Leal a su estilo directo y rompiendo con lo políticamente correcto, el humorista tinerfeño Ignatius Farray volvió a protagonizar una polémica en la Cadena SER. En una aparición que se ha vuelto viral, el cómico abordó la crisis sanitaria relacionada con el crucero MV Hondius, el informe de la Iglesia sobre abusos y la figura de Vito Quiles, combinando un tono surrealista con una crítica social incisiva.
‘Independencia canaria a través del contagio’
Originario de Granadilla de Abona, lugar donde está atracado el buque afectado por el hantavirus, Ignatius se ofreció como parte del «equipo de respuesta inmediata» ante la emergencia. Con su habitual energía, planteó un enfoque poco convencional para contener el brote:
- El grito como método disuasorio: Propuso recibir a la tripulación con su característico grito para que «den media vuelta y se marchen».
- Contagio voluntario: En un ejercicio de humor negro, sugirió infectarse expresamente para luego transmitir el virus a la población canaria y así aprovechar la situación para reclamar la independencia.
Reconocimiento redondo en la Iglesia
El humorista también quiso destacar el reciente anuncio de la Iglesia admitiendo mil casos de abuso sexual. Ironizó sobre la demora en el reconocimiento de estos hechos: “Parecía que esperaban a alcanzar una cifra redonda. Reconocer menos de mil equivaldría a ser una secta hippie”.
Ante las críticas que indican que sólo se burla de los católicos, respondió con sarcasmo político haciendo referencia a la «prioridad nacional»: “La prioridad también implica burlarse primero de los de aquí”.
Cierre con Vito Quiles y la «resiliencia democrática»
En la conclusión de su intervención, Ignatius reflexionó sobre los límites a la libertad de expresión y la capacidad de las instituciones democráticas para tolerar a personajes controvertidos, mencionando explícitamente al agitador Vito Quiles.
“La fortaleza de una democracia se mide por la cantidad de tonterías que soporta. En otras palabras, por la paciencia que uno tiene para no darle a Vito Quiles la reprimenda que merece”, afirmó el comediante.
Finalizó su intervención con un lema que se ha difundido rápidamente en redes sociales: “¡Más charos y menos policías!”. En su visión, esta frase simboliza su rechazo al autoritarismo y su preferencia por el desorden cotidiano como dinamizador social.
Como suele ocurrir, la intervención provocó opiniones divididas, desde la risa entre sus seguidores hasta el rechazo en los sectores aludidos, confirmando a Ignatius como uno de los humoristas más provocadores de la radio española.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL















