Madrid / Ceuta — La tensión entre el Gobierno de España y el Senado tuvo un nuevo capítulo este miércoles tras el no comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante la Cámara Alta. Marlaska fue convocado por el Partido Popular —que tiene mayoría absoluta en el Senado— para explicar de forma urgente la actuación de su ministerio frente a la reciente crisis migratoria en Ceuta. No obstante, ni él ni los senadores del grupo socialista asistieron a la comisión convocada, dejando sus asientos vacíos.
Fernando Martínez-Maíllo, presidente de la comisión de Interior del Senado y miembro del PP, puso de manifiesto el ausentismo mostrando la «silla vacía» destinada al ministro. Maíllo calificó esta ausencia de «injustificable» y la consideró una «falta de respeto al Senado», advirtiendo que dicha actitud representa una violación directa de una obligación «establecida por la Constitución y la ley».
El senador popular definió este acto como una «desobediencia» y anticipó que, dentro de sus competencias, tomará las medidas «políticas o legales necesarias para que esta situación tenga consecuencias». Además, recordó que el Gobierno debe responder ante las dos cámaras por igual: «Que se celebren comparecencias a final de agosto en el Congreso no excluye que estas se realicen antes en el Senado. Un ministro no puede seleccionar a conveniencia a qué cámara asiste», afirmó.
Marlaska justifica su falta de disponibilidad y sitúa su comparecencia en el Congreso
Mientras la sesión se celebraba en el Senado, Grande-Marlaska se encontraba en Madrid en una reunión con responsables de Protección Civil para coordinar los preparativos ante un próximo eclipse. Ante preguntas de la prensa sobre su ausencia, el ministro aseguró que «no hay intención alguna de incumplir» y explicó que su intervención será el 28 de agosto en el Congreso de los Diputados para evitar «duplicar comparecencias».
«Ya se informó al Senado sobre la imposibilidad de asistir en este período por circunstancias que no es necesario destacar», comentó el ministro, insistiendo en que el Ejecutivo pretende «seguir cumpliendo con las responsabilidades parlamentarias».
Fuentes del PSOE en el Senado criticaron la maniobra del PP, acusándolo de hacer un «uso partidista» de la institución al mantener la convocatoria «sabiendo que el compareciente ya había expresado su intención de acudir primero al Congreso». Desde el grupo socialista sostienen que el PP «modificó de forma unilateral el Reglamento del Senado para distorsionar la función constitucional de esta Cámara y transformarla en un instrumento de confrontación constante».
Dudas sobre la comparecencia de Margarita Robles
El plante de Marlaska, al que se suma la negativa del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, contrasta con la incertidumbre en torno a la ministra de Defensa, Margarita Robles. Aunque el PP anunció el martes pasado que Robles había aceptado comparecer el 18 de agosto para informar sobre el papel de las Fuerzas Armadas en Ceuta, desde el Gobierno no han confirmado oficialmente esta cita.
La ministra de Defensa se desplazó este miércoles a Ceuta para conocer la situación en terreno, pero evitó responder a los medios si acudirá finalmente al Senado la próxima semana.
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Fernando Martínez-Maíllo, presidente de la comisión de Interior del Senado y miembro del PP, puso de manifiesto el ausentismo mostrando la «silla vacía» destinada al ministro. Maíllo calificó esta ausencia de «injustificable» y la consideró una «falta de respeto al Senado», advirtiendo que dicha actitud representa una violación directa de una obligación «establecida por la Constitución y la ley».
El senador popular definió este acto como una «desobediencia» y anticipó que, dentro de sus competencias, tomará las medidas «políticas o legales necesarias para que esta situación tenga consecuencias». Además, recordó que el Gobierno debe responder ante las dos cámaras por igual: «Que se celebren comparecencias a final de agosto en el Congreso no excluye que estas se realicen antes en el Senado. Un ministro no puede seleccionar a conveniencia a qué cámara asiste», afirmó.
Marlaska justifica su falta de disponibilidad y sitúa su comparecencia en el Congreso
Mientras la sesión se celebraba en el Senado, Grande-Marlaska se encontraba en Madrid en una reunión con responsables de Protección Civil para coordinar los preparativos ante un próximo eclipse. Ante preguntas de la prensa sobre su ausencia, el ministro aseguró que «no hay intención alguna de incumplir» y explicó que su intervención será el 28 de agosto en el Congreso de los Diputados para evitar «duplicar comparecencias».
«Ya se informó al Senado sobre la imposibilidad de asistir en este período por circunstancias que no es necesario destacar», comentó el ministro, insistiendo en que el Ejecutivo pretende «seguir cumpliendo con las responsabilidades parlamentarias».
Fuentes del PSOE en el Senado criticaron la maniobra del PP, acusándolo de hacer un «uso partidista» de la institución al mantener la convocatoria «sabiendo que el compareciente ya había expresado su intención de acudir primero al Congreso». Desde el grupo socialista sostienen que el PP «modificó de forma unilateral el Reglamento del Senado para distorsionar la función constitucional de esta Cámara y transformarla en un instrumento de confrontación constante».
Dudas sobre la comparecencia de Margarita Robles
El plante de Marlaska, al que se suma la negativa del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, contrasta con la incertidumbre en torno a la ministra de Defensa, Margarita Robles. Aunque el PP anunció el martes pasado que Robles había aceptado comparecer el 18 de agosto para informar sobre el papel de las Fuerzas Armadas en Ceuta, desde el Gobierno no han confirmado oficialmente esta cita.
La ministra de Defensa se desplazó este miércoles a Ceuta para conocer la situación en terreno, pero evitó responder a los medios si acudirá finalmente al Senado la próxima semana.
