Teófilo L., el electricista que dirigía la red en Barcelona, admitió haber agredido sexualmente, prostituido y grabado a la víctima, una menor de 13 años, entre 2020 y 2021.
Este lunes se vivió una jornada de justicia en la Audiencia de Barcelona. Teófilo L., conocido como el «pederasta del Raval», confirmó un acuerdo judicial por el que acepta una pena de 83 años de prisión. El acusado reconoció ser el líder de una red que abusó sexualmente, prostituyó y utilizó para la creación de pornografía infantil a una niña de 13 años bajo la tutela de la Generalitat.
A pesar de que las penas suman casi un siglo, la duración efectiva de la condena estará limitada a un máximo de 20 años conforme a lo establecido por el Código Penal.
Una red de explotación en el centro de Barcelona
Los hechos admitidos por el acusado describen un patrón sistemático de abusos ocurridos entre 2020 y 2021. Inicialmente, el electricista contactó con la menor a través de la aplicación Badoo, obteniendo imágenes íntimas para posteriormente forzar encuentros sexuales en su domicilio del Raval, aprovechando las fugas de la menor del centro de la DGAIA donde residía.
La gravedad reside no solo en las agresiones directas, sino también en la estructura de explotación creada por Teófilo L.:
- Captación y suplantación: Elaboró perfiles falsos en Instagram y apps de citas utilizando la imagen de la menor para atraer a otros agresores.
- Prostitución y encuentros: Coordinó al menos nueve reuniones en su vivienda para que otros hombres (también investigados) abusaran sexualmente de la niña, mientras él dirigía y grababa las situaciones.
- Pornografía infantil: En el registro policial de su domicilio, los Mossos d’Esquadra encontraron más de 1.300 vídeos y 9.000 fotografías con contenido sexual explícito, tanto de la víctima como de otros menores no identificados.
Medidas de protección y compensación
Además de la pena privativa de libertad, el acuerdo incluye:
- Responsabilidad civil: Indemnización de 100.000 euros a la víctima en concepto de daños morales.
- Libertad vigilada: Control judicial durante 10 años tras su salida de prisión.
- Orden de alejamiento: Prohibición de acercarse o comunicarse con la joven por un periodo de 5 años tras el cumplimiento de la condena.
Procedimientos judiciales pendientes
A pesar de esta sentencia, Teófilo L. enfrenta otras dos investigaciones paralelas: una por agresiones sexuales a más menores de 16 años y otra por la violación conjunta de la misma menor del Raval junto a otro acusado, además de abusos contra un niño de 14 años.
La Generalitat mantiene una investigación interna para esclarecer los fallos en la supervisión que permitieron que una menor bajo su tutela fuera víctima de esta red durante más de un año.
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