Más de siete millones de ciudadanos israelíes con derecho a sufragio votan este martes para elegir la 26ª Knesset (Parlamento), en unos comicios que se presentan como un verdadero referéndum sobre la gestión de Benjamin Netanyahu. Estas elecciones se desarrollan en un contexto de alta tensión regional, marcada por las consecuencias de la masacre del 7 de octubre de 2023 y los enfrentamientos con Hamás, Hezbolá e Irán, que condicionan el ambiente electoral.
Los colegios electorales permanecerán abiertos hasta las 22:00 horas (hora local), cuando se harán públicos los primeros sondeos a pie de urna.
Dos bloques enfrentados y sin mayoría definida
La contienda electoral enfrenta principalmente al bloque del actual primer ministro, Benjamin Netanyahu (líder del Likud y apoyado por aliados ultranacionalistas y ultraortodoxos como Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich), frente al bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot (líder del partido Yashar), que reúne desde el centroderecha de Naftali Bennett y Yair Lapid hasta la derecha secular de Avigdor Lieberman y la centroizquierda de Yair Golan.
Los sondeos reflejan un escenario muy ajustado:
- Bloque Eisenkot: 52-55 escaños.
- Bloque Netanyahu: 49-51 escaños.
Como la mayoría absoluta requiere 61 escaños, ninguno de los dos bloques conseguiría gobernar en solitario.
El papel clave de los partidos árabes y posibles resultados
Ante este estancamiento, las coaliciones árabes —la Lista Conjunta (Hadash-Ta’al-Balad) y Ra’am (liderada por Mansour Abbas)— podrían obtener entre 13 y 14 escaños. Sin embargo, su integración resulta compleja, ya que ni Netanyahu ni Eisenkot contemplan incorporarlos formalmente a sus gobiernos.
Expertos como la profesora Beatriz Gutiérrez no descartan un acuerdo puntual de investidura entre Eisenkot y la Lista Unificada, además de la posibilidad de repetición electoral o la formación de un gobierno de unidad nacional con un liderazgo rotatorio, como ha ocurrido previamente en la política israelí.
El debate sobre el 7 de octubre y las políticas de seguridad
La seguridad nacional y las deficiencias previas al 7-O son el centro del diálogo entre los dos candidatos principales:
- Gadi Eisenkot: Exjefe del Estado Mayor y general distinguido, Eisenkot critica a Netanyahu por no haber atendido las advertencias sobre el ataque de Hamás y considera que faltó una estrategia definida para poner fin al conflicto en Gaza, proponiendo un enfoque de seguridad firme pero con mayor pragmatismo.
- Benjamin Netanyahu: Basa su candidatura en proyectar una imagen de liderazgo sólido tras la intervención militar en Gaza, el debilitamiento de Hezbolá y la contención del programa nuclear iraní, junto con su alineamiento con Estados Unidos y el expresidente Donald Trump.
En cuanto a Cisjordania y política exterior, Eisenkot propone una postura contraria al acoso de colonos hacia la población palestina, buscando estabilidad, mientras mantiene como prioridad estratégica frenar a Irán y mantener una relación estable con la administración estadounidense.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















