El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado que la Unión Europea debe progresar hacia una defensa “genuinamente común” aunque no haya consenso total entre los 27 Estados miembros. En un escenario global marcado por una creciente tensión geopolítica, Sánchez ha señalado que un conjunto de países puede encabezar este proceso de integración militar.
En una entrevista con La Vanguardia, el jefe del Ejecutivo ha expresado que “varios países pueden avanzar en este camino hacia unas Fuerzas Armadas europeas verdaderas”, remarcando también la importancia de fomentar una industria de defensa comunitaria que potencie la autonomía estratégica de la UE.
Sus declaraciones surgen tras los recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible anexión de Groenlandia. Sánchez ha resaltado que estas advertencias “deben tomarse en serio” y ha alertado que un acto de fuerza de este tipo representaría “el fin de la OTAN”.
El presidente ha indicado que una hipotética ocupación de Groenlandia situaría a Vladímir Putin, mandatario ruso, como “el hombre más satisfecho del mundo”, al validar su ofensiva en Ucrania. Además, ha insistido en que cualquier inquietud estadounidense sobre la seguridad en el Ártico debe gestionarse dentro del marco del Consejo Atlántico de la OTAN.
El Ejecutivo español está estudiando la posibilidad de desplegar tropas en Groenlandia, aunque todavía no se ha tomado una decisión definitiva. Sánchez ha adelantado que debatirá este asunto con el líder de la oposición y los distintos grupos parlamentarios.
En temas de defensa, Sánchez ha destacado que España ha aumentado su presupuesto militar “en términos reales” como respuesta al actual contexto internacional, participa en los mecanismos de financiación comunes y mantiene tropas de disuasión en el este de Europa. Aun así, ha rechazado categóricamente la exigencia de Trump de elevar el gasto militar hasta el 5 % del PIB, calificándola de “inaceptable” y “inasumible”.
“No recortaremos políticas sociales, sanitarias, educativas ni científicas para incrementar un gasto militar que hoy no está destinado a fortalecer la industria europea de defensa”, ha asegurado, añadiendo que con un gasto algo superior al 2 % del PIB España cumple sobradamente con las capacidades requeridas.
Finalmente, el presidente se ha referido a la relación con China, a la que España considera “un rival sistémico, un competidor y también un colaborador en ciertos retos globales”, como la lucha contra la emergencia climática. Sánchez ha confirmado su intención de visitar nuevamente el país asiático en 2026 y ha defendido que Europa debe mantener abiertas sus formas de cooperación internacional. “El mundo es muy extenso y existen regiones dispuestas a colaborar con Europa, y Europa no puede cerrarles la puerta”, ha concluido.

















