Este sábado se movilizó un extenso operativo en Asturias debido a la desaparición de un hombre de 51 años que no regresó tras una salida de pesca en Punta Engaramada, cerca de Loza. Este pescador con amplia experiencia y conocimiento del área causó preocupación en su familia al no responder a sus llamadas.
La familia inició la búsqueda tras no verlo volver a casa en el horario previsto. Al llegar al lugar de pesca, encontraron su vehículo estacionado a aproximadamente 300 metros de la costa, lo que aumentó la inquietud y motivó la alerta a los servicios de emergencia a las 20:05 horas.
Ante la notificación, se activó un dispositivo de rescate compuesto por efectivos del 112 de Asturias, la Guardia Civil y Salvamento Marítimo, que iniciaron la búsqueda por tierra, mar y aire para atender la gravedad del caso.
Los bomberos del parque de Barres fueron los primeros en intervenir, apoyados por el Grupo de Rescate, la Unidad de Drones y la Unidad Canina, quienes exploraron la zona de los acantilados. Sin embargo, debido a condiciones meteorológicas desfavorables, la búsqueda nocturna se suspendió a las 00:04 horas, reanudándose a primera hora de la mañana siguiente.
Diversas unidades de rescate participaron en el operativo, incluyendo los Equipos de Respuesta Inmediata de Emergencias de Cruz Roja, que colaboraron activamente en la pesquisa. Además, voluntarios de Protección Civil de Navia aportaron su experiencia y recursos para intensificar las tareas de rastreo.
Salvamento Marítimo desempeñó un rol clave en la operación, empleando su helicóptero Helimer y la embarcación Salvamar para inspeccionar minuciosamente la costa y aguas circundantes.
El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Gijón mantuvo una embarcación en la zona, mientras que la Guardia Civil desplazó patrullas y efectivos especializados por tierra. El GREIM (Grupo de Rescate e Intervención en Montaña), junto con su aeronave, también participó, reforzando la búsqueda.
La acción marítima fue fundamental, pues la embarcación de Salvamento Marítimo y la patrullera de la Guardia Civil recorrieron la costa en búsqueda de indicios que puedan conducir al hallazgo del pescador. Asimismo, la ERIE acuática de Cruz Roja contribuyó a la operación, reflejando una cooperación y esfuerzo conjunto en esta situación de emergencia.











