La especialista repasa su trayectoria en Telecinco, su distanciamiento con los colaboradores fuera de cámaras y los episodios de mayor tensión vividos durante la realización de sus pruebas
Conchita Pérez, una de las personalidades más conocidas de la televisión asociadas a las pruebas poligráficas, ha repasado los momentos más relevantes de su carrera en el programa Sálvame Deluxe. Tras años liderando los análisis de veracidad que marcaron el rumbo del programa en Telecinco, la experta ha reflexionado sobre la evolución de su labor, las relaciones personales y las situaciones de tensión más destacadas en los platós.
A pesar del paso del tiempo y las dificultades propias del formato, la poligrafista de Zaragoza asegura no arrepentirse de haber participado en el espacio. «No cambiaría nada en absoluto», ha declarado al valorar una trayectoria caracterizada por el respeto profesional y el respaldo de figuras de la cadena, como el presentador Jorge Javier Vázquez.
Una relación distante con el equipo de colaboradores
Aunque los colaboradores de Sálvame Deluxe formaban parte habitual de sus dinámicas laborales, Conchita Pérez indica que su vínculo personal con el grupo de tertulianos fue prácticamente nulo. Su jornada laboral se dividía en dos momentos durante los viernes: en la mañana acudía a las instalaciones para realizar las pruebas técnicas previas a la emisión —un proceso que duraba alrededor de cuatro horas— y por la noche regresaba al plató para comunicar los resultados en directo.
Durante el intervalo entre ambas etapas, la especialista no establecía contacto con los tertulianos. «No me permitían estar con ellos», recordó al relatar el aislamiento que vivía en el centro de trabajo. En declaraciones a El Periódico, la zaragozana aclaró la naturaleza de su vínculo con el equipo: «No éramos amigos. Nunca fui a fumar con ellos o a un bar. No asistí a bodas, comuniones ni cumpleaños». Mientras los colaboradores permanecían en el plató, la poligrafista se encontraba en un espacio aparte, recibiendo instrucciones de la dirección por medio del pinganillo.
La relación con Lydia Lozano y Mila Ximénez
En contraste con la distancia general con el equipo, la especialista tiene un recuerdo positivo de algunas colaboradoras. Sobre la periodista Lydia Lozano, con quien coincidió con frecuencia en las grabaciones, afirma que «es una buena persona».
Además, Conchita Pérez resalta la cercanía que mantuvo con la escritora y colaboradora sevillana Mila Ximénez, con quien asegura haber compartido una conexión que trascendía la dinámica normal del programa. «Me quería mucho y nos comprendíamos bien», comenta sobre la relación entre ambas durante el tiempo que coincidieron en el formato.
El conflicto con un conocido personaje televisivo
La responsabilidad de conducir el polígrafo situaba frecuentemente a Conchita Pérez en el foco de críticas por parte de los invitados cuando los resultados no coincidían con sus expectativas. Entre las diversas situaciones en plató, la experta recuerda un enfrentamiento particular con un personaje público al que califica como «una persona muy mala conmigo».
Aunque al principio evita revelar la identidad del implicado por tratarse de un profesional que aún está activo, la especialista describe detalles personales para identificarlo. Según sus palabras, se trataba de un hombre que había estado casado y luego se separó de una mujer, y que actualmente mantiene una relación con otra pareja. Conchita indica que este invitado trató de usar la prueba del polígrafo para cuestionar la versión de su exmujer.
Las pistas y situaciones detalladas corresponden con el tenso episodio ocurrido en 2023 con José Manuel Parada durante una de sus intervenciones en plató. A pesar de esos momentos conflictivos, Conchita Pérez defiende su carrera en televisión y destaca el reconocimiento recibido durante sus años en Sálvame Deluxe.
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