MADRID. — Con la previsión de un nuevo episodio de Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que podría provocar lluvias muy intensas y vientos fuertes en distintos lugares de la Península, tanto las autoridades de tráfico como los expertos en seguridad vial han recomendado conducir con máxima precaución. La principal recomendación durante estas condiciones meteorológicas adversas es posponer cualquier desplazamiento que no sea indispensable y consultar constantemente las predicciones de la AEMET y el estado de las vías indicado por la DGT.
Si el viaje resulta imprescindible, las medidas para prevenir problemas deben iniciarse antes de poner en marcha el vehículo. Es clave comprobar que los neumáticos cuentan con una profundidad suficiente en el dibujo para evitar la pérdida de agarre. También es necesario verificar el buen funcionamiento de las escobillas del limpiaparabrisas y que las luces del coche estén operativas para garantizar visibilidad y control en la carretera húmeda.
Conducción en carretera y cómo reaccionar ante el ‘aquaplaning’
Durante la conducción, los especialistas insisten en ajustar la velocidad a las condiciones de la vía y en duplicar la distancia de seguridad respecto al vehículo que precede. La acumulación de agua sobre el asfalto añade notablemente metros a la distancia necesaria para frenar y aumenta la posibilidad de que se produzca aquaplaning, fenómeno en el que las ruedas pierden adherencia al quedar flotando sobre una capa de agua.
Si se sufre esta pérdida de control, se recomienda no frenar bruscamente ni agarrar el volante de forma inestable. En su lugar, es fundamental mantener el volante firme, mantener las ruedas rectas y retirar el pie del acelerador de manera progresiva hasta que los neumáticos recuperen contacto con el pavimento.
Peligros de inundaciones y vehículos bloqueados
Los servicios de emergencias también aconsejan no aparcar en ramblas, cauces secos o áreas susceptibles a riadas, donde el nivel del agua puede aumentar rápidamente. No se debe cruzar zonas con acumulación de agua o calles inundadas sin conocer la profundidad, ya que incluso corrientes poco profundas pueden llevarse un vehículo y causar daños graves en el motor por la entrada de agua.
En caso de que el vehículo quede atrapado y no pueda moverse debido a una riada, la recomendación principal es abandonarlo cuanto antes por el lado opuesto a la corriente o mediante las ventanillas, y desplazarse hacia zonas elevadas antes de solicitar ayuda a través del número de emergencias.
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Si el viaje resulta imprescindible, las medidas para prevenir problemas deben iniciarse antes de poner en marcha el vehículo. Es clave comprobar que los neumáticos cuentan con una profundidad suficiente en el dibujo para evitar la pérdida de agarre. También es necesario verificar el buen funcionamiento de las escobillas del limpiaparabrisas y que las luces del coche estén operativas para garantizar visibilidad y control en la carretera húmeda.
Conducción en carretera y cómo reaccionar ante el ‘aquaplaning’
Durante la conducción, los especialistas insisten en ajustar la velocidad a las condiciones de la vía y en duplicar la distancia de seguridad respecto al vehículo que precede. La acumulación de agua sobre el asfalto añade notablemente metros a la distancia necesaria para frenar y aumenta la posibilidad de que se produzca aquaplaning, fenómeno en el que las ruedas pierden adherencia al quedar flotando sobre una capa de agua.
Si se sufre esta pérdida de control, se recomienda no frenar bruscamente ni agarrar el volante de forma inestable. En su lugar, es fundamental mantener el volante firme, mantener las ruedas rectas y retirar el pie del acelerador de manera progresiva hasta que los neumáticos recuperen contacto con el pavimento.
Peligros de inundaciones y vehículos bloqueados
Los servicios de emergencias también aconsejan no aparcar en ramblas, cauces secos o áreas susceptibles a riadas, donde el nivel del agua puede aumentar rápidamente. No se debe cruzar zonas con acumulación de agua o calles inundadas sin conocer la profundidad, ya que incluso corrientes poco profundas pueden llevarse un vehículo y causar daños graves en el motor por la entrada de agua.
En caso de que el vehículo quede atrapado y no pueda moverse debido a una riada, la recomendación principal es abandonarlo cuanto antes por el lado opuesto a la corriente o mediante las ventanillas, y desplazarse hacia zonas elevadas antes de solicitar ayuda a través del número de emergencias.
