El conjunto de 40 documentos desclasificados por La Moncloa demuestra que el CNI informó por escrito al gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, la noche anterior, sobre la convocatoria de una entrada masiva por valla y mar prevista para el 30 de julio. Tres semanas antes, la Guardia Civil ya había alertado sobre un «efecto llamada» y solicitado medidas que no llegaron a implementarse a tiempo.
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El Ejecutivo ha difundido el repositorio que reúne informes, alertas y comunicaciones emitidas entre el 1 y el 31 de julio en relación a la situación en Ceuta. Incluye 40 documentos elaborados por la Policía Nacional vía el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF); la Guardia Civil a través del Centro de Coordinación del Estrecho (CCOE), la Jefatura de Información, el CECORVIGMAR y el Estado Mayor; el Centro Nacional de Inteligencia; y el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS). Esta publicación cumple con el compromiso asumido por el presidente del Gobierno durante su comparecencia parlamentaria del 3 de septiembre.
Cada informe indica su fecha y hora de emisión, el canal empleado y los destinatarios institucionales. Lo relevante del expediente es que no solo muestra qué información se tenía, sino quién la recibió y cuándo.
Adjuntamos una cronología detallada elaborada con base en los 40 documentos, que incluye horarios, cifras y entidad emisora de cada dato.
Tres semanas antes: la Guardia Civil ya había alertado
El documento clave no corresponde al 30 de julio, sino al 8 de julio.
En esa fecha, el Mando de Fronteras y Policía Marítima de la Guardia Civil emitió una nota sobre las implicaciones de la sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo del 29 de junio: dicha resolución establecía que la Disposición Adicional Décima de la Ley de Extranjería solo autoriza rechazar en frontera a quienes intentan superar barreras físicas —como las vallas—, pero no a quienes son interceptados intentando entrar a nado.
El escrito advierte expresamente que esta doctrina “podría generar un efecto llamada hacia las entradas natatorias”, restringir la capacidad de respuesta inmediata y probablemente aumentar la presión migratoria sobre ambas ciudades autónomas. Propone cuatro medidas: fortalecer el Servicio Marítimo Provincial de Ceuta, afianzar el GEAS en Melilla, mejorar los sistemas de detección temprana y fomentar una modificación legislativa para cubrir todas las vías de entrada irregular.
Veintidós días más tarde, el Estado Mayor de la Guardia Civil concluiría por escrito que las medidas adoptadas “solo son paliativas y no solucionan el problema de fondo, dado que no existen las medidas de contención exigidas por la STS”.
La tendencia era clara en los informes
Los datos de los organismos mostraban con claridad la evolución.
Entre el 29 de junio y el 12 de julio se registraron 459 intentos de entrada a nado y 27 consumaciones. Entre el 13 y el 26 de julio se produjeron 1.380 intentos y 253 entradas consolidadas, lo que representa un aumento del 201 % en intentos y del 837 % en entradas efectivas. El informe destaca que el crecimiento en entradas consumadas supera ampliamente al de intentos detectados.
El detalle acumulado del CCOE refrenda esta tendencia. La media mensual de llegadas entre enero y junio fue de 36 personas. En julio la cifra alcanzó las 1.027, un incremento del 1.326 % respecto al mismo período de 2025.
El 27 de julio, la Policía Nacional informó al Centro Nacional de Comunicaciones de 748 entradas desde el 8 de julio y otros 492 adultos en espera en el CETI, sumando 1.240 personas. Ese mismo día, el CNI difundió un informe —para las autoridades del Gobierno y también para las locales de Ceuta— advirtiendo que la sentencia “podría tener un impacto muy relevante” y “favorecer los intentos de entrada a nado”.
29 de julio, 13:52: notificación a la Delegación del Gobierno
Este es el momento central del expediente y consta con hora exacta gracias a que el Gobierno ha publicado la transcripción.
El miércoles 29 de julio a las 13:52, el CNI comunicó al gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta que en redes sociales circulaba un llamamiento a un asalto, por valla y mar, previsto para el día siguiente a las 20:00 h, aprovechando la Fiesta del Trono y la concentración de fuerzas de seguridad marroquíes en otras tareas. Se informaba que eran dos grupos distintos con un total de 180.000 seguidores, “para dimensionar el alcance de la convocatoria”. La transcripción incluye una llamada de once minutos a las 21:34.
Un minuto después, a las 13:53, el CNI transmitió la misma información a la UCE-3 de la Guardia Civil. La respuesta registrada indica que la situación sorprendió al interlocutor y que no disponía de facilidad para resolverla. Se recoge una llamada de siete minutos y treinta y ocho segundos a las 14:41.
