El entrenador portugués realizó su primera conferencia de prensa oficial tras su regreso al club blanco, previo al inicio de la Liga. Evaluó la condición física del equipo, la responsabilidad del cargo, la incorporación de las jóvenes promesas de La Fábrica y su relación cercana con Florentino Pérez.
José Mourinho atendió el 21 de agosto a los medios en su primera rueda de prensa desde su nombramiento como técnico del Real Madrid. El entrenador portugués, que inició la pretemporada el 13 de julio, habló tras 40 días de preparación para comentar la actualidad del equipo y el partido de estreno contra el Espanyol, donde se enfrentará en su primer encuentro oficial de la Liga.
El técnico comenzó destacando las cualidades del Espanyol, el adversario inicial de la temporada, a quien calificó positivamente antes del partido oficial. «Es un equipo sólido. Los equipos con el mismo técnico desde hace tiempo cuentan con buena preparación, rutinas y dinámicas. Juegan bien y con ambición. Me agradó su primer partido y actualmente tienen tres puntos, tres goles anotados, ningún gol recibido y una afición satisfecha. Estamos listos para lo que encontraremos», afirmó el preparador luso.
Sobre la forma física de la plantilla para este primer compromiso, Mourinho dijo estar «tranquilo» aunque reconoció que habría preferido disponer de más días para equilibrar la condición física del grupo. «Es el primer duelo de la temporada, pero estoy tranquilo. Hemos empezado en momentos distintos y con diferentes grupos. Algunos jugadores tienen más sesiones de entrenamiento que otros. Contamos con jugadores excepcionales y un cuerpo técnico igualmente excelente. Estoy satisfecho con la situación», explicó.
Además, el preparador mostró su contento por el fin de los preparativos estivales: «Claro que hubiera preferido una semana más de entrenamiento, pero ya estamos saturados de amistosos. Queremos enfrentar partidos oficiales y aquí están». Sobre las bajas, confirmó que Endrick presenta «una pequeña molestia muscular» y que Aurélien Tchouaméni no podrá jugar contra el equipo catalán mientras avanza en su recuperación. «Está bien, pero necesita seguir trabajando estos días para acelerar su puesta a punto. No está listo para jugar frente al Espanyol», añadió.
En los temas de presión previo al debut, el técnico rechazó esa idea y prefirió hablar de intensidad competitiva. «No hablaría de presión, sino de adrenalina. No siento presión por nada. Confío en el trabajo realizado y en la ambición y mentalidad de los jugadores», comentó, y lanzó un mensaje directo antes del desplazamiento: «Será un partido complicado, pero mañana, cuando tomemos el avión, estaremos convencidos de regresar con los tres puntos».
Mourinho también valoró el compromiso de la plantilla tras ser consultado sobre declaraciones recientes de Ousmane Diomandé. «Es una expresión que me agrada. Me gustaría aún más si afirmara que está dispuesto a darlo todo por el grupo. Muchas veces, las palabras son fáciles. Lo que dijo Diomandé coincide con lo que veo en todos. Veo una plantilla muy comprometida con ganas de hacerlo bien», resaltó.
Acerca de la convivencia en el vestuario y los antecedentes de Tchouaméni, el técnico aclaró que no fue necesario intervenir para corregir la situación. «Llegué con mucha información. Estuve aquí tres años y conozco muchas bases. Desde el día que llegó Tchouaméni he estado pendiente, pero no tuve que hablar porque noté normalidad inmediata. Si analizas sus relaciones, no te imaginarías lo que sucedió. Ellos mismos me dijeron que no debería intervenir. A mis ojos, todo es normal», detalló.
El portugués estableció exigencias altas sobre los objetivos del año, sin aceptar etapas de transición. «Hay muchas formas de verlo. Lo único pragmático son los resultados. Se puede hacer crecer el club en muchos aspectos, mejorar la estructura y cambiar varias cosas, pero lo que vale son los resultados», aseguró. En este contexto, fue contundente: «Disputamos tres torneos más otra competición menor. Terminar sin títulos en el Real Madrid no es un curso exitoso».
Para el próximo encuentro frente al Espanyol, el entrenador confirmó la inclusión en el banquillo de los canteranos Cestero, Ciria y Rivas. «La plantilla no es muy amplia y algunos jugadores están fuera por largo tiempo. Prefiero manejar un grupo de máximo 22 jugadores. Ellos llenan esos espacios y trabajan muy bien con nosotros», comentó. También envió un mensaje de ánimo a la cantera madridista: «Quiero motivar a los jóvenes haciéndoles entender que la puerta está abierta. Esta semana estos tres tendrán su oportunidad y muchos más también. Es algo que valoro y que La Fábrica agradece. Creo que puede ser un incentivo para los chicos».
Sobre el papel de los capitanes durante las primeras semanas, Mourinho expresó satisfacción con el ambiente interno. «Estoy contento con todos. Creo que los capitanes también me están conociendo. Tienen la capacidad de observar, analizar y entenderme bien. No busco que me reconozcan por mis palabras, sino por cómo me interpretan», afirmó, destacando el espíritu grupal: «Me gusta la unión y la empatía que se respira. Cada mañana a las ocho tenemos reunión de staff. El personal que ya estaba aquí comenta que se percibe una empatía distinta». Sin embargo, advirtió que los momentos complicados llegarán: «Los capitanes aún no han tenido que ejercer en situaciones difíciles. Eso llegará. Ya se verá cuando sea el momento».
En materia de disciplina táctica y gestión interna, subrayó que el compromiso es innegociable. «Hay asuntos que no se pueden negociar. El compromiso debe estar presente en cada partido», afirmó. Asimismo, anticipó que la selección de alineaciones generará frustraciones que deberán manejarse. «Llegará un momento de frustración para muchos porque será la primera vez que deba elegir; uno será titular y otro quedará fuera. Deben asimilarlo tanto a nivel individual como grupal. No puedo iniciar un partido con 15 jugadores, solo 11 pueden jugar. Espero que me cueste tomar decisiones porque están trabajando muy bien. El día que uno baje su rendimiento por frustración, la elección será sencilla para mí», comentó.
En defensa, Mourinho enfatizó la importancia del esfuerzo colectivo. «Hay que defender con los once», aseguró, explicando cómo aplicar este principio según el contexto en el campo: «Si un equipo nos presiona y nos complica en nuestra área, todos debemos defender. Si estamos en campo rival, hay que presionar y atacar. Presionar y cerrar espacios no es lo mismo. Algunos tendrán que presionar activamente y otros cubrir los espacios. Esa idea de que unos defiendan y otros solo esperen el balón no sirve. Siempre he contado con una respuesta excelente de todos. Ningún problema».
