El coordinador federal de Izquierda Unida cuestiona la política de «apaciguamiento» del Ejecutivo central tras la crisis migratoria en Ceuta y solicita una revisión profunda de la postura hacia Rabat.
MADRID. — Este viernes, Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU), ha manifestado críticas severas hacia la actuación del Gobierno de Marruecos después de los recientes incidentes migratorios en Ceuta. En una entrevista concedida a EL PAÍS, el dirigente político describió la conducta del Ejecutivo alauita como una «acción criminal con muertes» y reclamó a la diplomacia española un cambio radical en sus vínculos con Rabat.
Maíllo señaló que «Marruecos ha llevado a cabo una acción criminal con consecuencias mortales. Es una falta total de responsabilidad por parte de un gobierno y un Estado con el que es necesario replantear todas las relaciones». Según el líder de IU, la estrategia diplomática aplicada por el Gobierno central hasta ahora ha resultado ineficaz. Considera que la actitud de «apaciguamiento» hacia Marruecos ha fracasado y critica la falta de lealtad del país vecino hacia España.
Cambio en las relaciones diplomáticas y respeto a los derechos humanos
Maíllo sostuvo que la interacción entre ambos países debe fundamentarse en una verdadera «buena vecindad», pero basada en la firmeza y la exigencia del respeto estricto al derecho internacional y los derechos humanos.
El dirigente de IU contrapone la ausencia de respuesta del país vecino a la gravedad de la situación en la frontera sur de la Unión Europea, donde la llegada masiva y continua de personas —con énfasis en la protección de menores no acompañados en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla— ha presionado al máximo las capacidades de atención locales y ha generado debates políticos tanto en Madrid como en Bruselas.
Frente a este contexto, Maíllo insta a reconsiderar la posición geopolítica de España para no sucumbir a las presiones de Marruecos y demanda una revisión completa de los acuerdos bilaterales.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALEl coordinador federal de Izquierda Unida cuestiona la política de «apaciguamiento» del Ejecutivo central tras la crisis migratoria en Ceuta y solicita una revisión profunda de la postura hacia Rabat.
MADRID. — Este viernes, Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU), ha manifestado críticas severas hacia la actuación del Gobierno de Marruecos después de los recientes incidentes migratorios en Ceuta. En una entrevista concedida a EL PAÍS, el dirigente político describió la conducta del Ejecutivo alauita como una «acción criminal con muertes» y reclamó a la diplomacia española un cambio radical en sus vínculos con Rabat.
Maíllo señaló que «Marruecos ha llevado a cabo una acción criminal con consecuencias mortales. Es una falta total de responsabilidad por parte de un gobierno y un Estado con el que es necesario replantear todas las relaciones». Según el líder de IU, la estrategia diplomática aplicada por el Gobierno central hasta ahora ha resultado ineficaz. Considera que la actitud de «apaciguamiento» hacia Marruecos ha fracasado y critica la falta de lealtad del país vecino hacia España.
Cambio en las relaciones diplomáticas y respeto a los derechos humanos
Maíllo sostuvo que la interacción entre ambos países debe fundamentarse en una verdadera «buena vecindad», pero basada en la firmeza y la exigencia del respeto estricto al derecho internacional y los derechos humanos.
El dirigente de IU contrapone la ausencia de respuesta del país vecino a la gravedad de la situación en la frontera sur de la Unión Europea, donde la llegada masiva y continua de personas —con énfasis en la protección de menores no acompañados en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla— ha presionado al máximo las capacidades de atención locales y ha generado debates políticos tanto en Madrid como en Bruselas.
Frente a este contexto, Maíllo insta a reconsiderar la posición geopolítica de España para no sucumbir a las presiones de Marruecos y demanda una revisión completa de los acuerdos bilaterales.
El coordinador federal de Izquierda Unida cuestiona la política de «apaciguamiento» del Ejecutivo central tras la crisis migratoria en Ceuta y solicita una revisión profunda de la postura hacia Rabat.
MADRID. — Este viernes, Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU), ha manifestado críticas severas hacia la actuación del Gobierno de Marruecos después de los recientes incidentes migratorios en Ceuta. En una entrevista concedida a EL PAÍS, el dirigente político describió la conducta del Ejecutivo alauita como una «acción criminal con muertes» y reclamó a la diplomacia española un cambio radical en sus vínculos con Rabat.
Maíllo señaló que «Marruecos ha llevado a cabo una acción criminal con consecuencias mortales. Es una falta total de responsabilidad por parte de un gobierno y un Estado con el que es necesario replantear todas las relaciones». Según el líder de IU, la estrategia diplomática aplicada por el Gobierno central hasta ahora ha resultado ineficaz. Considera que la actitud de «apaciguamiento» hacia Marruecos ha fracasado y critica la falta de lealtad del país vecino hacia España.
Cambio en las relaciones diplomáticas y respeto a los derechos humanos
Maíllo sostuvo que la interacción entre ambos países debe fundamentarse en una verdadera «buena vecindad», pero basada en la firmeza y la exigencia del respeto estricto al derecho internacional y los derechos humanos.
El dirigente de IU contrapone la ausencia de respuesta del país vecino a la gravedad de la situación en la frontera sur de la Unión Europea, donde la llegada masiva y continua de personas —con énfasis en la protección de menores no acompañados en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla— ha presionado al máximo las capacidades de atención locales y ha generado debates políticos tanto en Madrid como en Bruselas.
Frente a este contexto, Maíllo insta a reconsiderar la posición geopolítica de España para no sucumbir a las presiones de Marruecos y demanda una revisión completa de los acuerdos bilaterales.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALEl coordinador federal de Izquierda Unida cuestiona la política de «apaciguamiento» del Ejecutivo central tras la crisis migratoria en Ceuta y solicita una revisión profunda de la postura hacia Rabat.
MADRID. — Este viernes, Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU), ha manifestado críticas severas hacia la actuación del Gobierno de Marruecos después de los recientes incidentes migratorios en Ceuta. En una entrevista concedida a EL PAÍS, el dirigente político describió la conducta del Ejecutivo alauita como una «acción criminal con muertes» y reclamó a la diplomacia española un cambio radical en sus vínculos con Rabat.
Maíllo señaló que «Marruecos ha llevado a cabo una acción criminal con consecuencias mortales. Es una falta total de responsabilidad por parte de un gobierno y un Estado con el que es necesario replantear todas las relaciones». Según el líder de IU, la estrategia diplomática aplicada por el Gobierno central hasta ahora ha resultado ineficaz. Considera que la actitud de «apaciguamiento» hacia Marruecos ha fracasado y critica la falta de lealtad del país vecino hacia España.
Cambio en las relaciones diplomáticas y respeto a los derechos humanos
Maíllo sostuvo que la interacción entre ambos países debe fundamentarse en una verdadera «buena vecindad», pero basada en la firmeza y la exigencia del respeto estricto al derecho internacional y los derechos humanos.
El dirigente de IU contrapone la ausencia de respuesta del país vecino a la gravedad de la situación en la frontera sur de la Unión Europea, donde la llegada masiva y continua de personas —con énfasis en la protección de menores no acompañados en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla— ha presionado al máximo las capacidades de atención locales y ha generado debates políticos tanto en Madrid como en Bruselas.
Frente a este contexto, Maíllo insta a reconsiderar la posición geopolítica de España para no sucumbir a las presiones de Marruecos y demanda una revisión completa de los acuerdos bilaterales.















