La Unión Europea ha puesto en funcionamiento un robot submarino autónomo junto con un sistema inteligente de apoyo para detectar, clasificar y eliminar residuos del fondo del mar. Esta innovadora iniciativa tecnológica tiene como objetivo enfrentar la contaminación en las costas españolas y otros países europeos.
Con la finalidad de hacer frente a uno de los principales retos medioambientales actuales —la acumulación de desechos en los fondos oceánicos y zonas costeras— se ha desarrollado el proyecto SeaClear2.0. Este sistema robótico autónomo, financiado por la Comisión Europea, integra vehículos submarinos autónomos, embarcaciones no tripuladas y drones aéreos, todos ellos diseñados para detectar, mapear y retirar residuos marinos en lugares donde las técnicas convencionales resultan peligrosas o poco efectivas.
El elemento central del sistema es un robot submarino impulsado por inteligencia artificial, creado por la Universidad Técnica de Múnich (TUM), que cuenta con una pinza robótica de cuatro “dedos” capaz de aplicar fuerza controlada para recoger objetos de hasta 250 kg sin dañar el entorno marino. Este robot opera en conjunto con otros vehículos y sensores, lo que le permite localizar basura en 3D y determinar los mejores puntos para su recogida, incluso en zonas con baja visibilidad o fuertes corrientes que dificultan la intervención humana.
El proyecto responde a la problemática de que entre 3 y 11 millones de toneladas de plástico y otros residuos permanecen en el lecho marino, acumulándose en puertos, canales y áreas costeras con alta presión humana. SeaClear2.0 no solo retira basura visible desde la superficie, sino que también actúa bajo el agua para evitar que estos residuos lleguen a las playas tras los temporales o se incorporen en la cadena alimentaria marina.
Esta tecnología reduce la exposición de los buzos a condiciones riesgosas y posibilita operaciones más seguras y eficientes en zonas profundas o de difícil acceso. Además, los datos recogidos por los robots permiten elaborar mapas de residuos útiles para diseñar acciones preventivas, mejorar las políticas ambientales y apoyar estrategias a largo plazo destinadas a disminuir la contaminación marina.
Aunque este robot y sus sistemas asociados no constituyen una solución única para la contaminación oceánica —que también requiere disminuir la generación de residuos y fomentar la educación ambiental— representan un avance notable en la limpieza de costas y fondos marinos. Es un ejemplo de cómo la tecnología puede complementar los esfuerzos ambientales tradicionales.
Aspectos clave del robot submarino europeo
- SeaClear2.0 integra drones, embarcaciones no tripuladas y robots submarinos autónomos.
- El robot utiliza inteligencia artificial y sensores avanzados para identificar y mapear residuos en tres dimensiones.
- Su pinza robótica de cuatro “dedos” puede recoger objetos de hasta 250 kg con precisión y cuidado.
- El proyecto aborda la contaminación oculta bajo la superficie que afecta los ecosistemas marinos.
- La tecnología proporciona datos esenciales para prevenir futuros vertidos y mejorar la gestión ambiental.
La implementación de este robot autónomo en aguas europeas, incluidas las costas españolas, representa un avance significativo en la lucha contra la contaminación marina. Al combinar inteligencia artificial, robótica avanzada y sistemas autónomos interconectados, SeaClear2.0 se erige como una herramienta eficaz para retirar residuos acumulados durante décadas en los fondos marinos, proteger la biodiversidad y favorecer la sostenibilidad de las costas ante un problema que impacta tanto a los ecosistemas como a las economías locales y al bienestar de la población.