También se refirió a Vinicius Junior tras confirmarse su continuidad. «No me sorprendió que Vinicius se quedara. Al explicarme la situación, la primera pregunta fue: ‘¿Quiere quedarse o no?’. Me respondieron que sí, y eso me tranquilizó», dijo el técnico, agregando sobre la calidad del jugador: «No quiero juzgar su lugar entre los mejores diez, pero es uno de los mejores y los mejores deben estar aquí».
Al recordar su anterior etapa en el Santiago Bernabéu, Mourinho afirmó que no se enfoca en el pasado. «No me dedico a reprochar ni a añorar. No reflexiono mucho sobre lo que dejé atrás», declaró. No obstante, reveló la comunicación fluida que mantuvo con el presidente del club en ese período: «Con cada título del Madrid recibía una llamada del presidente. Siempre respondía: ‘No, eso no tiene que ver conmigo’. Me alegra que mi trabajo haya dejado huella positiva, pero los títulos corresponden a Carlo, Zidane, los jugadores y el equipo que estaba presente». Añadió su cariño general hacia equipos anteriores: «Si me preguntas si siento algo por la Roma, Inter o Chelsea… sí, lo siento. Siempre deseo que les vaya bien. No hablo del Benfica porque tiene otros asuntos diferentes».
El técnico aceptó plenamente la identidad de su nuevo proyecto. «Ya es mi equipo, para bien o para mal. Si hablamos del equipo perfecto, no existe. Creo que se debe mejorar día a día», comentó. Consciente de los plazos, añadió: «Tenemos un camino largo, pero la competición no se detiene. Tenemos un partido por puntos». Sobre una afirmación previa en pretemporada, aclaró: «Cuando dije que lo mejor estaba por llegar, pensaron en jugadores, pero me refería a los partidos. Aquí están. Jugamos amistosos con seriedad, pero ahora nos jugamos puntos y hay que ir con todo. Cada punto ganado nos acerca más a Cibeles».
Respecto a la alineación para el debut, evitó revelar nombres directamente. «¿El once inicial de Mou? Veamos quién tiene mejores contactos. Los jugadores ya conocen a los titulares. No oculto nada. Ellos lo saben. En un par de horas, seguro que su información llegará. Yo no lo diré», bromeó. Además, descartó la idea de un once fijo: «No tengo un once ideal. Y aunque lo tuviera, no querría mantenerlo. Prefiero mantener abierta la competición». La abundancia de jugadores en ciertas posiciones lo llevará a repartir minutos: «Si hablamos de jugadores de alto nivel como Trent, Dumfries, Cucurella, Carreras… No es viable que uno juegue 50 partidos y otro solo 10. No es posible. Tenemos mucha calidad».
En cuanto a posibles refuerzos en el medio antes del cierre del mercado, negó una necesidad urgente. «No creo que tengamos carencias. Un mediocampista sería la guinda», manifestó, considerando cubiertas las posiciones en el centro del campo: «Con Tchouaméni, Bernardo y Arda… en un futuro podrán desempeñarse en esas posiciones. No tenemos problemas».
Sobre la convivencia táctica entre Vinicius, Kylian Mbappé y Jude Bellingham, el entrenador destacó la calidad de los jugadores y el trabajo para acoplarlos. «Son futbolistas excepcionales. Quieren jugar con otros jugadores excepcionales. Los mejores se frustran si juegan con jugadores que no son de ese nivel. La combinación táctica puede ser más compleja. Ancelotti encontró el Brasil ideal para Vini, Deschamps para Kylian y Tuchel para Jude. Es más difícil encontrar la configuración perfecta para los tres con Mourinho. Tienen que hacerlo porque creen que pueden. Son jugadores de gran nivel que no tienen posiciones incompatibles. Tendremos una gran temporada con ellos», explicó.
Mourinho detalló los criterios para formar su cuerpo técnico. «Entrar a un nuevo club es complicado. Me duele tener que decir que alguien no seguirá. Intento cambiar lo menos posible y traer personas que ayuden a inculcar mentalidad y método de trabajo. Traigo gente en la que confío. Trabajamos con siete analistas. Yo incorporé uno solo. Estoy contento de haber traído uno, solo necesitaban adaptarse a mi forma de trabajar. En ciencia del deporte, datos, control de esfuerzo e individualización, traje solo a uno. Los que estaban han crecido y se han adaptado a nuestro modo», expuso.
Sobre la inclusión de miembros del club, explicó la selección de Sami Khedira para su staff: «En todos los clubes me gusta tener a alguien de casa. En mi primera etapa fue Aitor, ahora campeón del mundo. Pensé en exjugadores del Madrid con perfiles que me agradan: Xabi, técnico de alto nivel, Álvaro, igualmente, Modric sigue jugando, Granero se dedica a los negocios. Seleccioné dos o tres. La primera vez que hablé con Khedira me gustó su actitud. Dijo que si tenía que ir, iría mañana mismo. Entiende la mentalidad. Tiene la relación necesaria con los jugadores. Ha crecido mucho futbolísticamente. Los otros chicos que traje del Benfica son gente de confianza. Uno para organización ofensiva, otro para defensa en balón parado».
Sobre cambios en el entrenamiento de porteros y preparación física, describió la reorganización: «Llopis y Nuno me generaban problemas. No conozco el trabajo ni a Llopis. Tal vez hice algo indebido. Era una parte clave y necesitaba a alguien que trabajara conmigo desde ya. Esto no es hace diez años. El equipo es once y por eso decidí modificar. Pensé que Pintus y Silva encajarían muy bien. Tienen competencias, áreas y métodos distintos. Estoy muy satisfecho con cómo trabajamos. Buen staff, buenos jugadores… Si no funciona, soy un mal entrenador», afirmó.
El entrenador también narró cómo fueron los primeros acercamientos para volver al club: «En ese partido me quedé en el garaje. Lo vi desde el bus. Bromas aparte, no hubo contacto alguno. Fue un partido importante para Madrid y Benfica. No tuve contacto con nadie. Primero surgieron rumores y después contacto. Primero hay contacto, luego alguien habla y aparecen rumores y noticias. Ahora es al revés. Cada año hay rumores y no les doy mucha importancia. Cuando el Madrid me contactó, ya estábamos eliminados, al final de la temporada. Ahí me preguntaron si estaba interesado. Creo que fue durante los últimos dos partidos del Benfica», reveló.
Para finalizar, reflexionó sobre su evolución personal con los años. «El Mourinho de 2013 no estaba preparado para aconsejar al Mourinho de ahora. Hay que mantener la calma siempre y para mí es mucho más sencillo estar tranquilo ahora que hace 5, 10 o 20 años. No hablo de cómo vivo un partido, sino de la vida. En una semana hay como máximo cuatro horas y media de fútbol, pero si lo multiplicas por siete, son muchas horas. Entonces es cuando hay que conservar la calma. Estoy mejor preparado hoy que cuando empecé», concluyó.
