Un análisis con 300.000 adultos indica que el cronotipo nocturno está vinculado a hábitos de vida menos saludables, destacando el consumo de tabaco y la falta de descanso, lo cual impacta en la salud cardíaca.
Este viernes 6 de febrero de 2026, el tema de la salud cardiovascular vuelve a ser objeto de estudio. Un artículo publicado en el Journal of the American Heart Association revela que los adultos de mediana edad y mayores con preferencia por las noches (llamados trasnochadores) presentan un estado cardiovascular considerablemente peor en comparación con quienes son madrugadores.
La influencia del cronotipo en la salud del corazón
El trabajo de investigación utilizó datos del UK Biobank, segmentando a los participantes según su ritmo biológico natural:
- Personas matutinas (24%): activas temprano, con horarios de sueño alrededor de las 21:00 horas. Este grupo muestra un 5% menor riesgo de problemas cardiovasculares.
- Cronotipo intermedio (67%): individuos sin una preferencia horaria definida.
- Personas nocturnas (8%): alcanzan su máxima actividad al final del día y se acuestan cerca de las 2:00 horas. Tienen un 79% más de probabilidad de presentar una salud cardiovascular deficiente.
Razones por las que los noctámbulos presentan mayor riesgo
La explicación no se limita a factores genéticos, sino que está relacionada con una desalineación circadiana. Según la investigadora de Harvard Sina Kianersi, el reloj biológico interno de estas personas no coincide con el ciclo natural de luz y oscuridad ni con las demandas sociales como el trabajo o los horarios comerciales.
Esta falta de sincronización conduce a que los noctámbulos adopten hábitos perjudiciales, identificados en las métricas Life’s Essential 8™ de la Asociación Americana del Corazón, tales como:
- Uso de nicotina: fumar es más frecuente en este grupo.
- Descanso insuficiente: dificultades para dormir las horas recomendadas debido a responsabilidades matutinas.
- Dieta inadecuada: tendencia a consumir alimentos de menor calidad y en horarios irregulares.
- Factores biológicos: mayor inestabilidad en los niveles de glucosa, colesterol y presión arterial.
Aspectos positivos: el riesgo puede ser reducido
A pesar de estos hallazgos, los especialistas aclaran que tener un cronotipo nocturno no equivale a un diagnóstico definitivo. Kristen Knutson, integrante de la AHA, señala que el riesgo se relaciona principalmente con conductas que pueden modificarse.
- Estilo de vida: un noctámbulo que mantenga una alimentación equilibrada, evite el tabaco y cuide su higiene del sueño puede alcanzar una salud comparable a la de un madrugador.
- Cronoterapia: existe un creciente interés en adaptar tratamientos médicos al ritmo circadiano individual, ya que algunos medicamentos son más efectivos si se administran según la hora biológica del paciente.
Restricciones del estudio
Los autores remarcan que la muestra del UK Biobank está compuesta mayormente por personas blancas con mejor salud que la media general. Además, la clasificación del cronotipo se basó en autoindicaciones. Sin embargo, la dimensión del estudio, con 300.000 participantes, aporta una relevancia significativa para la medicina preventiva.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















