CEUTA — La atención a los menores extranjeros no acompañados tras la crisis migratoria sigue siendo motivo de discrepancia y versiones opuestas entre los gobiernos de España y Marruecos. Mientras representantes oficiales en Marruecos sostienen que 327 menores han sido devueltos desde la ciudad autónoma, las autoridades españolas y el Gobierno local de Ceuta niegan rotundamente tales repatriaciones.
De acuerdo con información publicada por medios marroquíes y confirmada por personas cercanas al procedimiento, estas repatriaciones se habrían llevado a cabo de forma continua desde el 2 de agosto hasta el lunes 26 de octubre, utilizando el paso fronterizo terrestre entre Fnideq (Castillejos) y Ceuta. Desde Rabat se defiende que estos procesos se realizan respetando el «interés superior del menor» y favoreciendo la reunión familiar.
Divergencia clara con la posición de España y Ceuta
Esta declaración choca directamente con la postura del Gobierno central y de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Las autoridades españolas insisten en que no ha habido ningún retorno de menores hacia Marruecos y que únicamente se han devuelto adultos.
Paralelamente, el Ejecutivo dirigido por Juan Vivas ha denunciado reiteradamente que las repatriaciones están paralizadas por la escasez de expedientes y la falta de respuesta desde Marruecos, cuestionando así las cifras oficiales facilitadas desde Rabat.
Observaciones desde la monarquía alauí
La controversia sucede en paralelo al discurso ofrecido el 9 de octubre por el rey Mohamed VI durante la apertura del Parlamento marroquí. En su alocución, el monarca destacó los avances en la colaboración bilateral en temas migratorios, pero calificó al modelo vigente como «anticuado».
Además, el monarca alauí apuntó directamente a las barreras «legales y judiciales» existentes en Europa como los principales impedimentos para las repatriaciones de menores no acompañados y solicitantes de asilo, situación que, según su opinión, beneficia a las redes dedicadas al tráfico de personas.
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De acuerdo con información publicada por medios marroquíes y confirmada por personas cercanas al procedimiento, estas repatriaciones se habrían llevado a cabo de forma continua desde el 2 de agosto hasta el lunes 26 de octubre, utilizando el paso fronterizo terrestre entre Fnideq (Castillejos) y Ceuta. Desde Rabat se defiende que estos procesos se realizan respetando el «interés superior del menor» y favoreciendo la reunión familiar.
Divergencia clara con la posición de España y Ceuta
Esta declaración choca directamente con la postura del Gobierno central y de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Las autoridades españolas insisten en que no ha habido ningún retorno de menores hacia Marruecos y que únicamente se han devuelto adultos.
Paralelamente, el Ejecutivo dirigido por Juan Vivas ha denunciado reiteradamente que las repatriaciones están paralizadas por la escasez de expedientes y la falta de respuesta desde Marruecos, cuestionando así las cifras oficiales facilitadas desde Rabat.
Observaciones desde la monarquía alauí
La controversia sucede en paralelo al discurso ofrecido el 9 de octubre por el rey Mohamed VI durante la apertura del Parlamento marroquí. En su alocución, el monarca destacó los avances en la colaboración bilateral en temas migratorios, pero calificó al modelo vigente como «anticuado».
Además, el monarca alauí apuntó directamente a las barreras «legales y judiciales» existentes en Europa como los principales impedimentos para las repatriaciones de menores no acompañados y solicitantes de asilo, situación que, según su opinión, beneficia a las redes dedicadas al tráfico de personas.
CEUTA — La atención a los menores extranjeros no acompañados tras la crisis migratoria sigue siendo motivo de discrepancia y versiones opuestas entre los gobiernos de España y Marruecos. Mientras representantes oficiales en Marruecos sostienen que 327 menores han sido devueltos desde la ciudad autónoma, las autoridades españolas y el Gobierno local de Ceuta niegan rotundamente tales repatriaciones.
De acuerdo con información publicada por medios marroquíes y confirmada por personas cercanas al procedimiento, estas repatriaciones se habrían llevado a cabo de forma continua desde el 2 de agosto hasta el lunes 26 de octubre, utilizando el paso fronterizo terrestre entre Fnideq (Castillejos) y Ceuta. Desde Rabat se defiende que estos procesos se realizan respetando el «interés superior del menor» y favoreciendo la reunión familiar.
Divergencia clara con la posición de España y Ceuta
Esta declaración choca directamente con la postura del Gobierno central y de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Las autoridades españolas insisten en que no ha habido ningún retorno de menores hacia Marruecos y que únicamente se han devuelto adultos.
Paralelamente, el Ejecutivo dirigido por Juan Vivas ha denunciado reiteradamente que las repatriaciones están paralizadas por la escasez de expedientes y la falta de respuesta desde Marruecos, cuestionando así las cifras oficiales facilitadas desde Rabat.
Observaciones desde la monarquía alauí
La controversia sucede en paralelo al discurso ofrecido el 9 de octubre por el rey Mohamed VI durante la apertura del Parlamento marroquí. En su alocución, el monarca destacó los avances en la colaboración bilateral en temas migratorios, pero calificó al modelo vigente como «anticuado».
Además, el monarca alauí apuntó directamente a las barreras «legales y judiciales» existentes en Europa como los principales impedimentos para las repatriaciones de menores no acompañados y solicitantes de asilo, situación que, según su opinión, beneficia a las redes dedicadas al tráfico de personas.
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De acuerdo con información publicada por medios marroquíes y confirmada por personas cercanas al procedimiento, estas repatriaciones se habrían llevado a cabo de forma continua desde el 2 de agosto hasta el lunes 26 de octubre, utilizando el paso fronterizo terrestre entre Fnideq (Castillejos) y Ceuta. Desde Rabat se defiende que estos procesos se realizan respetando el «interés superior del menor» y favoreciendo la reunión familiar.
Divergencia clara con la posición de España y Ceuta
Esta declaración choca directamente con la postura del Gobierno central y de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Las autoridades españolas insisten en que no ha habido ningún retorno de menores hacia Marruecos y que únicamente se han devuelto adultos.
Paralelamente, el Ejecutivo dirigido por Juan Vivas ha denunciado reiteradamente que las repatriaciones están paralizadas por la escasez de expedientes y la falta de respuesta desde Marruecos, cuestionando así las cifras oficiales facilitadas desde Rabat.
Observaciones desde la monarquía alauí
La controversia sucede en paralelo al discurso ofrecido el 9 de octubre por el rey Mohamed VI durante la apertura del Parlamento marroquí. En su alocución, el monarca destacó los avances en la colaboración bilateral en temas migratorios, pero calificó al modelo vigente como «anticuado».
Además, el monarca alauí apuntó directamente a las barreras «legales y judiciales» existentes en Europa como los principales impedimentos para las repatriaciones de menores no acompañados y solicitantes de asilo, situación que, según su opinión, beneficia a las redes dedicadas al tráfico de personas.

