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José Mourinho atendió el 21 de agosto a los medios en su primera rueda de prensa desde su nombramiento como técnico del Real Madrid. El entrenador portugués, que inició la pretemporada el 13 de julio, habló tras 40 días de preparación para comentar la actualidad del equipo y el partido de estreno contra el Espanyol, donde se enfrentará en su primer encuentro oficial de la Liga.
El técnico comenzó destacando las cualidades del Espanyol, el adversario inicial de la temporada, a quien calificó positivamente antes del partido oficial. «Es un equipo sólido. Los equipos con el mismo técnico desde hace tiempo cuentan con buena preparación, rutinas y dinámicas. Juegan bien y con ambición. Me agradó su primer partido y actualmente tienen tres puntos, tres goles anotados, ningún gol recibido y una afición satisfecha. Estamos listos para lo que encontraremos», afirmó el preparador luso.
Sobre la forma física de la plantilla para este primer compromiso, Mourinho dijo estar «tranquilo» aunque reconoció que habría preferido disponer de más días para equilibrar la condición física del grupo. «Es el primer duelo de la temporada, pero estoy tranquilo. Hemos empezado en momentos distintos y con diferentes grupos. Algunos jugadores tienen más sesiones de entrenamiento que otros. Contamos con jugadores excepcionales y un cuerpo técnico igualmente excelente. Estoy satisfecho con la situación», explicó.
Además, el preparador mostró su contento por el fin de los preparativos estivales: «Claro que hubiera preferido una semana más de entrenamiento, pero ya estamos saturados de amistosos. Queremos enfrentar partidos oficiales y aquí están». Sobre las bajas, confirmó que Endrick presenta «una pequeña molestia muscular» y que Aurélien Tchouaméni no podrá jugar contra el equipo catalán mientras avanza en su recuperación. «Está bien, pero necesita seguir trabajando estos días para acelerar su puesta a punto. No está listo para jugar frente al Espanyol», añadió.
En los temas de presión previo al debut, el técnico rechazó esa idea y prefirió hablar de intensidad competitiva. «No hablaría de presión, sino de adrenalina. No siento presión por nada. Confío en el trabajo realizado y en la ambición y mentalidad de los jugadores», comentó, y lanzó un mensaje directo antes del desplazamiento: «Será un partido complicado, pero mañana, cuando tomemos el avión, estaremos convencidos de regresar con los tres puntos».
Mourinho también valoró el compromiso de la plantilla tras ser consultado sobre declaraciones recientes de Ousmane Diomandé. «Es una expresión que me agrada. Me gustaría aún más si afirmara que está dispuesto a darlo todo por el grupo. Muchas veces, las palabras son fáciles. Lo que dijo Diomandé coincide con lo que veo en todos. Veo una plantilla muy comprometida con ganas de hacerlo bien», resaltó.
Acerca de la convivencia en el vestuario y los antecedentes de Tchouaméni, el técnico aclaró que no fue necesario intervenir para corregir la situación. «Llegué con mucha información. Estuve aquí tres años y conozco muchas bases. Desde el día que llegó Tchouaméni he estado pendiente, pero no tuve que hablar porque noté normalidad inmediata. Si analizas sus relaciones, no te imaginarías lo que sucedió. Ellos mismos me dijeron que no debería intervenir. A mis ojos, todo es normal», detalló.
El portugués estableció exigencias altas sobre los objetivos del año, sin aceptar etapas de transición. «Hay muchas formas de verlo. Lo único pragmático son los resultados. Se puede hacer crecer el club en muchos aspectos, mejorar la estructura y cambiar varias cosas, pero lo que vale son los resultados», aseguró. En este contexto, fue contundente: «Disputamos tres torneos más otra competición menor. Terminar sin títulos en el Real Madrid no es un curso exitoso».
Para el próximo encuentro frente al Espanyol, el entrenador confirmó la inclusión en el banquillo de los canteranos Cestero, Ciria y Rivas. «La plantilla no es muy amplia y algunos jugadores están fuera por largo tiempo. Prefiero manejar un grupo de máximo 22 jugadores. Ellos llenan esos espacios y trabajan muy bien con nosotros», comentó. También envió un mensaje de ánimo a la cantera madridista: «Quiero motivar a los jóvenes haciéndoles entender que la puerta está abierta. Esta semana estos tres tendrán su oportunidad y muchos más también. Es algo que valoro y que La Fábrica agradece. Creo que puede ser un incentivo para los chicos».
Sobre el papel de los capitanes durante las primeras semanas, Mourinho expresó satisfacción con el ambiente interno. «Estoy contento con todos. Creo que los capitanes también me están conociendo. Tienen la capacidad de observar, analizar y entenderme bien. No busco que me reconozcan por mis palabras, sino por cómo me interpretan», afirmó, destacando el espíritu grupal: «Me gusta la unión y la empatía que se respira. Cada mañana a las ocho tenemos reunión de staff. El personal que ya estaba aquí comenta que se percibe una empatía distinta». Sin embargo, advirtió que los momentos complicados llegarán: «Los capitanes aún no han tenido que ejercer en situaciones difíciles. Eso llegará. Ya se verá cuando sea el momento».
En materia de disciplina táctica y gestión interna, subrayó que el compromiso es innegociable. «Hay asuntos que no se pueden negociar. El compromiso debe estar presente en cada partido», afirmó. Asimismo, anticipó que la selección de alineaciones generará frustraciones que deberán manejarse. «Llegará un momento de frustración para muchos porque será la primera vez que deba elegir; uno será titular y otro quedará fuera. Deben asimilarlo tanto a nivel individual como grupal. No puedo iniciar un partido con 15 jugadores, solo 11 pueden jugar. Espero que me cueste tomar decisiones porque están trabajando muy bien. El día que uno baje su rendimiento por frustración, la elección será sencilla para mí», comentó.
En defensa, Mourinho enfatizó la importancia del esfuerzo colectivo. «Hay que defender con los once», aseguró, explicando cómo aplicar este principio según el contexto en el campo: «Si un equipo nos presiona y nos complica en nuestra área, todos debemos defender. Si estamos en campo rival, hay que presionar y atacar. Presionar y cerrar espacios no es lo mismo. Algunos tendrán que presionar activamente y otros cubrir los espacios. Esa idea de que unos defiendan y otros solo esperen el balón no sirve. Siempre he contado con una respuesta excelente de todos. Ningún problema».
También se refirió a Vinicius Junior tras confirmarse su continuidad. «No me sorprendió que Vinicius se quedara. Al explicarme la situación, la primera pregunta fue: ‘¿Quiere quedarse o no?’. Me respondieron que sí, y eso me tranquilizó», dijo el técnico, agregando sobre la calidad del jugador: «No quiero juzgar su lugar entre los mejores diez, pero es uno de los mejores y los mejores deben estar aquí».
