Se aproxima a la Tierra una eyección de masa coronal solar de alta intensidad, y los expertos alertan sobre posibles interferencias en sistemas satelitales, navegación y redes eléctricas en diversas regiones del mundo.
Los observatorios espaciales han registrado una fulguración solar significativa acompañada por una eyección de masa coronal (EMC) que se desplaza rápidamente hacia nuestro planeta. Se prevé que esta tormenta llegue entre la noche del 12 y la madrugada del 13 de noviembre, con suficiente fuerza para provocar alteraciones visibles en la magnetosfera terrestre.
Los primeros análisis indican que este evento podría causar interferencias en las comunicaciones de radio de alta frecuencia, afectando sobre todo a los servicios de aviación y a los sistemas globales de navegación (como el GPS). También es posible que los satélites en órbita baja sufran perturbaciones debido al aumento de la densidad atmosférica y la incidencia de partículas cargadas.
Las redes eléctricas podrían experimentar fluctuaciones o picos de voltaje temporales en ciertas áreas, especialmente en países situados en latitudes medias y altas. Los especialistas aclaran que no existe riesgo directo para la salud humana, ya que tanto la atmósfera como el campo magnético terrestre funcionan como barreras protectoras naturales.
En las regiones de Europa, África y Asia, donde se espera un impacto más significativo, las autoridades científicas aconsejan mantener la vigilancia de los sistemas tecnológicos vulnerables, en particular los relacionados con las comunicaciones y la energía. Además, podría observarse un fenómeno secundario llamativo: auroras polares visibles desde latitudes más bajas de lo habitual, un suceso poco común que suele acompañar a tormentas geomagnéticas de gran intensidad.
Los expertos recuerdan que estos eventos son cada vez más frecuentes debido al máximo solar actual en el ciclo de actividad del Sol, etapa que se intensificará en los próximos meses.











