La compañía saldrá del S&P 100 tras sufrir un desplome del 80 % desde sus máximos históricos, acosada por el deterioro de sus márgenes, el retroceso en China y la pérdida de cuota de mercado.
Nike dejará de formar parte del índice S&P 100 el próximo 21 de septiembre, después de casi 18 años en este grupo selecto, aunque permanecerá dentro del S&P 500. Esta exclusión refleja un notable descenso en el valor bursátil de la empresa multinacional de ropa y calzado deportivo, cuyas acciones se han depreciado un 80 % desde el pico de 180 dólares alcanzado hace cinco años, cotizando actualmente entre 37 y 38 dólares. En términos de capitalización bursátil, la compañía ha pasado de cerca de 264.000 millones de dólares en 2021 a situarse entre 54.000 y 57.000 millones, lo que implica una pérdida de valor superior a 210.000 millones de dólares.
A pesar de que la empresa atraviesa uno de los periodos más difíciles de su historia reciente, la exclusión del S&P 100 no supondrá grandes ventas por parte de fondos indexados, debido a que el volumen invertido en este índice es significativamente menor al del S&P 500.
Deterioro operativo, márgenes en descenso y debilitamiento de la venta directa
La caída en los mercados financieros refleja una reducción constante en los indicadores fundamentales de Nike. El beneficio subyacente por acción se ha reducido en torno al 56 % desde 2021, mientras que el margen operativo ha disminuido del 15,6 % al 6,1 %. En cuanto a ingresos, estos se han mantenido prácticamente estancados durante cinco años, pasando de alrededor de 44.500 millones de dólares en 2021 a 46.400 millones en 2026, lo que supone un crecimiento acumulado de apenas un 4,2 %.
Además, la división Nike Direct, que aglutina la venta directa al consumidor, presenta signos de agotamiento. La estrategia de acelerar este canal con el fin de obtener mayores márgenes y controlar el proceso de distribución resultó en una menor presencia en tiendas especializadas, oportunidad que competidores aprovecharon para ampliar su presencia en esos puntos de venta.
Actualmente, la empresa intenta reconducir su penetración en la distribución mayorista, que generó cerca de 27.500 millones de dólares en 2026 —un 6 % por encima del periodo precedente— y representa aproximadamente el 59 % de la facturación total. Sin embargo, este canal suele registrar márgenes inferiores a los que se obtienen por venta directa. Como parte de la reestructuración, Nike ha reducido en más de 2.000 millones de dólares las ventas relacionadas con franquicias históricas que habían perdido exclusividad.
El crecimiento del ‘running’ frente al retroceso en China
En el análisis operativo, la categoría de running destaca como el principal motor positivo, al registrar cinco trimestres consecutivos con incrementos de doble dígito y generar aproximadamente 1.000 millones de dólares adicionales en ventas durante ese periodo. En contraste, las divisiones Sportswear y Jordan Streetwear, que juntas representan alrededor del 50 % de los ingresos, prevén un crecimiento negativo en el año fiscal 2027.
El principal desafío para Nike es cómo evoluciona su negocio en China. Las ventas en este país han descendido de 8.290 millones de dólares en 2021 a unos 5.850 millones en 2026, una caída cercana al 30 % en cinco años. En el último trimestre, las ventas retrocedieron un 12 % en términos reportados y un 17 % ajustadas por divisas, registrándose disminuciones del 25 % en el segmento digital, 19 % en el canal mayorista y 20 % en el beneficio operativo de la región.
Esta situación va acompañada por una mayor competencia tanto de marcas locales como Anta y Li-Ning, así como de empresas internacionales en expansión como On y Hoka. Aunque Nike mantiene el liderazgo mundial en calzado deportivo, su cuota global se redujo al 22,9 % en 2025, acumulando tres años consecutivos de pérdidas de mercado, en tanto que Adidas recuperó terreno hasta alcanzar el 12,2 %.
Obligaciones financieras y previsiones de mercado
El pago a los accionistas ha sido objeto de análisis por parte de expertos financieros. Nike distribuyó un dividendo de 1,63 dólares por acción en 2026, con una rentabilidad aproximada del 4,3 % según los precios actuales. Esta cifra equivale a cerca del 78 % del beneficio reportado y supera el 100 % del beneficio subyacente, lo cual indica que el pago de dividendos excede las ganancias normales obtenidas por la actividad habitual.