Al recordar su anterior etapa en el Santiago Bernabéu, Mourinho afirmó que no se enfoca en el pasado. «No me dedico a reprochar ni a añorar. No reflexiono mucho sobre lo que dejé atrás», declaró. No obstante, reveló la comunicación fluida que mantuvo con el presidente del club en ese período: «Con cada título del Madrid recibía una llamada del presidente. Siempre respondía: ‘No, eso no tiene que ver conmigo’. Me alegra que mi trabajo haya dejado huella positiva, pero los títulos corresponden a Carlo, Zidane, los jugadores y el equipo que estaba presente». Añadió su cariño general hacia equipos anteriores: «Si me preguntas si siento algo por la Roma, Inter o Chelsea… sí, lo siento. Siempre deseo que les vaya bien. No hablo del Benfica porque tiene otros asuntos diferentes».
El técnico aceptó plenamente la identidad de su nuevo proyecto. «Ya es mi equipo, para bien o para mal. Si hablamos del equipo perfecto, no existe. Creo que se debe mejorar día a día», comentó. Consciente de los plazos, añadió: «Tenemos un camino largo, pero la competición no se detiene. Tenemos un partido por puntos». Sobre una afirmación previa en pretemporada, aclaró: «Cuando dije que lo mejor estaba por llegar, pensaron en jugadores, pero me refería a los partidos. Aquí están. Jugamos amistosos con seriedad, pero ahora nos jugamos puntos y hay que ir con todo. Cada punto ganado nos acerca más a Cibeles».
Respecto a la alineación para el debut, evitó revelar nombres directamente. «¿El once inicial de Mou? Veamos quién tiene mejores contactos. Los jugadores ya conocen a los titulares. No oculto nada. Ellos lo saben. En un par de horas, seguro que su información llegará. Yo no lo diré», bromeó. Además, descartó la idea de un once fijo: «No tengo un once ideal. Y aunque lo tuviera, no querría mantenerlo. Prefiero mantener abierta la competición». La abundancia de jugadores en ciertas posiciones lo llevará a repartir minutos: «Si hablamos de jugadores de alto nivel como Trent, Dumfries, Cucurella, Carreras… No es viable que uno juegue 50 partidos y otro solo 10. No es posible. Tenemos mucha calidad».
En cuanto a posibles refuerzos en el medio antes del cierre del mercado, negó una necesidad urgente. «No creo que tengamos carencias. Un mediocampista sería la guinda», manifestó, considerando cubiertas las posiciones en el centro del campo: «Con Tchouaméni, Bernardo y Arda… en un futuro podrán desempeñarse en esas posiciones. No tenemos problemas».
Sobre la convivencia táctica entre Vinicius, Kylian Mbappé y Jude Bellingham, el entrenador destacó la calidad de los jugadores y el trabajo para acoplarlos. «Son futbolistas excepcionales. Quieren jugar con otros jugadores excepcionales. Los mejores se frustran si juegan con jugadores que no son de ese nivel. La combinación táctica puede ser más compleja. Ancelotti encontró el Brasil ideal para Vini, Deschamps para Kylian y Tuchel para Jude. Es más difícil encontrar la configuración perfecta para los tres con Mourinho. Tienen que hacerlo porque creen que pueden. Son jugadores de gran nivel que no tienen posiciones incompatibles. Tendremos una gran temporada con ellos», explicó.
Mourinho detalló los criterios para formar su cuerpo técnico. «Entrar a un nuevo club es complicado. Me duele tener que decir que alguien no seguirá. Intento cambiar lo menos posible y traer personas que ayuden a inculcar mentalidad y método de trabajo. Traigo gente en la que confío. Trabajamos con siete analistas. Yo incorporé uno solo. Estoy contento de haber traído uno, solo necesitaban adaptarse a mi forma de trabajar. En ciencia del deporte, datos, control de esfuerzo e individualización, traje solo a uno. Los que estaban han crecido y se han adaptado a nuestro modo», expuso.
Sobre la inclusión de miembros del club, explicó la selección de Sami Khedira para su staff: «En todos los clubes me gusta tener a alguien de casa. En mi primera etapa fue Aitor, ahora campeón del mundo. Pensé en exjugadores del Madrid con perfiles que me agradan: Xabi, técnico de alto nivel, Álvaro, igualmente, Modric sigue jugando, Granero se dedica a los negocios. Seleccioné dos o tres. La primera vez que hablé con Khedira me gustó su actitud. Dijo que si tenía que ir, iría mañana mismo. Entiende la mentalidad. Tiene la relación necesaria con los jugadores. Ha crecido mucho futbolísticamente. Los otros chicos que traje del Benfica son gente de confianza. Uno para organización ofensiva, otro para defensa en balón parado».
Sobre cambios en el entrenamiento de porteros y preparación física, describió la reorganización: «Llopis y Nuno me generaban problemas. No conozco el trabajo ni a Llopis. Tal vez hice algo indebido. Era una parte clave y necesitaba a alguien que trabajara conmigo desde ya. Esto no es hace diez años. El equipo es once y por eso decidí modificar. Pensé que Pintus y Silva encajarían muy bien. Tienen competencias, áreas y métodos distintos. Estoy muy satisfecho con cómo trabajamos. Buen staff, buenos jugadores… Si no funciona, soy un mal entrenador», afirmó.
El entrenador también narró cómo fueron los primeros acercamientos para volver al club: «En ese partido me quedé en el garaje. Lo vi desde el bus. Bromas aparte, no hubo contacto alguno. Fue un partido importante para Madrid y Benfica. No tuve contacto con nadie. Primero surgieron rumores y después contacto. Primero hay contacto, luego alguien habla y aparecen rumores y noticias. Ahora es al revés. Cada año hay rumores y no les doy mucha importancia. Cuando el Madrid me contactó, ya estábamos eliminados, al final de la temporada. Ahí me preguntaron si estaba interesado. Creo que fue durante los últimos dos partidos del Benfica», reveló.
Para finalizar, reflexionó sobre su evolución personal con los años. «El Mourinho de 2013 no estaba preparado para aconsejar al Mourinho de ahora. Hay que mantener la calma siempre y para mí es mucho más sencillo estar tranquilo ahora que hace 5, 10 o 20 años. No hablo de cómo vivo un partido, sino de la vida. En una semana hay como máximo cuatro horas y media de fútbol, pero si lo multiplicas por siete, son muchas horas. Entonces es cuando hay que conservar la calma. Estoy mejor preparado hoy que cuando empecé», concluyó.
El entrenador portugués realizó su primera conferencia de prensa oficial tras su regreso al club blanco, previo al inicio de la Liga. Evaluó la condición física del equipo, la responsabilidad del cargo, la incorporación de las jóvenes promesas de La Fábrica y su relación cercana con Florentino Pérez.
