Dos extrabajadoras de Julio Iglesias han presentado una querella en España contra el cantante por presuntos delitos de acoso y agresiones sexuales que, según su relato, habrían ocurrido en 2021 en propiedades del artista en Bahamas y República Dominicana.
Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias, identificadas con nombres ficticios como Rebeca y Laura para resguardar su identidad, han presentado una querella ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia español solicitando que se investiguen hechos que, según su testimonio, tuvieron lugar en 2021 en las residencias del cantante situadas en Bahamas y República Dominicana.
La denuncia cuenta con el respaldo de la organización Women’s Link Worldwide, que indica que las acusaciones podrían constituir delitos de trata de personas con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y vulneración de derechos laborales.
De acuerdo al relato recogido en la querella, las dos mujeres habrían sido reclutadas y desplazadas hacia las propiedades del artista en un contexto que describen como una situación de vulnerabilidad y sometidas a una constante intimidación. Rebeca, quien desempeñaba labores domésticas, y Laura, fisioterapeuta, denunciaron presuntos casos de acoso y agresiones sexuales, además de condiciones laborales que califican como forzadas y degradantes.
Los hechos se dieron a conocer en enero de 2026. Según ambas, durante su permanencia en las viviendas del artista en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas) soportaron jornadas laborales de hasta 16 horas, control de teléfonos y limitaciones para abandonar las residencias.
Rebeca detalló supuestas presiones para sostener encuentros sexuales, penetraciones, bofetadas y vejaciones, mientras que Laura denunció tocamientos y besos sin consentimiento.
El 5 de enero de 2026, ambas presentaron una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por los mismos hechos. La Fiscalía tomó declaración a las mujeres como testigos protegidas, pero archivó las diligencias al considerar que España carecía de jurisdicción por tratarse de hechos ocurridos en el extranjero y sin vínculos suficientes con España.
Desde Women’s Link Worldwide sostienen que los tribunales españoles sí tienen competencia conforme al artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y las obligaciones internacionales de España en materia de trata, violencia sexual y derechos laborales.
Julio Iglesias niega las acusaciones
Julio Iglesias negó las imputaciones mediante un comunicado difundido en enero de 2026, en el que calificó las denuncias como «absolutamente falsas». El cantante afirmó que nunca abusó, coaccionó ni faltó al respeto a ninguna mujer y indicó que defendería su honor frente a lo que consideró un agravio grave.
Posteriormente, Iglesias inició diversas acciones judiciales vinculadas a la difusión de las acusaciones y mantiene que los hechos atribuidos no son ciertos.
Ahora corresponde al Tribunal Central de Instancia decidir si admite la querella y abre una investigación sobre los hechos denunciados.
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Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias, identificadas con nombres ficticios como Rebeca y Laura para resguardar su identidad, han presentado una querella ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia español solicitando que se investiguen hechos que, según su testimonio, tuvieron lugar en 2021 en las residencias del cantante situadas en Bahamas y República Dominicana.
La denuncia cuenta con el respaldo de la organización Women’s Link Worldwide, que indica que las acusaciones podrían constituir delitos de trata de personas con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y vulneración de derechos laborales.
De acuerdo al relato recogido en la querella, las dos mujeres habrían sido reclutadas y desplazadas hacia las propiedades del artista en un contexto que describen como una situación de vulnerabilidad y sometidas a una constante intimidación. Rebeca, quien desempeñaba labores domésticas, y Laura, fisioterapeuta, denunciaron presuntos casos de acoso y agresiones sexuales, además de condiciones laborales que califican como forzadas y degradantes.
Los hechos se dieron a conocer en enero de 2026. Según ambas, durante su permanencia en las viviendas del artista en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas) soportaron jornadas laborales de hasta 16 horas, control de teléfonos y limitaciones para abandonar las residencias.
Rebeca detalló supuestas presiones para sostener encuentros sexuales, penetraciones, bofetadas y vejaciones, mientras que Laura denunció tocamientos y besos sin consentimiento.
El 5 de enero de 2026, ambas presentaron una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por los mismos hechos. La Fiscalía tomó declaración a las mujeres como testigos protegidas, pero archivó las diligencias al considerar que España carecía de jurisdicción por tratarse de hechos ocurridos en el extranjero y sin vínculos suficientes con España.
Desde Women’s Link Worldwide sostienen que los tribunales españoles sí tienen competencia conforme al artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y las obligaciones internacionales de España en materia de trata, violencia sexual y derechos laborales.
Julio Iglesias niega las acusaciones
Julio Iglesias negó las imputaciones mediante un comunicado difundido en enero de 2026, en el que calificó las denuncias como «absolutamente falsas». El cantante afirmó que nunca abusó, coaccionó ni faltó al respeto a ninguna mujer y indicó que defendería su honor frente a lo que consideró un agravio grave.
Posteriormente, Iglesias inició diversas acciones judiciales vinculadas a la difusión de las acusaciones y mantiene que los hechos atribuidos no son ciertos.
Ahora corresponde al Tribunal Central de Instancia decidir si admite la querella y abre una investigación sobre los hechos denunciados.
