Los principales sindicatos ceden ante las demandas del Sindicato de Inquilinas y las recientes manifestaciones, convocando un paro de 24 horas a inicios de noviembre enfocado en el acceso a la vivienda y incrementos salariales.
MADRID. — En un cambio importante en el panorama político y social, las dos centrales sindicales más relevantes del país, CCOO y UGT, tienen previsto realizar una huelga general en las próximas semanas. Atendiendo a las demandas del Sindicato de Inquilinas, la CGT y a la protesta masiva del último fin de semana, las organizaciones dirigidas por Unai Sordo y Pepe Álvarez han decidido convocar un paro de 24 horas poco antes de los comicios generales programados para el 29 de noviembre.
Este será el primer paro general respaldado conjuntamente por ambos sindicatos durante la presidencia de Pedro Sánchez —la última vez que apoyaron una huelga de manera unificada fue en 2012, en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Mariano Rajoy—. Aunque la fecha definitiva se ajustará en coordinación con las plataformas sociales, fuentes sindicales estiman que la protesta tendrá lugar en los primeros días de noviembre.
Demandan viviendas asequibles y aumento salarial
Mediante un comunicado conjunto, UGT y CCOO fundamentaron la convocatoria señalando la dificultad para acceder a una vivienda como una de las principales causas de desigualdad laboral y económica:
«La huelga general plantea un llamado a las distintas administraciones públicas responsables en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales, que deben reconocer que los salarios deben asegurar el acceso a un bien esencial».
Las organizaciones sindicales indicaron que integrarán la problemática habitacional en la negociación colectiva, solicitando el desbloqueo de los convenios colectivos pendientes y la renovación del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), para lograr que los salarios compensen el alto coste de los alquileres y las hipotecas.
Rechazo marcado por parte de la patronal
Esta convocatoria ha reavivado las diferencias entre los sindicatos y la patronal. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, criticó duramente la iniciativa, poniendo en duda su validez legal. Según el representante empresarial, la vivienda es un problema social complejo pero «no pertenece a un conflicto laboral», por lo que considera que una huelga general por este motivo estaría fuera del marco legal actual.
En cambio, los sindicatos defienden que la jurisprudencia sostiene paros con razones «mixtas», argumentando que el aumento desproporcionado del precio del suelo y los alquileres afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores.
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MADRID. — En un cambio importante en el panorama político y social, las dos centrales sindicales más relevantes del país, CCOO y UGT, tienen previsto realizar una huelga general en las próximas semanas. Atendiendo a las demandas del Sindicato de Inquilinas, la CGT y a la protesta masiva del último fin de semana, las organizaciones dirigidas por Unai Sordo y Pepe Álvarez han decidido convocar un paro de 24 horas poco antes de los comicios generales programados para el 29 de noviembre.
Este será el primer paro general respaldado conjuntamente por ambos sindicatos durante la presidencia de Pedro Sánchez —la última vez que apoyaron una huelga de manera unificada fue en 2012, en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Mariano Rajoy—. Aunque la fecha definitiva se ajustará en coordinación con las plataformas sociales, fuentes sindicales estiman que la protesta tendrá lugar en los primeros días de noviembre.
Demandan viviendas asequibles y aumento salarial
Mediante un comunicado conjunto, UGT y CCOO fundamentaron la convocatoria señalando la dificultad para acceder a una vivienda como una de las principales causas de desigualdad laboral y económica:
«La huelga general plantea un llamado a las distintas administraciones públicas responsables en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales, que deben reconocer que los salarios deben asegurar el acceso a un bien esencial».
Las organizaciones sindicales indicaron que integrarán la problemática habitacional en la negociación colectiva, solicitando el desbloqueo de los convenios colectivos pendientes y la renovación del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), para lograr que los salarios compensen el alto coste de los alquileres y las hipotecas.
Rechazo marcado por parte de la patronal
Esta convocatoria ha reavivado las diferencias entre los sindicatos y la patronal. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, criticó duramente la iniciativa, poniendo en duda su validez legal. Según el representante empresarial, la vivienda es un problema social complejo pero «no pertenece a un conflicto laboral», por lo que considera que una huelga general por este motivo estaría fuera del marco legal actual.