En cuanto a su situación financiera, la empresa dispone de unos 9.000 millones de dólares en efectivo e inversiones a corto plazo, frente a una deuda con coste cercana a 7.900 millones. No obstante, mantener este nivel de retribución dependerá del repunte de beneficios. El mercado quedará atento a los resultados del 1 de octubre, donde se espera que la dirección informe sobre la evolución de los márgenes, la reducción de descuentos en canales digitales, el control de inventario y la estabilidad en China.
Aunque la acción ha experimentado una fuerte corrección, cotiza a un PER forward de 20,4. El plan operativo «Win Now» muestra avances en Norteamérica, con la empresa recuperando crecimiento, mientras se intensifica el lanzamiento de nuevos productos como Nike Mind o Air Milano. Según XTB, el precio objetivo rondaría los 70 dólares por acción, lo que supondría un potencial de revalorización del 84 % respecto al precio actual.
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Nike dejará de formar parte del índice S&P 100 el próximo 21 de septiembre, después de casi 18 años en este grupo selecto, aunque permanecerá dentro del S&P 500. Esta exclusión refleja un notable descenso en el valor bursátil de la empresa multinacional de ropa y calzado deportivo, cuyas acciones se han depreciado un 80 % desde el pico de 180 dólares alcanzado hace cinco años, cotizando actualmente entre 37 y 38 dólares. En términos de capitalización bursátil, la compañía ha pasado de cerca de 264.000 millones de dólares en 2021 a situarse entre 54.000 y 57.000 millones, lo que implica una pérdida de valor superior a 210.000 millones de dólares.
A pesar de que la empresa atraviesa uno de los periodos más difíciles de su historia reciente, la exclusión del S&P 100 no supondrá grandes ventas por parte de fondos indexados, debido a que el volumen invertido en este índice es significativamente menor al del S&P 500.
Deterioro operativo, márgenes en descenso y debilitamiento de la venta directa
La caída en los mercados financieros refleja una reducción constante en los indicadores fundamentales de Nike. El beneficio subyacente por acción se ha reducido en torno al 56 % desde 2021, mientras que el margen operativo ha disminuido del 15,6 % al 6,1 %. En cuanto a ingresos, estos se han mantenido prácticamente estancados durante cinco años, pasando de alrededor de 44.500 millones de dólares en 2021 a 46.400 millones en 2026, lo que supone un crecimiento acumulado de apenas un 4,2 %.
Además, la división Nike Direct, que aglutina la venta directa al consumidor, presenta signos de agotamiento. La estrategia de acelerar este canal con el fin de obtener mayores márgenes y controlar el proceso de distribución resultó en una menor presencia en tiendas especializadas, oportunidad que competidores aprovecharon para ampliar su presencia en esos puntos de venta.
Actualmente, la empresa intenta reconducir su penetración en la distribución mayorista, que generó cerca de 27.500 millones de dólares en 2026 —un 6 % por encima del periodo precedente— y representa aproximadamente el 59 % de la facturación total. Sin embargo, este canal suele registrar márgenes inferiores a los que se obtienen por venta directa. Como parte de la reestructuración, Nike ha reducido en más de 2.000 millones de dólares las ventas relacionadas con franquicias históricas que habían perdido exclusividad.
El crecimiento del ‘running’ frente al retroceso en China
En el análisis operativo, la categoría de running destaca como el principal motor positivo, al registrar cinco trimestres consecutivos con incrementos de doble dígito y generar aproximadamente 1.000 millones de dólares adicionales en ventas durante ese periodo. En contraste, las divisiones Sportswear y Jordan Streetwear, que juntas representan alrededor del 50 % de los ingresos, prevén un crecimiento negativo en el año fiscal 2027.
El principal desafío para Nike es cómo evoluciona su negocio en China. Las ventas en este país han descendido de 8.290 millones de dólares en 2021 a unos 5.850 millones en 2026, una caída cercana al 30 % en cinco años. En el último trimestre, las ventas retrocedieron un 12 % en términos reportados y un 17 % ajustadas por divisas, registrándose disminuciones del 25 % en el segmento digital, 19 % en el canal mayorista y 20 % en el beneficio operativo de la región.
