La Audiencia Provincial de Castellón impuso una pena de dos años y medio de cárcel a un individuo vinculado a grupos de extrema derecha por un delito de odio, tras instar en redes sociales a disparar contra migrantes en la frontera de Ceuta.
La ONG València Acull presentó la denuncia, advirtiendo la gravedad de los mensajes difundidos y su potencial para promover actos violentos.
El tribunal concluyó que el acusado utilizó sus perfiles en redes sociales para fomentar la violencia letal hacia grupos vulnerables, incitando al odio y la discriminación.
Esta sentencia, aún susceptible de apelación, reafirma la aplicación de la legislación española sobre delitos de odio y destaca la responsabilidad penal por incitación pública a la violencia a través de plataformas digitales.











