MADRID. El Ministerio del Interior ha optado por disminuir considerablemente la actividad de investigación de la Comisaría General de Información (CGI) respecto a las operaciones de los servicios de inteligencia marroquíes en España. Según fuentes policiales confiables, el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska ha impuesto una reducción en la intensidad de las operaciones en esta área clave de la inteligencia policial, acción que ya ha provocado la salida involuntaria de al menos tres agentes tras la elaboración de un informe que señalaba a un individuo relacionado directamente con el régimen de Mohamed VI.
Responsables del cuerpo policial denuncian una marcada «injerencia» política por parte del Ejecutivo, indicando que desde altos niveles se ha transmitido la orden de que «no interesa» investigar las actuaciones de Marruecos dentro del territorio español. Esta limitación ha detenido investigaciones que hasta entonces continuaban activas para seguir posibles interferencias externas en sectores estratégicos del Estado.
Aspectos clave de la tensión en la dirección policial
- Renuncia en el equipo: Retiro de tres agentes vinculados a la vigilancia de la inteligencia alauí tras presentar un dossier no aprobado relacionado con un cercano a la monarquía marroquí.
- Conflicto por Ceuta: Discrepancia interna luego de enviar a la Audiencia Nacional un informe que vincula directamente a agentes marroquíes con la planificación y ejecución del asalto masivo a la ciudad autónoma.
- Desautorización oficial: El Ministerio de Interior se deslindó del documento judicial ante la magistrada María Tardón, argumentando desconocer la autoría o planificación del incidente fronterizo para no perjudicar la vía diplomática.
Esta discrepancia se añade a la delicada situación que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta, que más de un mes y medio después de la multitudinaria entrada de personas continúa bajo régimen de excepción, con episodios de violencia que están presionando a las Fuerzas de Seguridad sobre el terreno mientras la dirección política busca apaciguar las tensiones con Rabat.
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Responsables del cuerpo policial denuncian una marcada «injerencia» política por parte del Ejecutivo, indicando que desde altos niveles se ha transmitido la orden de que «no interesa» investigar las actuaciones de Marruecos dentro del territorio español. Esta limitación ha detenido investigaciones que hasta entonces continuaban activas para seguir posibles interferencias externas en sectores estratégicos del Estado.
Aspectos clave de la tensión en la dirección policial
- Renuncia en el equipo: Retiro de tres agentes vinculados a la vigilancia de la inteligencia alauí tras presentar un dossier no aprobado relacionado con un cercano a la monarquía marroquí.
- Conflicto por Ceuta: Discrepancia interna luego de enviar a la Audiencia Nacional un informe que vincula directamente a agentes marroquíes con la planificación y ejecución del asalto masivo a la ciudad autónoma.
- Desautorización oficial: El Ministerio de Interior se deslindó del documento judicial ante la magistrada María Tardón, argumentando desconocer la autoría o planificación del incidente fronterizo para no perjudicar la vía diplomática.
Esta discrepancia se añade a la delicada situación que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta, que más de un mes y medio después de la multitudinaria entrada de personas continúa bajo régimen de excepción, con episodios de violencia que están presionando a las Fuerzas de Seguridad sobre el terreno mientras la dirección política busca apaciguar las tensiones con Rabat.
MADRID. El Ministerio del Interior ha optado por disminuir considerablemente la actividad de investigación de la Comisaría General de Información (CGI) respecto a las operaciones de los servicios de inteligencia marroquíes en España. Según fuentes policiales confiables, el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska ha impuesto una reducción en la intensidad de las operaciones en esta área clave de la inteligencia policial, acción que ya ha provocado la salida involuntaria de al menos tres agentes tras la elaboración de un informe que señalaba a un individuo relacionado directamente con el régimen de Mohamed VI.
Responsables del cuerpo policial denuncian una marcada «injerencia» política por parte del Ejecutivo, indicando que desde altos niveles se ha transmitido la orden de que «no interesa» investigar las actuaciones de Marruecos dentro del territorio español. Esta limitación ha detenido investigaciones que hasta entonces continuaban activas para seguir posibles interferencias externas en sectores estratégicos del Estado.
Aspectos clave de la tensión en la dirección policial
- Renuncia en el equipo: Retiro de tres agentes vinculados a la vigilancia de la inteligencia alauí tras presentar un dossier no aprobado relacionado con un cercano a la monarquía marroquí.
- Conflicto por Ceuta: Discrepancia interna luego de enviar a la Audiencia Nacional un informe que vincula directamente a agentes marroquíes con la planificación y ejecución del asalto masivo a la ciudad autónoma.
- Desautorización oficial: El Ministerio de Interior se deslindó del documento judicial ante la magistrada María Tardón, argumentando desconocer la autoría o planificación del incidente fronterizo para no perjudicar la vía diplomática.
Esta discrepancia se añade a la delicada situación que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta, que más de un mes y medio después de la multitudinaria entrada de personas continúa bajo régimen de excepción, con episodios de violencia que están presionando a las Fuerzas de Seguridad sobre el terreno mientras la dirección política busca apaciguar las tensiones con Rabat.
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Responsables del cuerpo policial denuncian una marcada «injerencia» política por parte del Ejecutivo, indicando que desde altos niveles se ha transmitido la orden de que «no interesa» investigar las actuaciones de Marruecos dentro del territorio español. Esta limitación ha detenido investigaciones que hasta entonces continuaban activas para seguir posibles interferencias externas en sectores estratégicos del Estado.
Aspectos clave de la tensión en la dirección policial
- Renuncia en el equipo: Retiro de tres agentes vinculados a la vigilancia de la inteligencia alauí tras presentar un dossier no aprobado relacionado con un cercano a la monarquía marroquí.
- Conflicto por Ceuta: Discrepancia interna luego de enviar a la Audiencia Nacional un informe que vincula directamente a agentes marroquíes con la planificación y ejecución del asalto masivo a la ciudad autónoma.
- Desautorización oficial: El Ministerio de Interior se deslindó del documento judicial ante la magistrada María Tardón, argumentando desconocer la autoría o planificación del incidente fronterizo para no perjudicar la vía diplomática.
Esta discrepancia se añade a la delicada situación que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta, que más de un mes y medio después de la multitudinaria entrada de personas continúa bajo régimen de excepción, con episodios de violencia que están presionando a las Fuerzas de Seguridad sobre el terreno mientras la dirección política busca apaciguar las tensiones con Rabat.

















