La Comisión Europea impulsa un plan urgente para los Estados miembros que contempla abaratar el transporte público y cerrar edificios oficiales para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles.
La Comisión Europea está elaborando un paquete de medidas urgentes ante la severa crisis energética provocada por el conflicto bélico en Irán. Según un borrador al que ha accedido 20minutos, Bruselas propondrá a los Veintisiete acciones inmediatas, entre las que se incluye la recomendación de instaurar al menos un día de teletrabajo semanal y promover el transporte público gratuito o con tarifas reducidas.
Un gasto extraordinario de 22.000 millones de euros
La urgencia de estas medidas se explica por el impacto económico que genera el conflicto en Oriente Próximo. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, indicó que la Unión Europea ya ha destinado 22.000 millones de euros adicionales para compras energéticas durante los primeros 44 días de la guerra, una cifra elevada que se ha abonado «sin obtener una molécula extra de energía».
En este contexto de «estanflación”, Bruselas pretende coordinar un plan que evite distorsiones en el mercado único. Este paquete, previsto para discutirse en la cumbre de líderes en Chipre el jueves próximo, contempla también el cierre temporal de edificios públicos y una revisión puntual de las ayudas estatales para respaldar a los sectores más afectados.
Ahorro, eficiencia y movilidad
La vicepresidenta del Ejecutivo comunitario, Teresa Ribera, apoyó esta estrategia de “contención, ahorro y eficiencia” durante un acto en el Real Instituto Elcano. Ribera destacó que la Agencia Internacional de Energía alerta sobre una reducción significativa en la capacidad de producción de gas, petróleo y combustible para aviación, lo que obliga a retomar medidas sencillas pero efectivas de crisis previas.
El plan europeo se organiza en dos ejes principales:
- Acciones de emergencia: teletrabajo, transporte gratuito y bajada temporal de impuestos.
- Medidas estructurales: renovación de inmuebles, modernización de equipos industriales y ajuste en el sistema de comercio de emisiones de CO2 (ETS).
Precaución con las ayudas estatales
A pesar de la flexibilidad anunciada por Von der Leyen para este mes de marzo, Bruselas advierte sobre las intervenciones nacionales. Solicita limitar las subvenciones generalizadas, tal como la reducción del impuesto del 21% al 10% en diésel y gasolina implementada en España.
El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, remarcó que, aunque no rechazan los recortes fiscales, estos deben ser estrictamente “temporales” para no poner en riesgo el equilibrio fiscal ni aumentar la probabilidad de déficit. Por ahora, la presidenta del Ejecutivo comunitario ha descartado suspender las normas fiscales europeas, apostando por un marco temporal de ayudas estatales más flexible que se espera entre en vigor en abril.
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