José Mourinho atendió el 21 de agosto a los medios en su primera rueda de prensa desde su nombramiento como técnico del Real Madrid. El entrenador portugués, que inició la pretemporada el 13 de julio, habló tras 40 días de preparación para comentar la actualidad del equipo y el partido de estreno contra el Espanyol, donde se enfrentará en su primer encuentro oficial de la Liga.
El técnico comenzó destacando las cualidades del Espanyol, el adversario inicial de la temporada, a quien calificó positivamente antes del partido oficial. «Es un equipo sólido. Los equipos con el mismo técnico desde hace tiempo cuentan con buena preparación, rutinas y dinámicas. Juegan bien y con ambición. Me agradó su primer partido y actualmente tienen tres puntos, tres goles anotados, ningún gol recibido y una afición satisfecha. Estamos listos para lo que encontraremos», afirmó el preparador luso.
Sobre la forma física de la plantilla para este primer compromiso, Mourinho dijo estar «tranquilo» aunque reconoció que habría preferido disponer de más días para equilibrar la condición física del grupo. «Es el primer duelo de la temporada, pero estoy tranquilo. Hemos empezado en momentos distintos y con diferentes grupos. Algunos jugadores tienen más sesiones de entrenamiento que otros. Contamos con jugadores excepcionales y un cuerpo técnico igualmente excelente. Estoy satisfecho con la situación», explicó.
Además, el preparador mostró su contento por el fin de los preparativos estivales: «Claro que hubiera preferido una semana más de entrenamiento, pero ya estamos saturados de amistosos. Queremos enfrentar partidos oficiales y aquí están». Sobre las bajas, confirmó que Endrick presenta «una pequeña molestia muscular» y que Aurélien Tchouaméni no podrá jugar contra el equipo catalán mientras avanza en su recuperación. «Está bien, pero necesita seguir trabajando estos días para acelerar su puesta a punto. No está listo para jugar frente al Espanyol», añadió.
En los temas de presión previo al debut, el técnico rechazó esa idea y prefirió hablar de intensidad competitiva. «No hablaría de presión, sino de adrenalina. No siento presión por nada. Confío en el trabajo realizado y en la ambición y mentalidad de los jugadores», comentó, y lanzó un mensaje directo antes del desplazamiento: «Será un partido complicado, pero mañana, cuando tomemos el avión, estaremos convencidos de regresar con los tres puntos».
Mourinho también valoró el compromiso de la plantilla tras ser consultado sobre declaraciones recientes de Ousmane Diomandé. «Es una expresión que me agrada. Me gustaría aún más si afirmara que está dispuesto a darlo todo por el grupo. Muchas veces, las palabras son fáciles. Lo que dijo Diomandé coincide con lo que veo en todos. Veo una plantilla muy comprometida con ganas de hacerlo bien», resaltó.
Acerca de la convivencia en el vestuario y los antecedentes de Tchouaméni, el técnico aclaró que no fue necesario intervenir para corregir la situación. «Llegué con mucha información. Estuve aquí tres años y conozco muchas bases. Desde el día que llegó Tchouaméni he estado pendiente, pero no tuve que hablar porque noté normalidad inmediata. Si analizas sus relaciones, no te imaginarías lo que sucedió. Ellos mismos me dijeron que no debería intervenir. A mis ojos, todo es normal», detalló.
El portugués estableció exigencias altas sobre los objetivos del año, sin aceptar etapas de transición. «Hay muchas formas de verlo. Lo único pragmático son los resultados. Se puede hacer crecer el club en muchos aspectos, mejorar la estructura y cambiar varias cosas, pero lo que vale son los resultados», aseguró. En este contexto, fue contundente: «Disputamos tres torneos más otra competición menor. Terminar sin títulos en el Real Madrid no es un curso exitoso».
Para el próximo encuentro frente al Espanyol, el entrenador confirmó la inclusión en el banquillo de los canteranos Cestero, Ciria y Rivas. «La plantilla no es muy amplia y algunos jugadores están fuera por largo tiempo. Prefiero manejar un grupo de máximo 22 jugadores. Ellos llenan esos espacios y trabajan muy bien con nosotros», comentó. También envió un mensaje de ánimo a la cantera madridista: «Quiero motivar a los jóvenes haciéndoles entender que la puerta está abierta. Esta semana estos tres tendrán su oportunidad y muchos más también. Es algo que valoro y que La Fábrica agradece. Creo que puede ser un incentivo para los chicos».
Sobre el papel de los capitanes durante las primeras semanas, Mourinho expresó satisfacción con el ambiente interno. «Estoy contento con todos. Creo que los capitanes también me están conociendo. Tienen la capacidad de observar, analizar y entenderme bien. No busco que me reconozcan por mis palabras, sino por cómo me interpretan», afirmó, destacando el espíritu grupal: «Me gusta la unión y la empatía que se respira. Cada mañana a las ocho tenemos reunión de staff. El personal que ya estaba aquí comenta que se percibe una empatía distinta». Sin embargo, advirtió que los momentos complicados llegarán: «Los capitanes aún no han tenido que ejercer en situaciones difíciles. Eso llegará. Ya se verá cuando sea el momento».
En materia de disciplina táctica y gestión interna, subrayó que el compromiso es innegociable. «Hay asuntos que no se pueden negociar. El compromiso debe estar presente en cada partido», afirmó. Asimismo, anticipó que la selección de alineaciones generará frustraciones que deberán manejarse. «Llegará un momento de frustración para muchos porque será la primera vez que deba elegir; uno será titular y otro quedará fuera. Deben asimilarlo tanto a nivel individual como grupal. No puedo iniciar un partido con 15 jugadores, solo 11 pueden jugar. Espero que me cueste tomar decisiones porque están trabajando muy bien. El día que uno baje su rendimiento por frustración, la elección será sencilla para mí», comentó.
En defensa, Mourinho enfatizó la importancia del esfuerzo colectivo. «Hay que defender con los once», aseguró, explicando cómo aplicar este principio según el contexto en el campo: «Si un equipo nos presiona y nos complica en nuestra área, todos debemos defender. Si estamos en campo rival, hay que presionar y atacar. Presionar y cerrar espacios no es lo mismo. Algunos tendrán que presionar activamente y otros cubrir los espacios. Esa idea de que unos defiendan y otros solo esperen el balón no sirve. Siempre he contado con una respuesta excelente de todos. Ningún problema».
También se refirió a Vinicius Junior tras confirmarse su continuidad. «No me sorprendió que Vinicius se quedara. Al explicarme la situación, la primera pregunta fue: ‘¿Quiere quedarse o no?’. Me respondieron que sí, y eso me tranquilizó», dijo el técnico, agregando sobre la calidad del jugador: «No quiero juzgar su lugar entre los mejores diez, pero es uno de los mejores y los mejores deben estar aquí».
