Las tensiones en Medio Oriente han llegado a un nivel crítico luego del estallido social en Irán, donde en los últimos cinco días las manifestaciones contra la inflación han provocado al menos seis fallecidos. Esta situación ha originado un intercambio de advertencias entre Teherán y Washington.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró que está dispuesto a emprender un ataque contra Irán si las autoridades persisten en la represión de las protestas. En respuesta, las autoridades iraníes advirtieron que podrían generar un “caos en toda la región” en caso de una intervención extranjera.
Esta escalada en la violencia acompañada por un lenguaje de confrontación internacional ha encendido las alarmas sobre la posibilidad de un conflicto mayor, mientras miles de personas continúan manifestándose en diversas ciudades iraníes por el aumento del coste de vida y la creciente inflación.
Expertos internacionales señalan que este escenario podría agravar la inestabilidad de una región que ya enfrenta conflictos prolongados y tensiones geopolíticas.











