La Audiencia Nacional ha emitido una sentencia inédita contra un ingeniero iraní que dirigía una red con 2 millones de usuarios y una compleja estructura de blanqueo en 15 países.
MADRID – La justicia española ha impuesto una de las mayores sanciones en la lucha contra los delitos de propiedad intelectual. Un ingeniero informático iraní, conocido como Dash, fue condenado a abonar más de 43 millones de euros entre multas e indemnizaciones, tras la desarticulación de la mayor red de distribución ilegal de contenido audiovisual descubierta en España.
Una red con 40.000 canales
La organización, que operaba a través de dominios como rapidiptv.com e iptvstack.com, simulaba un funcionamiento legal. Dash captaba señales de plataformas autorizadas y las redistribuía mediante tecnología IPTV a casi dos millones de suscriptores en todo el mundo.
El modelo de negocio incluía:
- Precios accesibles: Los usuarios abonaban entre 15 euros al mes y 80 euros anuales para acceder a series, películas y eventos deportivos.
- Franquicias: La red disponía de resellers que adquirían el servicio por hasta 1.000 euros, para luego comercializarlo de forma independiente.
- Infraestructura internacional: Dash controlaba más de 50 servidores distribuidos en tres continentes.
El complejo sistema de blanqueo: De Irán al Bitcoin
La investigación, dirigida por la UDEV y la Unidad Central de Ciberdelincuencia, se extendió por varios años con la cooperación de 15 países. Los investigadores determinaron que Dash obtenía ganancias cercanas a 4 millones de euros cada dos meses.
Para legitimar esos ingresos, creó una estructura sofisticada que incluía:
- Empresas ficticias: Utilizaba sociedades «durmientes» en España que emitían facturas falsas por servicios inexistentes.
- Transferencias internacionales: Los fondos se dirigían a cuentas en Emiratos Árabes y luego a Irán, donde se invertían en bienes muebles.
- Uso del sistema ‘Sarraf’: Aplicaba este método tradicional iraní de compensación de fondos, similar al hawala, para trasladar capital fuera del sistema bancario.
- Incorporación de criptomonedas: Tras enfrentarse a bloqueos bancarios en 2016, empezó a lavar dinero mediante bitcoins; de aquí procede su apodo «Dash» en referencia a una moneda virtual.
El acuerdo y pago de indemnizaciones
La sentencia de la Audiencia Nacional surge tras un acuerdo de conformidad. Dash aceptó una pena de dos años y seis meses de prisión y el embargo de sus bienes de lujo, incluidos un ático situado en el exclusivo barrio de Pedralbes (Barcelona) y varios vehículos deportivos con un valor de 400.000 euros.
De la sanción económica total, 12 millones de euros se destinarán a compensar a las partes afectadas, entre ellas LaLiga, Movistar Plus+, Mediapro y Egeda. Los 30 millones restantes corresponden a multas vinculadas al delito de blanqueo de capitales.
Este fallo constituye un punto de inflexión en la persecución de la piratería en España, evidenciando que la sofisticación tecnológica no garantiza impunidad gracias a la cooperación policial internacional.
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