MADRID. — Con la previsión de un nuevo episodio de Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que podría provocar lluvias muy intensas y vientos fuertes en distintos lugares de la Península, tanto las autoridades de tráfico como los expertos en seguridad vial han recomendado conducir con máxima precaución. La principal recomendación durante estas condiciones meteorológicas adversas es posponer cualquier desplazamiento que no sea indispensable y consultar constantemente las predicciones de la AEMET y el estado de las vías indicado por la DGT.
Si el viaje resulta imprescindible, las medidas para prevenir problemas deben iniciarse antes de poner en marcha el vehículo. Es clave comprobar que los neumáticos cuentan con una profundidad suficiente en el dibujo para evitar la pérdida de agarre. También es necesario verificar el buen funcionamiento de las escobillas del limpiaparabrisas y que las luces del coche estén operativas para garantizar visibilidad y control en la carretera húmeda.
Conducción en carretera y cómo reaccionar ante el ‘aquaplaning’
Durante la conducción, los especialistas insisten en ajustar la velocidad a las condiciones de la vía y en duplicar la distancia de seguridad respecto al vehículo que precede. La acumulación de agua sobre el asfalto añade notablemente metros a la distancia necesaria para frenar y aumenta la posibilidad de que se produzca aquaplaning, fenómeno en el que las ruedas pierden adherencia al quedar flotando sobre una capa de agua.
Si se sufre esta pérdida de control, se recomienda no frenar bruscamente ni agarrar el volante de forma inestable. En su lugar, es fundamental mantener el volante firme, mantener las ruedas rectas y retirar el pie del acelerador de manera progresiva hasta que los neumáticos recuperen contacto con el pavimento.
Peligros de inundaciones y vehículos bloqueados
Los servicios de emergencias también aconsejan no aparcar en ramblas, cauces secos o áreas susceptibles a riadas, donde el nivel del agua puede aumentar rápidamente. No se debe cruzar zonas con acumulación de agua o calles inundadas sin conocer la profundidad, ya que incluso corrientes poco profundas pueden llevarse un vehículo y causar daños graves en el motor por la entrada de agua.
En caso de que el vehículo quede atrapado y no pueda moverse debido a una riada, la recomendación principal es abandonarlo cuanto antes por el lado opuesto a la corriente o mediante las ventanillas, y desplazarse hacia zonas elevadas antes de solicitar ayuda a través del número de emergencias.
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Si el viaje resulta imprescindible, las medidas para prevenir problemas deben iniciarse antes de poner en marcha el vehículo. Es clave comprobar que los neumáticos cuentan con una profundidad suficiente en el dibujo para evitar la pérdida de agarre. También es necesario verificar el buen funcionamiento de las escobillas del limpiaparabrisas y que las luces del coche estén operativas para garantizar visibilidad y control en la carretera húmeda.
Conducción en carretera y cómo reaccionar ante el ‘aquaplaning’
Durante la conducción, los especialistas insisten en ajustar la velocidad a las condiciones de la vía y en duplicar la distancia de seguridad respecto al vehículo que precede. La acumulación de agua sobre el asfalto añade notablemente metros a la distancia necesaria para frenar y aumenta la posibilidad de que se produzca aquaplaning, fenómeno en el que las ruedas pierden adherencia al quedar flotando sobre una capa de agua.
Si se sufre esta pérdida de control, se recomienda no frenar bruscamente ni agarrar el volante de forma inestable. En su lugar, es fundamental mantener el volante firme, mantener las ruedas rectas y retirar el pie del acelerador de manera progresiva hasta que los neumáticos recuperen contacto con el pavimento.
Peligros de inundaciones y vehículos bloqueados
Los servicios de emergencias también aconsejan no aparcar en ramblas, cauces secos o áreas susceptibles a riadas, donde el nivel del agua puede aumentar rápidamente. No se debe cruzar zonas con acumulación de agua o calles inundadas sin conocer la profundidad, ya que incluso corrientes poco profundas pueden llevarse un vehículo y causar daños graves en el motor por la entrada de agua.
En caso de que el vehículo quede atrapado y no pueda moverse debido a una riada, la recomendación principal es abandonarlo cuanto antes por el lado opuesto a la corriente o mediante las ventanillas, y desplazarse hacia zonas elevadas antes de solicitar ayuda a través del número de emergencias.
















