El seísmo, registrado en la prefectura de Nagqu a gran altitud, ha provocado el derrumbe de centenares de viviendas y el desplazamiento de más de 12.000 personas en medio de temperaturas bajo cero.
Redacción / Internacional
Un sismo de magnitud 7 sacudió la región autónoma del Tíbet, específicamente en la prefectura de Nagqu, poco después de las 22:30 horas del jueves (hora local). Este movimiento sísmico dejó un saldo provisional de al menos 16 muertos y 65 heridos —de los cuales 11 están graves— debido al colapso de 339 viviendas.
Impacto y condiciones extremas
Aunque la magnitud fue elevada, el epicentro se ubicó en una zona con baja densidad poblacional a aproximadamente 4.800 metros sobre el nivel del mar, lo que redujo en cierta medida la gravedad de los daños. Sin embargo, el seísmo ha provocado más de 400 réplicas posteriores y ha obligado a evacuar cerca de 12.500 personas hacia lugares seguros.
Los damnificados tuvieron que pasar la noche al aire libre, buscando refugio en vehículos o instalando tiendas de campaña, tanto por el temor a futuras réplicas como por las bajas temperaturas que alcanzaron los 6 grados bajo cero. Relatos recopilados por medios locales describen momentos de temor en los que los residentes salieron apresuradamente de sus hogares y negocios mientras objetos caían a su alrededor.
Despliegue de emergencia
Las autoridades chinas han activado a cientos de policías, bomberos y equipos de rescate, junto con un contingente militar equipado con perros de búsqueda y drones para reconocimiento. Las tareas de limpieza y apoyo enfrentan importantes obstáculos logísticos por los daños en las vías y en las redes eléctricas de esta remota región montañosa. El presidente chino, Xi Jinping, ha pedido que se apliquen todos los recursos necesarios para asistir a los afectados y reparar los daños.
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Los damnificados tuvieron que pasar la noche al aire libre, buscando refugio en vehículos o instalando tiendas de campaña, tanto por el temor a futuras réplicas como por las bajas temperaturas que alcanzaron los 6 grados bajo cero. Relatos recopilados por medios locales describen momentos de temor en los que los residentes salieron apresuradamente de sus hogares y negocios mientras objetos caían a su alrededor.
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Aunque la magnitud fue elevada, el epicentro se ubicó en una zona con baja densidad poblacional a aproximadamente 4.800 metros sobre el nivel del mar, lo que redujo en cierta medida la gravedad de los daños. Sin embargo, el seísmo ha provocado más de 400 réplicas posteriores y ha obligado a evacuar cerca de 12.500 personas hacia lugares seguros.
Los damnificados tuvieron que pasar la noche al aire libre, buscando refugio en vehículos o instalando tiendas de campaña, tanto por el temor a futuras réplicas como por las bajas temperaturas que alcanzaron los 6 grados bajo cero. Relatos recopilados por medios locales describen momentos de temor en los que los residentes salieron apresuradamente de sus hogares y negocios mientras objetos caían a su alrededor.
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Aunque la magnitud fue elevada, el epicentro se ubicó en una zona con baja densidad poblacional a aproximadamente 4.800 metros sobre el nivel del mar, lo que redujo en cierta medida la gravedad de los daños. Sin embargo, el seísmo ha provocado más de 400 réplicas posteriores y ha obligado a evacuar cerca de 12.500 personas hacia lugares seguros.
Los damnificados tuvieron que pasar la noche al aire libre, buscando refugio en vehículos o instalando tiendas de campaña, tanto por el temor a futuras réplicas como por las bajas temperaturas que alcanzaron los 6 grados bajo cero. Relatos recopilados por medios locales describen momentos de temor en los que los residentes salieron apresuradamente de sus hogares y negocios mientras objetos caían a su alrededor.
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