Al recordar su anterior etapa en el Santiago Bernabéu, Mourinho afirmó que no se enfoca en el pasado. «No me dedico a reprochar ni a añorar. No reflexiono mucho sobre lo que dejé atrás», declaró. No obstante, reveló la comunicación fluida que mantuvo con el presidente del club en ese período: «Con cada título del Madrid recibía una llamada del presidente. Siempre respondía: ‘No, eso no tiene que ver conmigo’. Me alegra que mi trabajo haya dejado huella positiva, pero los títulos corresponden a Carlo, Zidane, los jugadores y el equipo que estaba presente». Añadió su cariño general hacia equipos anteriores: «Si me preguntas si siento algo por la Roma, Inter o Chelsea… sí, lo siento. Siempre deseo que les vaya bien. No hablo del Benfica porque tiene otros asuntos diferentes».
El técnico aceptó plenamente la identidad de su nuevo proyecto. «Ya es mi equipo, para bien o para mal. Si hablamos del equipo perfecto, no existe. Creo que se debe mejorar día a día», comentó. Consciente de los plazos, añadió: «Tenemos un camino largo, pero la competición no se detiene. Tenemos un partido por puntos». Sobre una afirmación previa en pretemporada, aclaró: «Cuando dije que lo mejor estaba por llegar, pensaron en jugadores, pero me refería a los partidos. Aquí están. Jugamos amistosos con seriedad, pero ahora nos jugamos puntos y hay que ir con todo. Cada punto ganado nos acerca más a Cibeles».
Respecto a la alineación para el debut, evitó revelar nombres directamente. «¿El once inicial de Mou? Veamos quién tiene mejores contactos. Los jugadores ya conocen a los titulares. No oculto nada. Ellos lo saben. En un par de horas, seguro que su información llegará. Yo no lo diré», bromeó. Además, descartó la idea de un once fijo: «No tengo un once ideal. Y aunque lo tuviera, no querría mantenerlo. Prefiero mantener abierta la competición». La abundancia de jugadores en ciertas posiciones lo llevará a repartir minutos: «Si hablamos de jugadores de alto nivel como Trent, Dumfries, Cucurella, Carreras… No es viable que uno juegue 50 partidos y otro solo 10. No es posible. Tenemos mucha calidad».
En cuanto a posibles refuerzos en el medio antes del cierre del mercado, negó una necesidad urgente. «No creo que tengamos carencias. Un mediocampista sería la guinda», manifestó, considerando cubiertas las posiciones en el centro del campo: «Con Tchouaméni, Bernardo y Arda… en un futuro podrán desempeñarse en esas posiciones. No tenemos problemas».
Sobre la convivencia táctica entre Vinicius, Kylian Mbappé y Jude Bellingham, el entrenador destacó la calidad de los jugadores y el trabajo para acoplarlos. «Son futbolistas excepcionales. Quieren jugar con otros jugadores excepcionales. Los mejores se frustran si juegan con jugadores que no son de ese nivel. La combinación táctica puede ser más compleja. Ancelotti encontró el Brasil ideal para Vini, Deschamps para Kylian y Tuchel para Jude. Es más difícil encontrar la configuración perfecta para los tres con Mourinho. Tienen que hacerlo porque creen que pueden. Son jugadores de gran nivel que no tienen posiciones incompatibles. Tendremos una gran temporada con ellos», explicó.
Mourinho detalló los criterios para formar su cuerpo técnico. «Entrar a un nuevo club es complicado. Me duele tener que decir que alguien no seguirá. Intento cambiar lo menos posible y traer personas que ayuden a inculcar mentalidad y método de trabajo. Traigo gente en la que confío. Trabajamos con siete analistas. Yo incorporé uno solo. Estoy contento de haber traído uno, solo necesitaban adaptarse a mi forma de trabajar. En ciencia del deporte, datos, control de esfuerzo e individualización, traje solo a uno. Los que estaban han crecido y se han adaptado a nuestro modo», expuso.
Sobre la inclusión de miembros del club, explicó la selección de Sami Khedira para su staff: «En todos los clubes me gusta tener a alguien de casa. En mi primera etapa fue Aitor, ahora campeón del mundo. Pensé en exjugadores del Madrid con perfiles que me agradan: Xabi, técnico de alto nivel, Álvaro, igualmente, Modric sigue jugando, Granero se dedica a los negocios. Seleccioné dos o tres. La primera vez que hablé con Khedira me gustó su actitud. Dijo que si tenía que ir, iría mañana mismo. Entiende la mentalidad. Tiene la relación necesaria con los jugadores. Ha crecido mucho futbolísticamente. Los otros chicos que traje del Benfica son gente de confianza. Uno para organización ofensiva, otro para defensa en balón parado».
Sobre cambios en el entrenamiento de porteros y preparación física, describió la reorganización: «Llopis y Nuno me generaban problemas. No conozco el trabajo ni a Llopis. Tal vez hice algo indebido. Era una parte clave y necesitaba a alguien que trabajara conmigo desde ya. Esto no es hace diez años. El equipo es once y por eso decidí modificar. Pensé que Pintus y Silva encajarían muy bien. Tienen competencias, áreas y métodos distintos. Estoy muy satisfecho con cómo trabajamos. Buen staff, buenos jugadores… Si no funciona, soy un mal entrenador», afirmó.
El entrenador también narró cómo fueron los primeros acercamientos para volver al club: «En ese partido me quedé en el garaje. Lo vi desde el bus. Bromas aparte, no hubo contacto alguno. Fue un partido importante para Madrid y Benfica. No tuve contacto con nadie. Primero surgieron rumores y después contacto. Primero hay contacto, luego alguien habla y aparecen rumores y noticias. Ahora es al revés. Cada año hay rumores y no les doy mucha importancia. Cuando el Madrid me contactó, ya estábamos eliminados, al final de la temporada. Ahí me preguntaron si estaba interesado. Creo que fue durante los últimos dos partidos del Benfica», reveló.
Para finalizar, reflexionó sobre su evolución personal con los años. «El Mourinho de 2013 no estaba preparado para aconsejar al Mourinho de ahora. Hay que mantener la calma siempre y para mí es mucho más sencillo estar tranquilo ahora que hace 5, 10 o 20 años. No hablo de cómo vivo un partido, sino de la vida. En una semana hay como máximo cuatro horas y media de fútbol, pero si lo multiplicas por siete, son muchas horas. Entonces es cuando hay que conservar la calma. Estoy mejor preparado hoy que cuando empecé», concluyó.
