La situación atmosférica vuelve a ser el foco principal de la agenda meteorológica en España. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido una alerta ante la llegada del momento más crítico de la tercera gran ola de calor de la temporada, un fenómeno de temperaturas extremas que impactará considerablemente en gran parte del país durante el miércoles 22 y el jueves 23. Esta situación, con temperaturas excepcionalmente altas para esta época, afronta sus días más intensos antes de que se produzca un cambio importante previsto para el fin de semana.
Para el miércoles 22, se prevé que las temperaturas continúen aumentando en la mayoría de la vertiente atlántica peninsular, extendiéndose progresivamente a la vertiente cantábrica y las zonas del medio y alto Ebro. De acuerdo con la AEMET, es posible que se superen los 40 ºC en muchas depresiones y valles del interior del tercio sur —exceptuando Extremadura— y en la parte este de la meseta Sur. En las áreas del medio y alto Guadalquivir, las máximas podrían alcanzar los 42 ºC.
EL PAÍS
Simultáneamente, el calor persistirá con valores elevados en el valle del Ebro, las depresiones del nordeste y el interior de Mallorca, donde los termómetros proyectan lecturas cercanas a 39-40 ºC. Los valles del Pirineo podrían alcanzar registros entre 36 y 38 ºC. Sin embargo, se espera cierta incertidumbre debido a posibles descensos térmicos en gran parte del tercio este peninsular, influenciados por la intensificación de las brisas, lo que permitirá que en zonas como la vega del Segura las temperaturas máximas no sobrepasen los 40 ºC.
El jueves 23 está señalado como el día más intenso del episodio. La previsión meteorológica indica un posible aumento en la intensidad de los vientos del oeste, lo que originará un nuevo ascenso térmico en la vertiente mediterránea, afectando especialmente al extremo suroriental peninsular. En el interior de esta región suroriental, en sus valles y depresiones, las temperaturas podrían oscilar entre 42 y 44 ºC, cifras similares a las previstas para la cuenca del Genil y el interior del Guadalhorce. En las áreas del medio y alto Guadalquivir, el valle del Ebro y las depresiones del nordeste, se mantendrán registros que irán de 40 a 42 ºC, mientras que en el interior de Mallorca y el este de la meseta Sur los termómetros podrían rozar los 39-40 ºC, y los valles pirenaicos registrarían entre 37 y 39 ºC.
El viernes 24 marcará el cambio en este episodio térmico. La AEMET indica que el escenario más probable es la llegada de una masa de aire más fresca proveniente del noroeste peninsular. Este suceso dará inicio a un descenso gradual de las temperaturas que se extenderá durante los días siguientes, momento en el cual puede que ya no se cumplan los parámetros para considerar la situación como ola de calor. No obstante, durante el viernes se mantendrán temperaturas elevadas en el cuadrante suroriental, el medio y alto Guadalquivir, el valle del Ebro, depresiones del nordeste, el interior de Mallorca y, en especial, en el interior del extremo sureste, favorecido por los vientos terrales.
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