A las 18:26, el CNI emitió una nota urgente de alerta temprana formalizando la advertencia. Se identificó un grupo de WhatsApp llamado “Asalto a la valla de Ceuta” preparando la entrada para el 30, con datos del grupo y su administrador; un grupo de Facebook con más de 160.000 miembros; y otro de más de 22.000. Se reprodujo la publicación que instaba a cruzar a las ocho, argumentando que las autoridades estarían concentradas en los desfiles y celebraciones. La nota se remitió a los servicios de inteligencia marroquíes DGST y DGED.
No fue la única comunicación en esos días. El 27 de julio la Delegación había informado al CNI sobre una “reunión urgente con ciudad, CNP y GC para tema nadadores”. Y el 28, a las 17:07, el CNI envió el cartel de la concentración “Ceuta alza la voz” convocada para el 2 de agosto, debido a su posible impacto en el orden público.
El espigón de El Tarajal se saturó a las 12:00 del 30 de julio, veintidós horas después del primer aviso por escrito.
Dos interpretaciones opuestas el mismo día
El expediente evidencia una contradicción difícil de justificar. Ese mismo 29 de julio, el CENIF de la Policía Nacional actualizó su análisis de fuentes abiertas y concluyó, tras examinar 3,6 millones de resultados y 60,6 millones de interacciones, que “no se observa un aumento significativo en la actividad como consecuencia derivada de la STS” y que “no se encuentra ningún término que incite a la movilización o asalto masivo”. Clasificó la vía terrestre como “sin indicios concluyentes”.
Dos unidades de inteligencia de fuentes abiertas ofrecieron el mismo día interpretaciones divergentes del mismo entorno digital.
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UNIRME GRATIS AL CANALEl CENIF elaboró esa noche, a las 21:09, un cuadro de escenarios en el que una combinación coordinada de entradas a nado y salto a la valla aparecía con probabilidad media-baja pero impacto extremo. No obstante, la alerta formal de riesgo extremo solo se emitió a las 13:55 del 30, cuando el espigón llevaba casi dos horas saturado. El SIGINTREP del Regimiento de Guerra Electrónica, que consideraba “muy probable” una entrada masiva, se transmitió a las 12:06.
El día 30, minuto a minuto
Las llegadas aumentaron durante la madrugada. A las 11:00 h se rompió el tapón establecido por la Guardia Civil en una zona vallada, ante el temor de los migrantes a ser devueltos. A las 12:00 h la situación se desbordó y los flujos comenzaron a cruzar bordeando el espigón. A las 12:30 h se activó el refuerzo con un pelotón de la Agrupación de Reserva y Seguridad, con veinte agentes.
A las 13:30 h se contabilizaron varios millares de llegadas. Los primeros antidisturbios marroquíes se desplegaron en Bab Sebta tres horas tras el desbordamiento; su actuación provocó, según el CNI, que una parte considerable de migrantes se lanzara al mar. A las 13:45 h se comunicaron los dos primeros posibles fallecidos. A las 14:00 h se estableció videoconferencia con el Ministerio del Interior.
El informe de la Jefatura de Información a las 13:50 señalaba una aglomeración que podría alcanzar los 6.000 efectivos acercándose al espigón, con el CETI en saturación máxima y personas esperando en el camino de acceso. Según la Presidencia de la ciudad, el dispositivo para protección de menores operaba al 1.600 % de su capacidad.
A las 18:00 h la estimación era de 20.000 llegadas y 10.000 personas más aún en territorio marroquí. A las 18:15 h se contabilizaban siete fallecidos y al día siguiente la cifra subió a diez.
Ese día había 243 guardias civiles en Ceuta.
Aspectos que el expediente no aclara
Es importante precisar, pues aquí reside la cuestión principal. Los documentos prueban qué información existía, quién la emitió, a qué hora y a quién se envió. Demuestran que la Delegación del Gobierno en Ceuta fue informada por escrito la noche anterior sobre la convocatoria de una entrada masiva para el día siguiente, y que el diagnóstico estructural del riesgo estaba presente desde el 8 de julio.
Lo que el repositorio no revela es cómo se actuó frente a esa información. No hay actas, ni instrucciones, ni órdenes de refuerzo antes del mediodía del 30 de julio, ni respuestas documentadas de la Delegación excepto dos llamadas telefónicas registradas en duración pero sin contenido. Tampoco existe ningún informe que anticipase la magnitud real de los acontecimientos: ninguna evaluación previa considera decenas de miles de personas.
Esta ausencia en el expediente abre una cuestión pendiente. No es lo mismo no haber previsto la escala del evento, que no haber preparado la capacidad de respuesta ante un riesgo que las propias agencias estatales venían señalando por escrito desde hacía semanas.
Cronología completa de los 40 documentos, incluyendo horarios, cifras y entidad emisora, disponible en el PDF adjunto al inicio.















