La inesperada exclusión de María Corina Machado como figura principal en la transición política venezolana ha generado un cambio complicado para el Partido Popular (PP) de España, que hasta hace poco respaldaba sin reservas la iniciativa de Estados Unidos y a su dirigente, Donald Trump.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, inicialmente valoró de manera directa la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, calificándola como “una noticia positiva” para los democráticos. No obstante, la decisión de Trump de excluir a Machado —quien fue galardonada recientemente con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su lucha contra el régimen chavista— del centro del proceso transicional ha colocado a los populares en una situación ambivalente.
La dirección del PP ha intentado modificar su discurso: aunque Feijóo sigue considerando que la caída de Maduro constituye un evento histórico, el partido ahora manifiesta ciertas dudas sobre si se respetó el Derecho Internacional durante la intervención estadounidense. Esta postura, promovida por la vicesecretaria Cuca Gamarra, destaca la importancia de defender los valores democráticos y el respeto a las normas internacionales, sin confrontar abiertamente a Trump.
Simultáneamente, algunos sectores dentro del PP han mostrado distancia frente al entusiasmo inicial, advirtiendo sobre los riesgos de respaldar una operación que ha generado preocupación en organismos internacionales como las Naciones Unidas, que la perciben como un “precedente peligroso” para la legalidad y soberanía de los países.
Por su parte, Machado ha manifestado su descontento por quedar excluida de los planes que Washington ha diseñado para Venezuela y ha criticado a Delcy Rodríguez —quien cuenta con el apoyo de Trump como presidenta interina— calificándola de “más implacable incluso que Maduro”. Sus recientes declaraciones evidencian las tensiones internas existentes en la oposición venezolana respecto al futuro de la transición.
Esta controversia pone de relieve el delicado balance que enfrenta el PP al intentar mantener sus posturas en política internacional mientras gestiona las contradicciones surgidas tras su respaldo inicial a una estrategia impulsada por un líder externo, cuyo enfoque ha dejado fuera a una figura destacada de la oposición venezolana.
