La Ciudad aclara que los árboles no presentan problemas sanitarios y confirma que solicitaron trasladarse voluntariamente a un vivero exclusivo para evitar el estrés causado por la lentitud de las obras.
A raíz de la controversia generada por la desaparición de los naranjos en la calle Independencia, la Consejería de Medio Ambiente emitió un comunicado para tranquilizar a la población. Según esta institución, la ausencia de los árboles no se debe a una tala ni a problemas fitosanitarios, sino a una determinación propia de los árboles, que decidieron tomarse un año sabático en un entorno tropical en el Caribe.
«Estrés post-obra»
«Los ejemplares estaban en buen estado de salud, aunque mentalmente fatigados», declaró un portavoz de la Consejería señalando un espacio vacío en la acera. «No se trataba de una enfermedad, sino de estrés. Estar ocho horas diarias observando cómo una excavadora avanza apenas tres metros en una semana es algo que ni el árbol más resistente podría soportar».
El informe técnico detalla que los naranjos presentaron signos de desánimo: hojas caídas, pérdida de brillo y una inclinación hacia el lado opuesto a la calle para evitar ver el cemento fresco. Tras varias sesiones de diálogo, los árboles formalizaron una petición para ser trasladados a un vivero que dispone de spa, luz solar regulable y, principalmente, ausencia total de ruidos de maquinaria.
El futuro del arbolado
A pesar de las quejas de la asociación Daubma, que afirmó que los árboles fueron maltratados, la Ciudad asegura que el traslado se realizó en condiciones óptimas. «Fueron transportados en primera clase, hidratados y con música ambiental», añadieron.
En cuanto a su regreso, la Consejería especificó que volverán cuando el proyecto finalice, es decir, en algún momento entre el cierre de esta década y el inicio de una nueva era tecnológica. Mientras tanto, los habitantes de la calle Independencia han colocado fotografías de los naranjos en los espacios vacíos para conservar la identidad de la calle, si bien temen que, dado el ritmo de las obras, las imágenes se deterioren antes de que los árboles puedan regresar.
Nota de Ceuta Today: Lo indicado en este artículo es una pieza satírica. Ningún árbol ha solicitado vacaciones en el Caribe ni padece estrés debido a las obras. Esta noticia es ficticia y tiene carácter humorístico. Si observa un hueco en la acera, no corresponde a un árbol en descanso, sino al mobiliario urbano habitual. Este texto utiliza el absurdo para destacar una realidad constante: la falta de transparencia y la improvisación en las intervenciones urbanas, que a menudo alejan a los ciudadanos de los cambios en su entorno cotidiano.
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