Un reciente estudio sobre estos monolitos biológicos de hasta 9 metros de altura indica que el organismo que prevaleció en la Tierra hace 400 millones de años no corresponde a ningún grupo de seres vivos actuales.
Antes de la aparición de los dinosaurios o los primeros bosques, una forma desconocida dominaba el paisaje de la Tierra: los Prototaxites. Estas estructuras imponentes podían alcanzar los 9 metros de altura y han sido objeto de discusiones científicas durante más de siglo y medio. En un estudio publicado este viernes 6 de febrero de 2026 en Science Advances, se presentan nuevas evidencias que desafían las interpretaciones anteriores en el campo de la paleontología.
Un gigante que escapa a las clasificaciones tradicionales
Desde su hallazgo en el siglo XIX, los Prototaxites han sido clasificados sin éxito en diferentes grupos:
- 1859: Se les consideró inicialmente como troncos fósiles de coníferas.
- Siglo XX: Se propuso que podían ser grandes líquenes simbióticos.
- En tiempos recientes: La hipótesis predominante los definía como un hongo gigante, dado que carecían de fotosíntesis.
No obstante, el equipo liderado por Corentin Loron de la Universidad de Edimburgo aplicó técnicas químicas avanzadas en muestras fósiles del yacimiento de Rhynie chert (Escocia) y encontró resultados sorprendentes: no existe evidencia de quitina en el material.
“Si Prototaxites fueran hongos, deberíamos detectar biomarcadores derivados de quitina, similares a los observados en otros hongos fósiles cercanos”, aclara Loron.
El ecosistema termal del Devónico
Los fósiles analizados proceden de un entorno singular de hace 400 millones de años. En aquel entonces, el lugar de Aberdeen funcionaba como una fuente termal análoga al actual Parque Yellowstone. La roca conocida como chert preservó las firmas químicas originales de las moléculas, lo que permitió identificar productos resultantes de la fosilización sin alteraciones geológicas significativas.
Información actual sobre estos organismos
Aunque su naturaleza exacta continúa siendo incierta, el trabajo aporta varios datos importantes:
- Estructura interna: Formada por tubos entrelazados con ramificaciones complejas, presumiblemente para el transporte de nutrientes o gases.
- Modo de vida: Heterótrofos, ya que obtenían carbono del ambiente en lugar de realizar fotosíntesis.
- Contexto ecológico: En un periodo en que las plantas apenas alcanzaban un metro de altura, estos organismos eran las formas de mayor tamaño en el paisaje.
Un árbol de la vida aún incompleto
Especialistas como Kevin Boyce, de la Universidad de Stanford, indican que el gran desafío es que se intenta clasificar a Prototaxites dentro de grupos actuales cuando corresponde a un organismo muy antiguo. Existe la posibilidad de que representen un experimento evolutivo independiente: una forma de vida multicelular compleja que emergió y se extinguió sin descendientes directos.
Por su parte, Marc-André Selosse, del Museo de Historia Natural de París, señala que aunque el análisis es “destacado”, solo se ha examinado una de las 25 especies identificadas, por lo que la hipótesis del líquen aún no puede ser completamente descartada.
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