El Ejecutivo japonés liderado por Sanae Takaichi aprobó este martes un cambio histórico en la política de defensa. Esta decisión habilita la venta de armamento ofensivo a países aliados, con el fin de reforzar la capacidad disuasoria en la región frente a la creciente influencia de China y la tensión en el Pacífico.
TOKIO – 21 de abril de 2026. El Gabinete nipón ha decidido un cambio profundo en los «Principios de Transferencia de Equipos y Tecnología de Defensa» que regían desde la Segunda Guerra Mundial. Por primera vez desde 1945, Japón podrá exportar armas letales, como misiles y aviones de combate, a países con los que mantenga acuerdos de seguridad.
Un cambio estratégico ante el desafío regional
Esta decisión responde a un contexto geopolítico cada vez más complejo. Según el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, la finalidad es no solo impulsar la industria de defensa nacional, sino también «establecer un entorno de seguridad basado en la disuasión que garantice la paz». El Gobierno señala que la posibilidad de suministrar material bélico a aliados como Filipinas, Australia o Polonia es fundamental para hacer frente a la expansión militar china y al impacto de la guerra en Ucrania.
Aspectos clave: controles rigurosos y limitaciones
Aunque supone un cambio importante, el Ejecutivo ha enfatizado que la venta no será generalizada. El nuevo marco contempla:
- Solo para aliados: Las armas solo se comercializarán a países con tratados de cooperación en defensa vigentes con Japón.
- Prohibición de reexportación: Los compradores no podrán trasferir las armas a terceros países en conflicto activo sin la autorización previa de Tokio.
- Colaboración tecnológica: La medida favorece el desarrollo conjunto del futuro avión de combate de sexta generación, proyecto compartido con Reino Unido e Italia.
Opinión pública dividida y respuesta de China
La resolución ha generado una oposición considerable dentro del país. Sondeos publicados por medios como The Asahi Shimbun indican que aproximadamente el 67% de los japoneses rechaza la exportación de armas letales, preocupados por la posible afectación al espíritu pacifista contenido en el Artículo 9 de la Constitución. Manifestantes se han reunido frente al Parlamento clamando «¡No a las armas, sí a la paz!».
En el plano internacional, China manifestó su «profunda preocupación» inmediatamente tras el anuncio. El Ministerio de Exteriores chino calificó esta acción como un «cambio hacia el militarismo» y señaló que Tokio debe reflexionar sobre su pasado agresivo para preservar la estabilidad regional.
Repercusión en ámbitos económico y militar
Con este avance, Japón pretende consolidarse como un actor clave en la seguridad asiática y revitalizar su sector tecnológico. El pasado sábado, previo al anuncio, se firmó un acuerdo con Australia para entregar tres fragatas Mitsubishi, que se sumarán a otras ocho fabricadas en colaboración. Este es el inicio de un plan ambicioso que busca duplicar el gasto militar en los años venideros.
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