Los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle, decidieron regresar a residir en el Reino Unido a finales de agosto. Tras vivir más de seis años en California, planean mudarse con sus hijos Archie y Lilibeth a una vivienda privada en las afueras de Londres. Este cambio de residencia se realiza de forma independiente a la agenda oficial de la Casa Real británica y no conlleva su reincorporación a funciones oficiales de la Corona.
La situación personal e institucional de Harry y Meghan atraviesa un cambio relevante. Tras haber vivido durante más de seis años en California, Estados Unidos, están próximos a instalarse en una propiedad privada cercana a Londres, ubicada fuera del patrimonio y la estructura oficial de la Casa Real.
La pareja planea concretar el traslado a finales de este mes. Entre sus planes inmediatos está la escolarización de sus hijos en un centro educativo local, cuyo nombre no se ha divulgado por razones de privacidad. Cabe recordar que Meghan mencionó en su momento que la constante atención mediática y la falta de privacidad en la vida diaria, como la imposibilidad de recoger a sus hijos sin fotógrafos presentes, fue uno de los motivos que les llevó a salir del Reino Unido en 2020.
Conservarán su estatus fuera de la agenda real oficial
Aunque su regreso ha generado impacto, no implicará el retorno a los compromisos públicos de la monarquía. Según The Telegraph, los duques de Sussex no asumirán funciones oficiales en representación de la Corona, manteniendo así los acuerdos establecidos con la reina Isabel II tras su salida.
Dentro de este esquema de independencia, Meghan seguirá administrando sus proyectos profesionales, como la marca de estilo de vida As Eve. Al mismo tiempo, la pareja conservará su residencia en Montecito, California, una mansión con 16 habitaciones adquirida en 2020 por 14,7 millones de dólares.
Reencuentro con Carlos III y contexto del regreso
La mudanza se anunció un mes después de que Harry visitara Londres para reunirse con su padre, el rey Carlos III, quien expresó satisfacción por la posibilidad de reunirse más frecuentemente con su hijo, nuera y nietos en un ámbito privado.
Esta evolución familiar coincide con lo que el duque de Sussex expresó en una entrevista con la BBC en 2025. Al referirse a las tensiones vividas con la familia real desde 2020, señaló que no tenía sentido continuar con los enfrentamientos y que valoraba demasiado la vida para ello.
En esa misma charla, Harry manifestó el dolor por no haber podido regresar con su esposa e hijos a su país natal. «Se pierden muchas cosas, porque siempre he querido a mi país y lo echo de menos. Me entristece no poder mostrarles mi tierra a mis hijos», declaró. Un año después, ha concretado su regreso para iniciar una etapa indefinida en el lugar donde creció.
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