En el centro de Mineápolis, un nuevo hecho de violencia dejó a una persona herida en la pierna después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) efectuara disparos durante un intento de detención en la mañana.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que el agente accionó su arma luego de que el detenido, presuntamente un inmigrante sin documentación, ofreciera resistencia e incluso agrediera al oficial en medio de la situación.
Este acontecimiento ha reavivado el debate en torno al uso de la fuerza por parte de las autoridades migratorias. El gobierno defendió la actuación del agente, asegurando que el detenido habría intentado atacar con una pala de nieve, motivo que justificó la respuesta con arma de fuego.
La persona que resultó herida fue identificada como un hombre de nacionalidad venezolana, dado que las autoridades aún no han confirmado oficialmente este dato. Su caso ha generado protestas en la ciudad donde los manifestantes exigen aclaraciones y que se revele la identidad del agente implicado en el tiroteo.
Este evento ocurre pocos días después del fallecimiento de Renée Good, una ciudadana estadounidense abatida por un agente de ICE bajo alegaciones de defensa propia. Ambos casos han suscitado indignación en diversos sectores que cuestionan las acciones de la agencia.
En Mineápolis, las movilizaciones congregan a numerosas personas que solicitan justicia, pidiendo responsabilidades por los procedimientos de ICE y una revisión de las tácticas usadas durante las detenciones.
El clima en la ciudad es de alta tensión, con multitud reunida en el lugar del incidente y un despliegue policial importante para preservar el orden mientras se llevan a cabo las protestas.
Durante la administración de Donald Trump, ICE incrementó sus operativos, lo que ha resultado en múltiples incidentes con heridos y fallecidos en diversas ciudades del país. Esta situación ha provocado temor en las comunidades inmigrantes y ha aumentado las críticas hacia la gestión actual.











