La exalcaldesa de Barcelona manifiesta su «tristeza y rabia» por el fallecimiento de una mujer de 87 años dos semanas tras ser desahuciada en Madrid, y solicita continuar con las movilizaciones sociales y la convocatoria de huelga.
La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha comunicado públicamente su tristeza y enfado por la muerte de Maricarmen, una mujer de 87 años fallecida ayer en Madrid solo dos semanas después de haber sido desahuciada del domicilio en el que vivió durante setenta años. Durante su participación en el programa La Hora de la 1 de RTVE, Colau agradeció expresamente la fuerza y lucha de la anciana en defensa del derecho a la vivienda. Destacó que «puso el cuerpo para decir que todas las personas merecen una vivienda digna, una vida digna».
La exmandataria catalana resaltó la importancia de la figura de Maricarmen en el debate social vigente sobre el mercado inmobiliario y la crisis habitacional. Señaló que la sociedad tiene una deuda moral con su causa: «Le debemos mucho y debemos continuar esa lucha», afirmó en el programa, haciendo un llamado explícito a la movilización ciudadana y a la participación en las protestas organizadas.
Un llamado a mantener las protestas sociales y la huelga
Durante la entrevista, Ada Colau insistió en la necesidad de no reducir la presión social tras los acontecimientos en Madrid. Solicitó formalmente «sostener las manifestaciones y la propuesta de huelga» previstas en la agenda de movilizaciones contra los desahucios y ejecuciones hipotecarias en el país.
Colau señaló que la protesta colectiva debe consolidarse como un motor de cambio para evitar que se repitan hechos semejantes. Remarcó que el esfuerzo y legado de la mujer desahuciada son un impulso para continuar las demandas de organizaciones y plataformas que reclaman soluciones estructurales ante los desahucios de personas en situación vulnerable.
Contexto grave de la crisis en el acceso a la vivienda
Durante la conversación en La Hora de la 1, la exalcaldesa evitó calificar la muerte de Maricarmen como un caso aislado a nivel nacional. Para ilustrar la gravedad del impacto que ocasiona la pérdida del hogar, recordó expresamente los casos de Olga y Javier, quienes se quitaron la vida luego de ser desahuciados en la provincia de Barcelona.
«No es algo excepcional, desafortunadamente», señaló Colau ante los micrófonos del canal público, destacando que los desalojos forzosos generan situaciones extremas e irreversibles para quienes los sufren. Por ello, concluyó su intervención con un mensaje firme hacia la opinión pública: «Esto debe terminar, se lo debemos a Maricarmen», indicó al cierre de sus declaraciones en RTVE.
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