Dos extrabajadoras de Julio Iglesias han presentado una querella en España contra el cantante por presuntos delitos de acoso y agresiones sexuales que, según su relato, habrían ocurrido en 2021 en propiedades del artista en Bahamas y República Dominicana.
Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias, identificadas con nombres ficticios como Rebeca y Laura para resguardar su identidad, han presentado una querella ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia español solicitando que se investiguen hechos que, según su testimonio, tuvieron lugar en 2021 en las residencias del cantante situadas en Bahamas y República Dominicana.
La denuncia cuenta con el respaldo de la organización Women’s Link Worldwide, que indica que las acusaciones podrían constituir delitos de trata de personas con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y vulneración de derechos laborales.
De acuerdo al relato recogido en la querella, las dos mujeres habrían sido reclutadas y desplazadas hacia las propiedades del artista en un contexto que describen como una situación de vulnerabilidad y sometidas a una constante intimidación. Rebeca, quien desempeñaba labores domésticas, y Laura, fisioterapeuta, denunciaron presuntos casos de acoso y agresiones sexuales, además de condiciones laborales que califican como forzadas y degradantes.
Los hechos se dieron a conocer en enero de 2026. Según ambas, durante su permanencia en las viviendas del artista en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas) soportaron jornadas laborales de hasta 16 horas, control de teléfonos y limitaciones para abandonar las residencias.
Rebeca detalló supuestas presiones para sostener encuentros sexuales, penetraciones, bofetadas y vejaciones, mientras que Laura denunció tocamientos y besos sin consentimiento.
El 5 de enero de 2026, ambas presentaron una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por los mismos hechos. La Fiscalía tomó declaración a las mujeres como testigos protegidas, pero archivó las diligencias al considerar que España carecía de jurisdicción por tratarse de hechos ocurridos en el extranjero y sin vínculos suficientes con España.
Desde Women’s Link Worldwide sostienen que los tribunales españoles sí tienen competencia conforme al artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y las obligaciones internacionales de España en materia de trata, violencia sexual y derechos laborales.
Julio Iglesias niega las acusaciones
Julio Iglesias negó las imputaciones mediante un comunicado difundido en enero de 2026, en el que calificó las denuncias como «absolutamente falsas». El cantante afirmó que nunca abusó, coaccionó ni faltó al respeto a ninguna mujer y indicó que defendería su honor frente a lo que consideró un agravio grave.
Posteriormente, Iglesias inició diversas acciones judiciales vinculadas a la difusión de las acusaciones y mantiene que los hechos atribuidos no son ciertos.
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Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias, identificadas con nombres ficticios como Rebeca y Laura para resguardar su identidad, han presentado una querella ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia español solicitando que se investiguen hechos que, según su testimonio, tuvieron lugar en 2021 en las residencias del cantante situadas en Bahamas y República Dominicana.
La denuncia cuenta con el respaldo de la organización Women’s Link Worldwide, que indica que las acusaciones podrían constituir delitos de trata de personas con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y vulneración de derechos laborales.
De acuerdo al relato recogido en la querella, las dos mujeres habrían sido reclutadas y desplazadas hacia las propiedades del artista en un contexto que describen como una situación de vulnerabilidad y sometidas a una constante intimidación. Rebeca, quien desempeñaba labores domésticas, y Laura, fisioterapeuta, denunciaron presuntos casos de acoso y agresiones sexuales, además de condiciones laborales que califican como forzadas y degradantes.
Los hechos se dieron a conocer en enero de 2026. Según ambas, durante su permanencia en las viviendas del artista en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas) soportaron jornadas laborales de hasta 16 horas, control de teléfonos y limitaciones para abandonar las residencias.
Rebeca detalló supuestas presiones para sostener encuentros sexuales, penetraciones, bofetadas y vejaciones, mientras que Laura denunció tocamientos y besos sin consentimiento.
El 5 de enero de 2026, ambas presentaron una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por los mismos hechos. La Fiscalía tomó declaración a las mujeres como testigos protegidas, pero archivó las diligencias al considerar que España carecía de jurisdicción por tratarse de hechos ocurridos en el extranjero y sin vínculos suficientes con España.
Desde Women’s Link Worldwide sostienen que los tribunales españoles sí tienen competencia conforme al artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y las obligaciones internacionales de España en materia de trata, violencia sexual y derechos laborales.
Julio Iglesias niega las acusaciones
Julio Iglesias negó las imputaciones mediante un comunicado difundido en enero de 2026, en el que calificó las denuncias como «absolutamente falsas». El cantante afirmó que nunca abusó, coaccionó ni faltó al respeto a ninguna mujer y indicó que defendería su honor frente a lo que consideró un agravio grave.
Posteriormente, Iglesias inició diversas acciones judiciales vinculadas a la difusión de las acusaciones y mantiene que los hechos atribuidos no son ciertos.
Ahora corresponde al Tribunal Central de Instancia decidir si admite la querella y abre una investigación sobre los hechos denunciados.

