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UNIRME GRATIS AL CANALEl entrenador portugués realizó su primera conferencia de prensa oficial tras su regreso al club blanco, previo al inicio de la Liga. Evaluó la condición física del equipo, la responsabilidad del cargo, la incorporación de las jóvenes promesas de La Fábrica y su relación cercana con Florentino Pérez.
José Mourinho atendió el 21 de agosto a los medios en su primera rueda de prensa desde su nombramiento como técnico del Real Madrid. El entrenador portugués, que inició la pretemporada el 13 de julio, habló tras 40 días de preparación para comentar la actualidad del equipo y el partido de estreno contra el Espanyol, donde se enfrentará en su primer encuentro oficial de la Liga.
El técnico comenzó destacando las cualidades del Espanyol, el adversario inicial de la temporada, a quien calificó positivamente antes del partido oficial. «Es un equipo sólido. Los equipos con el mismo técnico desde hace tiempo cuentan con buena preparación, rutinas y dinámicas. Juegan bien y con ambición. Me agradó su primer partido y actualmente tienen tres puntos, tres goles anotados, ningún gol recibido y una afición satisfecha. Estamos listos para lo que encontraremos», afirmó el preparador luso.
Sobre la forma física de la plantilla para este primer compromiso, Mourinho dijo estar «tranquilo» aunque reconoció que habría preferido disponer de más días para equilibrar la condición física del grupo. «Es el primer duelo de la temporada, pero estoy tranquilo. Hemos empezado en momentos distintos y con diferentes grupos. Algunos jugadores tienen más sesiones de entrenamiento que otros. Contamos con jugadores excepcionales y un cuerpo técnico igualmente excelente. Estoy satisfecho con la situación», explicó.
Además, el preparador mostró su contento por el fin de los preparativos estivales: «Claro que hubiera preferido una semana más de entrenamiento, pero ya estamos saturados de amistosos. Queremos enfrentar partidos oficiales y aquí están». Sobre las bajas, confirmó que Endrick presenta «una pequeña molestia muscular» y que Aurélien Tchouaméni no podrá jugar contra el equipo catalán mientras avanza en su recuperación. «Está bien, pero necesita seguir trabajando estos días para acelerar su puesta a punto. No está listo para jugar frente al Espanyol», añadió.
En los temas de presión previo al debut, el técnico rechazó esa idea y prefirió hablar de intensidad competitiva. «No hablaría de presión, sino de adrenalina. No siento presión por nada. Confío en el trabajo realizado y en la ambición y mentalidad de los jugadores», comentó, y lanzó un mensaje directo antes del desplazamiento: «Será un partido complicado, pero mañana, cuando tomemos el avión, estaremos convencidos de regresar con los tres puntos».
Mourinho también valoró el compromiso de la plantilla tras ser consultado sobre declaraciones recientes de Ousmane Diomandé. «Es una expresión que me agrada. Me gustaría aún más si afirmara que está dispuesto a darlo todo por el grupo. Muchas veces, las palabras son fáciles. Lo que dijo Diomandé coincide con lo que veo en todos. Veo una plantilla muy comprometida con ganas de hacerlo bien», resaltó.
Acerca de la convivencia en el vestuario y los antecedentes de Tchouaméni, el técnico aclaró que no fue necesario intervenir para corregir la situación. «Llegué con mucha información. Estuve aquí tres años y conozco muchas bases. Desde el día que llegó Tchouaméni he estado pendiente, pero no tuve que hablar porque noté normalidad inmediata. Si analizas sus relaciones, no te imaginarías lo que sucedió. Ellos mismos me dijeron que no debería intervenir. A mis ojos, todo es normal», detalló.
El portugués estableció exigencias altas sobre los objetivos del año, sin aceptar etapas de transición. «Hay muchas formas de verlo. Lo único pragmático son los resultados. Se puede hacer crecer el club en muchos aspectos, mejorar la estructura y cambiar varias cosas, pero lo que vale son los resultados», aseguró. En este contexto, fue contundente: «Disputamos tres torneos más otra competición menor. Terminar sin títulos en el Real Madrid no es un curso exitoso».
Para el próximo encuentro frente al Espanyol, el entrenador confirmó la inclusión en el banquillo de los canteranos Cestero, Ciria y Rivas. «La plantilla no es muy amplia y algunos jugadores están fuera por largo tiempo. Prefiero manejar un grupo de máximo 22 jugadores. Ellos llenan esos espacios y trabajan muy bien con nosotros», comentó. También envió un mensaje de ánimo a la cantera madridista: «Quiero motivar a los jóvenes haciéndoles entender que la puerta está abierta. Esta semana estos tres tendrán su oportunidad y muchos más también. Es algo que valoro y que La Fábrica agradece. Creo que puede ser un incentivo para los chicos».
Sobre el papel de los capitanes durante las primeras semanas, Mourinho expresó satisfacción con el ambiente interno. «Estoy contento con todos. Creo que los capitanes también me están conociendo. Tienen la capacidad de observar, analizar y entenderme bien. No busco que me reconozcan por mis palabras, sino por cómo me interpretan», afirmó, destacando el espíritu grupal: «Me gusta la unión y la empatía que se respira. Cada mañana a las ocho tenemos reunión de staff. El personal que ya estaba aquí comenta que se percibe una empatía distinta». Sin embargo, advirtió que los momentos complicados llegarán: «Los capitanes aún no han tenido que ejercer en situaciones difíciles. Eso llegará. Ya se verá cuando sea el momento».
En materia de disciplina táctica y gestión interna, subrayó que el compromiso es innegociable. «Hay asuntos que no se pueden negociar. El compromiso debe estar presente en cada partido», afirmó. Asimismo, anticipó que la selección de alineaciones generará frustraciones que deberán manejarse. «Llegará un momento de frustración para muchos porque será la primera vez que deba elegir; uno será titular y otro quedará fuera. Deben asimilarlo tanto a nivel individual como grupal. No puedo iniciar un partido con 15 jugadores, solo 11 pueden jugar. Espero que me cueste tomar decisiones porque están trabajando muy bien. El día que uno baje su rendimiento por frustración, la elección será sencilla para mí», comentó.
En defensa, Mourinho enfatizó la importancia del esfuerzo colectivo. «Hay que defender con los once», aseguró, explicando cómo aplicar este principio según el contexto en el campo: «Si un equipo nos presiona y nos complica en nuestra área, todos debemos defender. Si estamos en campo rival, hay que presionar y atacar. Presionar y cerrar espacios no es lo mismo. Algunos tendrán que presionar activamente y otros cubrir los espacios. Esa idea de que unos defiendan y otros solo esperen el balón no sirve. Siempre he contado con una respuesta excelente de todos. Ningún problema».
