En la trigésima segunda edición del ejercicio Chebec 25, Francia y Marruecos han fortalecido su cooperación naval. La fragata marroquí ‘Mohammed VI’ y la francesa ‘La Fayette’ participaron en maniobras avanzadas que incluyeron un traslado conjunto por el estrecho de Gibraltar, operaciones en el Mediterráneo y el Atlántico, y la intervención, por segundo año consecutivo, de un submarino de ataque nuclear francés. Este ejercicio, realizado en noviembre, refleja la sólida alianza bilateral en defensa y seguridad.
Ejercicios complejos en el Atlántico y el Mediterráneo
El desarrollo del Chebec 25 abarcó varias semanas durante noviembre, permitiendo a ambas fuerzas navales practicar operaciones avanzadas y mejorar sus sistemas de mando y control.
La fragata marroquí ‘Mohammed VI’ —la mayor y más potente de África, equipada con un helicóptero Panther y capacidades antisubmarinas— operó conjuntamente con la fragata ligera francesa ‘La Fayette’. La inclusión de un submarino de ataque nuclear francés añadió un nivel superior de complejidad, con especial atención a la guerra antisubmarina. Durante el ejercicio, se practicaron escenarios que involucraron coordinación táctica, gestión de crisis, control de daños e incendios y acciones contra amenazas submarinas.
Fases diferenciadas del ejercicio
Chebec 25 se organizó en cuatro etapas claras:
La primera fase comprendió entrenamientos teóricos y prácticos en las instalaciones francesas de Tolón y la base aeronaval de Hyères, con talleres técnicos y conferencias tácticas entre el 7 y el 12 de noviembre. La segunda fase, del 12 al 17 de noviembre, consistió en maniobras complejas en alta mar durante la navegación hacia Tánger. La tercera fase incluyó el atraque en el puerto marroquí para compartir experiencias y evaluar el desempeño. Finalmente, entre el 20 y el 22 de noviembre, la última etapa se centró en patrullas operativas conjuntas, con ejercicios de vigilancia marítima y coordinación en simulacros de crisis.
Fortalecimiento de la relación estratégica bilateral
Chebec 25 no solo mejora la interoperabilidad entre las fuerzas navales de Francia y Marruecos, sino que también refuerza los vínculos bilaterales después del reciente reconocimiento por parte de Francia de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Este operativo brinda a Marruecos la oportunidad de proyectar su influencia como potencia naval regional relevante. Además, este ejercicio forma parte de un programa más amplio de colaboración franco-marroquí en 2025, que incluyó la operación terrestre Chergui 2025 en octubre y la firma en junio de un plan de acción conjunta de seguridad para combatir el terrorismo y la migración irregular.