En cambio, los sindicatos defienden que la jurisprudencia sostiene paros con razones «mixtas», argumentando que el aumento desproporcionado del precio del suelo y los alquileres afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores.
Los principales sindicatos ceden ante las demandas del Sindicato de Inquilinas y las recientes manifestaciones, convocando un paro de 24 horas a inicios de noviembre enfocado en el acceso a la vivienda y incrementos salariales.
MADRID. — En un cambio importante en el panorama político y social, las dos centrales sindicales más relevantes del país, CCOO y UGT, tienen previsto realizar una huelga general en las próximas semanas. Atendiendo a las demandas del Sindicato de Inquilinas, la CGT y a la protesta masiva del último fin de semana, las organizaciones dirigidas por Unai Sordo y Pepe Álvarez han decidido convocar un paro de 24 horas poco antes de los comicios generales programados para el 29 de noviembre.
Este será el primer paro general respaldado conjuntamente por ambos sindicatos durante la presidencia de Pedro Sánchez —la última vez que apoyaron una huelga de manera unificada fue en 2012, en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Mariano Rajoy—. Aunque la fecha definitiva se ajustará en coordinación con las plataformas sociales, fuentes sindicales estiman que la protesta tendrá lugar en los primeros días de noviembre.
Demandan viviendas asequibles y aumento salarial
Mediante un comunicado conjunto, UGT y CCOO fundamentaron la convocatoria señalando la dificultad para acceder a una vivienda como una de las principales causas de desigualdad laboral y económica:
«La huelga general plantea un llamado a las distintas administraciones públicas responsables en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales, que deben reconocer que los salarios deben asegurar el acceso a un bien esencial».
Las organizaciones sindicales indicaron que integrarán la problemática habitacional en la negociación colectiva, solicitando el desbloqueo de los convenios colectivos pendientes y la renovación del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), para lograr que los salarios compensen el alto coste de los alquileres y las hipotecas.
Rechazo marcado por parte de la patronal
Esta convocatoria ha reavivado las diferencias entre los sindicatos y la patronal. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, criticó duramente la iniciativa, poniendo en duda su validez legal. Según el representante empresarial, la vivienda es un problema social complejo pero «no pertenece a un conflicto laboral», por lo que considera que una huelga general por este motivo estaría fuera del marco legal actual.
En cambio, los sindicatos defienden que la jurisprudencia sostiene paros con razones «mixtas», argumentando que el aumento desproporcionado del precio del suelo y los alquileres afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores.
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Este será el primer paro general respaldado conjuntamente por ambos sindicatos durante la presidencia de Pedro Sánchez —la última vez que apoyaron una huelga de manera unificada fue en 2012, en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Mariano Rajoy—. Aunque la fecha definitiva se ajustará en coordinación con las plataformas sociales, fuentes sindicales estiman que la protesta tendrá lugar en los primeros días de noviembre.
Demandan viviendas asequibles y aumento salarial
Mediante un comunicado conjunto, UGT y CCOO fundamentaron la convocatoria señalando la dificultad para acceder a una vivienda como una de las principales causas de desigualdad laboral y económica:
«La huelga general plantea un llamado a las distintas administraciones públicas responsables en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales, que deben reconocer que los salarios deben asegurar el acceso a un bien esencial».
Las organizaciones sindicales indicaron que integrarán la problemática habitacional en la negociación colectiva, solicitando el desbloqueo de los convenios colectivos pendientes y la renovación del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), para lograr que los salarios compensen el alto coste de los alquileres y las hipotecas.
Rechazo marcado por parte de la patronal
Esta convocatoria ha reavivado las diferencias entre los sindicatos y la patronal. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, criticó duramente la iniciativa, poniendo en duda su validez legal. Según el representante empresarial, la vivienda es un problema social complejo pero «no pertenece a un conflicto laboral», por lo que considera que una huelga general por este motivo estaría fuera del marco legal actual.
En cambio, los sindicatos defienden que la jurisprudencia sostiene paros con razones «mixtas», argumentando que el aumento desproporcionado del precio del suelo y los alquileres afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores.
