También se refirió a Vinicius Junior tras confirmarse su continuidad. «No me sorprendió que Vinicius se quedara. Al explicarme la situación, la primera pregunta fue: ‘¿Quiere quedarse o no?’. Me respondieron que sí, y eso me tranquilizó», dijo el técnico, agregando sobre la calidad del jugador: «No quiero juzgar su lugar entre los mejores diez, pero es uno de los mejores y los mejores deben estar aquí».
Al recordar su anterior etapa en el Santiago Bernabéu, Mourinho afirmó que no se enfoca en el pasado. «No me dedico a reprochar ni a añorar. No reflexiono mucho sobre lo que dejé atrás», declaró. No obstante, reveló la comunicación fluida que mantuvo con el presidente del club en ese período: «Con cada título del Madrid recibía una llamada del presidente. Siempre respondía: ‘No, eso no tiene que ver conmigo’. Me alegra que mi trabajo haya dejado huella positiva, pero los títulos corresponden a Carlo, Zidane, los jugadores y el equipo que estaba presente». Añadió su cariño general hacia equipos anteriores: «Si me preguntas si siento algo por la Roma, Inter o Chelsea… sí, lo siento. Siempre deseo que les vaya bien. No hablo del Benfica porque tiene otros asuntos diferentes».
El técnico aceptó plenamente la identidad de su nuevo proyecto. «Ya es mi equipo, para bien o para mal. Si hablamos del equipo perfecto, no existe. Creo que se debe mejorar día a día», comentó. Consciente de los plazos, añadió: «Tenemos un camino largo, pero la competición no se detiene. Tenemos un partido por puntos». Sobre una afirmación previa en pretemporada, aclaró: «Cuando dije que lo mejor estaba por llegar, pensaron en jugadores, pero me refería a los partidos. Aquí están. Jugamos amistosos con seriedad, pero ahora nos jugamos puntos y hay que ir con todo. Cada punto ganado nos acerca más a Cibeles».
Respecto a la alineación para el debut, evitó revelar nombres directamente. «¿El once inicial de Mou? Veamos quién tiene mejores contactos. Los jugadores ya conocen a los titulares. No oculto nada. Ellos lo saben. En un par de horas, seguro que su información llegará. Yo no lo diré», bromeó. Además, descartó la idea de un once fijo: «No tengo un once ideal. Y aunque lo tuviera, no querría mantenerlo. Prefiero mantener abierta la competición». La abundancia de jugadores en ciertas posiciones lo llevará a repartir minutos: «Si hablamos de jugadores de alto nivel como Trent, Dumfries, Cucurella, Carreras… No es viable que uno juegue 50 partidos y otro solo 10. No es posible. Tenemos mucha calidad».
En cuanto a posibles refuerzos en el medio antes del cierre del mercado, negó una necesidad urgente. «No creo que tengamos carencias. Un mediocampista sería la guinda», manifestó, considerando cubiertas las posiciones en el centro del campo: «Con Tchouaméni, Bernardo y Arda… en un futuro podrán desempeñarse en esas posiciones. No tenemos problemas».
Sobre la convivencia táctica entre Vinicius, Kylian Mbappé y Jude Bellingham, el entrenador destacó la calidad de los jugadores y el trabajo para acoplarlos. «Son futbolistas excepcionales. Quieren jugar con otros jugadores excepcionales. Los mejores se frustran si juegan con jugadores que no son de ese nivel. La combinación táctica puede ser más compleja. Ancelotti encontró el Brasil ideal para Vini, Deschamps para Kylian y Tuchel para Jude. Es más difícil encontrar la configuración perfecta para los tres con Mourinho. Tienen que hacerlo porque creen que pueden. Son jugadores de gran nivel que no tienen posiciones incompatibles. Tendremos una gran temporada con ellos», explicó.
Mourinho detalló los criterios para formar su cuerpo técnico. «Entrar a un nuevo club es complicado. Me duele tener que decir que alguien no seguirá. Intento cambiar lo menos posible y traer personas que ayuden a inculcar mentalidad y método de trabajo. Traigo gente en la que confío. Trabajamos con siete analistas. Yo incorporé uno solo. Estoy contento de haber traído uno, solo necesitaban adaptarse a mi forma de trabajar. En ciencia del deporte, datos, control de esfuerzo e individualización, traje solo a uno. Los que estaban han crecido y se han adaptado a nuestro modo», expuso.
Sobre la inclusión de miembros del club, explicó la selección de Sami Khedira para su staff: «En todos los clubes me gusta tener a alguien de casa. En mi primera etapa fue Aitor, ahora campeón del mundo. Pensé en exjugadores del Madrid con perfiles que me agradan: Xabi, técnico de alto nivel, Álvaro, igualmente, Modric sigue jugando, Granero se dedica a los negocios. Seleccioné dos o tres. La primera vez que hablé con Khedira me gustó su actitud. Dijo que si tenía que ir, iría mañana mismo. Entiende la mentalidad. Tiene la relación necesaria con los jugadores. Ha crecido mucho futbolísticamente. Los otros chicos que traje del Benfica son gente de confianza. Uno para organización ofensiva, otro para defensa en balón parado».
Sobre cambios en el entrenamiento de porteros y preparación física, describió la reorganización: «Llopis y Nuno me generaban problemas. No conozco el trabajo ni a Llopis. Tal vez hice algo indebido. Era una parte clave y necesitaba a alguien que trabajara conmigo desde ya. Esto no es hace diez años. El equipo es once y por eso decidí modificar. Pensé que Pintus y Silva encajarían muy bien. Tienen competencias, áreas y métodos distintos. Estoy muy satisfecho con cómo trabajamos. Buen staff, buenos jugadores… Si no funciona, soy un mal entrenador», afirmó.
El entrenador también narró cómo fueron los primeros acercamientos para volver al club: «En ese partido me quedé en el garaje. Lo vi desde el bus. Bromas aparte, no hubo contacto alguno. Fue un partido importante para Madrid y Benfica. No tuve contacto con nadie. Primero surgieron rumores y después contacto. Primero hay contacto, luego alguien habla y aparecen rumores y noticias. Ahora es al revés. Cada año hay rumores y no les doy mucha importancia. Cuando el Madrid me contactó, ya estábamos eliminados, al final de la temporada. Ahí me preguntaron si estaba interesado. Creo que fue durante los últimos dos partidos del Benfica», reveló.
Para finalizar, reflexionó sobre su evolución personal con los años. «El Mourinho de 2013 no estaba preparado para aconsejar al Mourinho de ahora. Hay que mantener la calma siempre y para mí es mucho más sencillo estar tranquilo ahora que hace 5, 10 o 20 años. No hablo de cómo vivo un partido, sino de la vida. En una semana hay como máximo cuatro horas y media de fútbol, pero si lo multiplicas por siete, son muchas horas. Entonces es cuando hay que conservar la calma. Estoy mejor preparado hoy que cuando empecé», concluyó.

