Madrid / Ceuta — La tensión entre el Gobierno de España y el Senado tuvo un nuevo capítulo este miércoles tras el no comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante la Cámara Alta. Marlaska fue convocado por el Partido Popular —que tiene mayoría absoluta en el Senado— para explicar de forma urgente la actuación de su ministerio frente a la reciente crisis migratoria en Ceuta. No obstante, ni él ni los senadores del grupo socialista asistieron a la comisión convocada, dejando sus asientos vacíos.
Fernando Martínez-Maíllo, presidente de la comisión de Interior del Senado y miembro del PP, puso de manifiesto el ausentismo mostrando la «silla vacía» destinada al ministro. Maíllo calificó esta ausencia de «injustificable» y la consideró una «falta de respeto al Senado», advirtiendo que dicha actitud representa una violación directa de una obligación «establecida por la Constitución y la ley».
El senador popular definió este acto como una «desobediencia» y anticipó que, dentro de sus competencias, tomará las medidas «políticas o legales necesarias para que esta situación tenga consecuencias». Además, recordó que el Gobierno debe responder ante las dos cámaras por igual: «Que se celebren comparecencias a final de agosto en el Congreso no excluye que estas se realicen antes en el Senado. Un ministro no puede seleccionar a conveniencia a qué cámara asiste», afirmó.
Marlaska justifica su falta de disponibilidad y sitúa su comparecencia en el Congreso
Mientras la sesión se celebraba en el Senado, Grande-Marlaska se encontraba en Madrid en una reunión con responsables de Protección Civil para coordinar los preparativos ante un próximo eclipse. Ante preguntas de la prensa sobre su ausencia, el ministro aseguró que «no hay intención alguna de incumplir» y explicó que su intervención será el 28 de agosto en el Congreso de los Diputados para evitar «duplicar comparecencias».
«Ya se informó al Senado sobre la imposibilidad de asistir en este período por circunstancias que no es necesario destacar», comentó el ministro, insistiendo en que el Ejecutivo pretende «seguir cumpliendo con las responsabilidades parlamentarias».
Fuentes del PSOE en el Senado criticaron la maniobra del PP, acusándolo de hacer un «uso partidista» de la institución al mantener la convocatoria «sabiendo que el compareciente ya había expresado su intención de acudir primero al Congreso». Desde el grupo socialista sostienen que el PP «modificó de forma unilateral el Reglamento del Senado para distorsionar la función constitucional de esta Cámara y transformarla en un instrumento de confrontación constante».
Dudas sobre la comparecencia de Margarita Robles
El plante de Marlaska, al que se suma la negativa del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, contrasta con la incertidumbre en torno a la ministra de Defensa, Margarita Robles. Aunque el PP anunció el martes pasado que Robles había aceptado comparecer el 18 de agosto para informar sobre el papel de las Fuerzas Armadas en Ceuta, desde el Gobierno no han confirmado oficialmente esta cita.
La ministra de Defensa se desplazó este miércoles a Ceuta para conocer la situación en terreno, pero evitó responder a los medios si acudirá finalmente al Senado la próxima semana.
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Fernando Martínez-Maíllo, presidente de la comisión de Interior del Senado y miembro del PP, puso de manifiesto el ausentismo mostrando la «silla vacía» destinada al ministro. Maíllo calificó esta ausencia de «injustificable» y la consideró una «falta de respeto al Senado», advirtiendo que dicha actitud representa una violación directa de una obligación «establecida por la Constitución y la ley».
El senador popular definió este acto como una «desobediencia» y anticipó que, dentro de sus competencias, tomará las medidas «políticas o legales necesarias para que esta situación tenga consecuencias». Además, recordó que el Gobierno debe responder ante las dos cámaras por igual: «Que se celebren comparecencias a final de agosto en el Congreso no excluye que estas se realicen antes en el Senado. Un ministro no puede seleccionar a conveniencia a qué cámara asiste», afirmó.
Marlaska justifica su falta de disponibilidad y sitúa su comparecencia en el Congreso
Mientras la sesión se celebraba en el Senado, Grande-Marlaska se encontraba en Madrid en una reunión con responsables de Protección Civil para coordinar los preparativos ante un próximo eclipse. Ante preguntas de la prensa sobre su ausencia, el ministro aseguró que «no hay intención alguna de incumplir» y explicó que su intervención será el 28 de agosto en el Congreso de los Diputados para evitar «duplicar comparecencias».
«Ya se informó al Senado sobre la imposibilidad de asistir en este período por circunstancias que no es necesario destacar», comentó el ministro, insistiendo en que el Ejecutivo pretende «seguir cumpliendo con las responsabilidades parlamentarias».
Fuentes del PSOE en el Senado criticaron la maniobra del PP, acusándolo de hacer un «uso partidista» de la institución al mantener la convocatoria «sabiendo que el compareciente ya había expresado su intención de acudir primero al Congreso». Desde el grupo socialista sostienen que el PP «modificó de forma unilateral el Reglamento del Senado para distorsionar la función constitucional de esta Cámara y transformarla en un instrumento de confrontación constante».
Dudas sobre la comparecencia de Margarita Robles
El plante de Marlaska, al que se suma la negativa del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, contrasta con la incertidumbre en torno a la ministra de Defensa, Margarita Robles. Aunque el PP anunció el martes pasado que Robles había aceptado comparecer el 18 de agosto para informar sobre el papel de las Fuerzas Armadas en Ceuta, desde el Gobierno no han confirmado oficialmente esta cita.
La ministra de Defensa se desplazó este miércoles a Ceuta para conocer la situación en terreno, pero evitó responder a los medios si acudirá finalmente al Senado la próxima semana.

















