El calendario litúrgico católico recuerda en este 15 de enero a dos personajes fundamentales en la historia del monacato: San Pablo el Ermitaño, considerado el primer anacoreta del cristianismo, y San Mauro, el discípulo favorito de San Benito.
San Pablo el Ermitaño, precursor del eremitismo
Originario de Egipto, Pablo se refugió en el desierto durante la persecución de Decio en el siglo III para salvaguardar su fe. Lo que inicialmente fue un escondite temporal se transformó en una existencia de casi noventa años en completa soledad dedicada a Dios.
- El cuervo que le proveía alimento: Según la tradición relatada por San Jerónimo, un cuervo le llevaba diariamente medio pan para sustentarlo. En la última etapa de su vida, cuando San Antonio Abad lo visitó, el cuervo entregó un pan entero para compartir entre ambos.
- Vestimenta hecha de palma: Pablo habitaba en una cueva cercana a una palmera, cuyas hojas utilizaba para confeccionar su ropa y cuyos frutos, los dátiles, consumía como alimento.
- Identidad y legado: Es considerado el patrón de quienes fabrican cestos y esteras, y su figura representa la búsqueda espiritual en el silencio profundo.
San Mauro, abad y discípulo
San Mauro, del siglo VI, fue el alumno más cercano de San Benito de Nursia. Simboliza la virtud de una obediencia plena y la confianza absoluta en la guía del maestro.
- Milagro de caminar sobre el agua: El episodio más conocido de su vida relata que, por mandato de San Benito, debió rescatar al joven Plácido que se estaba ahogando en un lago. Obedeciendo sin cuestionar, Mauro caminó sobre la superficie del agua hasta salvar al niño.
- Difusión del benedictinismo en Francia: La tradición indica que fue quien introdujo la Regla de San Benito en las Galias, fundando el monasterio de Glanfeuil.
Otros santos conmemorados el 15 de enero
Además de estos destacados monjes, la Iglesia honra hoy a:
- San Abacuc y San Audifaz: Mártires romanos del siglo III pertenecientes a una familia persa (padres e hijos) que viajaron a Roma para venerar los sepulcros apostólicos y murieron defendiendo a cristianos perseguidos.
- San Bonito de Clermont, obispo: Obispo francés del siglo VII reconocido por su compromiso con la justicia. Abandonó su puesto al cuestionar la validez de su elección y vivió sus últimos años como monje en un monasterio.
- Santa Itais (o Ita), virgen: Conocida como la «Inés de Irlanda» del siglo VI, fundó un convento femenino y fue maestra espiritual de numerosos santos irlandeses posteriores.
- San Juan Calibita: Joven de Constantinopla que, tras intentar ser monje huyendo de casa, regresó y vivió como un mendigo anónimo bajo una escalera en el hogar paterno, practicando una humildad extrema.
Beatos
- Beato Luis Variara: Sacerdote salesiano italiano que desarrolló su labor en Colombia, fundando las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, dedicadas principalmente al cuidado de enfermos de lepra.
- Beato Nicolás del Indulto: Religioso mercedario conocido por su obra caritativa.