Esta situación va acompañada por una mayor competencia tanto de marcas locales como Anta y Li-Ning, así como de empresas internacionales en expansión como On y Hoka. Aunque Nike mantiene el liderazgo mundial en calzado deportivo, su cuota global se redujo al 22,9 % en 2025, acumulando tres años consecutivos de pérdidas de mercado, en tanto que Adidas recuperó terreno hasta alcanzar el 12,2 %.
Obligaciones financieras y previsiones de mercado
El pago a los accionistas ha sido objeto de análisis por parte de expertos financieros. Nike distribuyó un dividendo de 1,63 dólares por acción en 2026, con una rentabilidad aproximada del 4,3 % según los precios actuales. Esta cifra equivale a cerca del 78 % del beneficio reportado y supera el 100 % del beneficio subyacente, lo cual indica que el pago de dividendos excede las ganancias normales obtenidas por la actividad habitual.
En cuanto a su situación financiera, la empresa dispone de unos 9.000 millones de dólares en efectivo e inversiones a corto plazo, frente a una deuda con coste cercana a 7.900 millones. No obstante, mantener este nivel de retribución dependerá del repunte de beneficios. El mercado quedará atento a los resultados del 1 de octubre, donde se espera que la dirección informe sobre la evolución de los márgenes, la reducción de descuentos en canales digitales, el control de inventario y la estabilidad en China.
Aunque la acción ha experimentado una fuerte corrección, cotiza a un PER forward de 20,4. El plan operativo «Win Now» muestra avances en Norteamérica, con la empresa recuperando crecimiento, mientras se intensifica el lanzamiento de nuevos productos como Nike Mind o Air Milano. Según XTB, el precio objetivo rondaría los 70 dólares por acción, lo que supondría un potencial de revalorización del 84 % respecto al precio actual.
La compañía saldrá del S&P 100 tras sufrir un desplome del 80 % desde sus máximos históricos, acosada por el deterioro de sus márgenes, el retroceso en China y la pérdida de cuota de mercado.
Nike dejará de formar parte del índice S&P 100 el próximo 21 de septiembre, después de casi 18 años en este grupo selecto, aunque permanecerá dentro del S&P 500. Esta exclusión refleja un notable descenso en el valor bursátil de la empresa multinacional de ropa y calzado deportivo, cuyas acciones se han depreciado un 80 % desde el pico de 180 dólares alcanzado hace cinco años, cotizando actualmente entre 37 y 38 dólares. En términos de capitalización bursátil, la compañía ha pasado de cerca de 264.000 millones de dólares en 2021 a situarse entre 54.000 y 57.000 millones, lo que implica una pérdida de valor superior a 210.000 millones de dólares.
A pesar de que la empresa atraviesa uno de los periodos más difíciles de su historia reciente, la exclusión del S&P 100 no supondrá grandes ventas por parte de fondos indexados, debido a que el volumen invertido en este índice es significativamente menor al del S&P 500.
Deterioro operativo, márgenes en descenso y debilitamiento de la venta directa
La caída en los mercados financieros refleja una reducción constante en los indicadores fundamentales de Nike. El beneficio subyacente por acción se ha reducido en torno al 56 % desde 2021, mientras que el margen operativo ha disminuido del 15,6 % al 6,1 %. En cuanto a ingresos, estos se han mantenido prácticamente estancados durante cinco años, pasando de alrededor de 44.500 millones de dólares en 2021 a 46.400 millones en 2026, lo que supone un crecimiento acumulado de apenas un 4,2 %.
Además, la división Nike Direct, que aglutina la venta directa al consumidor, presenta signos de agotamiento. La estrategia de acelerar este canal con el fin de obtener mayores márgenes y controlar el proceso de distribución resultó en una menor presencia en tiendas especializadas, oportunidad que competidores aprovecharon para ampliar su presencia en esos puntos de venta.
