El Gobierno de Marruecos ha establecido a partir del 1 de febrero de 2026 una prohibición temporal para la exportación de sardinas congeladas, con una duración inicial de un año y posibilidad de extensión. La medida fue anunciada por la Secretaria de Estado de Pesca Marítima, Zakia Driouich, y tiene como finalidad garantizar el abastecimiento interno.
Esta acción pretende salvaguardar el acceso de la población local a la sardina, un alimento tradicionalmente conocido como el “pescado de los pobres” y un componente fundamental en la seguridad alimentaria del país.
Razones detrás de la prohibición
La decisión surge como respuesta a varios factores económicos y ambientales que están afectando el mercado nacional:
• Disminución en las capturas: En 2024, las capturas de sardina en Marruecos disminuyeron un 46%, situándose en aproximadamente 525.000 toneladas, afectadas por el cambio climático y la sobreexplotación pesquera.
• Presión sobre los precios: El incremento de la demanda internacional ha provocado un aumento de los precios internos, dificultando que las familias marroquíes accedan a esta importante fuente proteica.
• Estrategia de soberanía alimentaria: El Ejecutivo pretende aumentar el consumo de pescado en Marruecos hasta alcanzar los 19 kilogramos por persona anualmente dentro de su plan estratégico 2025-2027.
Repercusiones en España: Preocupación en el sector conservero
Esta decisión ha generado inquietud inmediata en la industria pesquera española, especialmente en Galicia.
• Alta dependencia: Conforme a la patronal ANFACO-CYTMA, Marruecos suministra el 94% de la sardina que España importa desde fuera de la Unión Europea.
• Impacto en el empleo: El sector advierte que la falta de materia prima congelada pone en riesgo la continuidad de la producción en las conserveras españolas a lo largo del año.
• Conflictos legales potenciales: La patronal indica que esta medida podría no ajustarse a los acuerdos comerciales con la Unión Europea ni a las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Modernización para el mercado interior
Además de la prohibición, Driouich detalló un plan de modernización que contempla:
1. Desarrollo de la red logística: Establecimiento de 12 mercados mayoristas y 8 minoristas de última generación.
2. Reducción de intermediarios: Establecer un enlace directo entre productores y consumidores para disminuir los costes adicionados al producto.
3. Inversión en infraestructura frigorífica: Convocatoria para impulsar proyectos de distribución nacional de productos congelados.