Actualmente, la empresa intenta reconducir su penetración en la distribución mayorista, que generó cerca de 27.500 millones de dólares en 2026 —un 6 % por encima del periodo precedente— y representa aproximadamente el 59 % de la facturación total. Sin embargo, este canal suele registrar márgenes inferiores a los que se obtienen por venta directa. Como parte de la reestructuración, Nike ha reducido en más de 2.000 millones de dólares las ventas relacionadas con franquicias históricas que habían perdido exclusividad.
El crecimiento del ‘running’ frente al retroceso en China
En el análisis operativo, la categoría de running destaca como el principal motor positivo, al registrar cinco trimestres consecutivos con incrementos de doble dígito y generar aproximadamente 1.000 millones de dólares adicionales en ventas durante ese periodo. En contraste, las divisiones Sportswear y Jordan Streetwear, que juntas representan alrededor del 50 % de los ingresos, prevén un crecimiento negativo en el año fiscal 2027.
El principal desafío para Nike es cómo evoluciona su negocio en China. Las ventas en este país han descendido de 8.290 millones de dólares en 2021 a unos 5.850 millones en 2026, una caída cercana al 30 % en cinco años. En el último trimestre, las ventas retrocedieron un 12 % en términos reportados y un 17 % ajustadas por divisas, registrándose disminuciones del 25 % en el segmento digital, 19 % en el canal mayorista y 20 % en el beneficio operativo de la región.
Esta situación va acompañada por una mayor competencia tanto de marcas locales como Anta y Li-Ning, así como de empresas internacionales en expansión como On y Hoka. Aunque Nike mantiene el liderazgo mundial en calzado deportivo, su cuota global se redujo al 22,9 % en 2025, acumulando tres años consecutivos de pérdidas de mercado, en tanto que Adidas recuperó terreno hasta alcanzar el 12,2 %.
Obligaciones financieras y previsiones de mercado
El pago a los accionistas ha sido objeto de análisis por parte de expertos financieros. Nike distribuyó un dividendo de 1,63 dólares por acción en 2026, con una rentabilidad aproximada del 4,3 % según los precios actuales. Esta cifra equivale a cerca del 78 % del beneficio reportado y supera el 100 % del beneficio subyacente, lo cual indica que el pago de dividendos excede las ganancias normales obtenidas por la actividad habitual.
En cuanto a su situación financiera, la empresa dispone de unos 9.000 millones de dólares en efectivo e inversiones a corto plazo, frente a una deuda con coste cercana a 7.900 millones. No obstante, mantener este nivel de retribución dependerá del repunte de beneficios. El mercado quedará atento a los resultados del 1 de octubre, donde se espera que la dirección informe sobre la evolución de los márgenes, la reducción de descuentos en canales digitales, el control de inventario y la estabilidad en China.
Aunque la acción ha experimentado una fuerte corrección, cotiza a un PER forward de 20,4. El plan operativo «Win Now» muestra avances en Norteamérica, con la empresa recuperando crecimiento, mientras se intensifica el lanzamiento de nuevos productos como Nike Mind o Air Milano. Según XTB, el precio objetivo rondaría los 70 dólares por acción, lo que supondría un potencial de revalorización del 84 % respecto al precio actual.
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Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa compañía saldrá del S&P 100 tras sufrir un desplome del 80 % desde sus máximos históricos, acosada por el deterioro de sus márgenes, el retroceso en China y la pérdida de cuota de mercado.
Nike dejará de formar parte del índice S&P 100 el próximo 21 de septiembre, después de casi 18 años en este grupo selecto, aunque permanecerá dentro del S&P 500. Esta exclusión refleja un notable descenso en el valor bursátil de la empresa multinacional de ropa y calzado deportivo, cuyas acciones se han depreciado un 80 % desde el pico de 180 dólares alcanzado hace cinco años, cotizando actualmente entre 37 y 38 dólares. En términos de capitalización bursátil, la compañía ha pasado de cerca de 264.000 millones de dólares en 2021 a situarse entre 54.000 y 57.000 millones, lo que implica una pérdida de valor superior a 210.000 millones de dólares.
A pesar de que la empresa atraviesa uno de los periodos más difíciles de su historia reciente, la exclusión del S&P 100 no supondrá grandes ventas por parte de fondos indexados, debido a que el volumen invertido en este índice es significativamente menor al del S&P 500.
Deterioro operativo, márgenes en descenso y debilitamiento de la venta directa
La caída en los mercados financieros refleja una reducción constante en los indicadores fundamentales de Nike. El beneficio subyacente por acción se ha reducido en torno al 56 % desde 2021, mientras que el margen operativo ha disminuido del 15,6 % al 6,1 %. En cuanto a ingresos, estos se han mantenido prácticamente estancados durante cinco años, pasando de alrededor de 44.500 millones de dólares en 2021 a 46.400 millones en 2026, lo que supone un crecimiento acumulado de apenas un 4,2 %.
Además, la división Nike Direct, que aglutina la venta directa al consumidor, presenta signos de agotamiento. La estrategia de acelerar este canal con el fin de obtener mayores márgenes y controlar el proceso de distribución resultó en una menor presencia en tiendas especializadas, oportunidad que competidores aprovecharon para ampliar su presencia en esos puntos de venta.
Actualmente, la empresa intenta reconducir su penetración en la distribución mayorista, que generó cerca de 27.500 millones de dólares en 2026 —un 6 % por encima del periodo precedente— y representa aproximadamente el 59 % de la facturación total. Sin embargo, este canal suele registrar márgenes inferiores a los que se obtienen por venta directa. Como parte de la reestructuración, Nike ha reducido en más de 2.000 millones de dólares las ventas relacionadas con franquicias históricas que habían perdido exclusividad.
El crecimiento del ‘running’ frente al retroceso en China
En el análisis operativo, la categoría de running destaca como el principal motor positivo, al registrar cinco trimestres consecutivos con incrementos de doble dígito y generar aproximadamente 1.000 millones de dólares adicionales en ventas durante ese periodo. En contraste, las divisiones Sportswear y Jordan Streetwear, que juntas representan alrededor del 50 % de los ingresos, prevén un crecimiento negativo en el año fiscal 2027.
El principal desafío para Nike es cómo evoluciona su negocio en China. Las ventas en este país han descendido de 8.290 millones de dólares en 2021 a unos 5.850 millones en 2026, una caída cercana al 30 % en cinco años. En el último trimestre, las ventas retrocedieron un 12 % en términos reportados y un 17 % ajustadas por divisas, registrándose disminuciones del 25 % en el segmento digital, 19 % en el canal mayorista y 20 % en el beneficio operativo de la región.
Esta situación va acompañada por una mayor competencia tanto de marcas locales como Anta y Li-Ning, así como de empresas internacionales en expansión como On y Hoka. Aunque Nike mantiene el liderazgo mundial en calzado deportivo, su cuota global se redujo al 22,9 % en 2025, acumulando tres años consecutivos de pérdidas de mercado, en tanto que Adidas recuperó terreno hasta alcanzar el 12,2 %.
Obligaciones financieras y previsiones de mercado
El pago a los accionistas ha sido objeto de análisis por parte de expertos financieros. Nike distribuyó un dividendo de 1,63 dólares por acción en 2026, con una rentabilidad aproximada del 4,3 % según los precios actuales. Esta cifra equivale a cerca del 78 % del beneficio reportado y supera el 100 % del beneficio subyacente, lo cual indica que el pago de dividendos excede las ganancias normales obtenidas por la actividad habitual.
En cuanto a su situación financiera, la empresa dispone de unos 9.000 millones de dólares en efectivo e inversiones a corto plazo, frente a una deuda con coste cercana a 7.900 millones. No obstante, mantener este nivel de retribución dependerá del repunte de beneficios. El mercado quedará atento a los resultados del 1 de octubre, donde se espera que la dirección informe sobre la evolución de los márgenes, la reducción de descuentos en canales digitales, el control de inventario y la estabilidad en China.
Aunque la acción ha experimentado una fuerte corrección, cotiza a un PER forward de 20,4. El plan operativo «Win Now» muestra avances en Norteamérica, con la empresa recuperando crecimiento, mientras se intensifica el lanzamiento de nuevos productos como Nike Mind o Air Milano. Según XTB, el precio objetivo rondaría los 70 dólares por acción, lo que supondría un potencial de revalorización del 84 % respecto al precio actual.

















