Lamine Yamal vive un buen momento. Con tan solo 18 años, el extremo del Barça se ha convertido en una de las principales referencias ofensivas de la Selección española. Tras sumar dos goles y una asistencia en las primeras tres jornadas de Liga, el joven futbolista ofreció una entrevista a RTVE en la que habló sobre el presente del Barça y su ambición personal: el Balón de Oro.
«Quien diga que no desee ganarlo no está siendo sincero», afirmó con claridad. Para Lamine, lograr la Champions con el Barça supondría un gran desafío: «Sería algo impresionante. Estar en la conversación del Balón de Oro a mi edad ya es un privilegio, y espero que llegue algún día».
El delantero valoró también a quienes merecieron ese premio en el pasado: «Yo se lo daría a Neymar, porque durante sus etapas en el Barça y el PSG lo mereció. Y, por supuesto, a Messi, que para mí es el mejor de la historia».
En relación a las críticas de Flick después del empate en Vallecas, el canterano explicó: «No fue un tema de egos, simplemente no iniciamos el partido con la intensidad con la que terminamos la temporada pasada. Hemos sumado siete puntos de nueve visitando campos complicados, pero es verdad que cometimos muchos errores. Debemos recuperar rápido nuestro nivel».
Sobre el futuro próximo del Barça, Lamine se mostró esperanzado: «Tenemos hambre porque no venimos de ganar cuatro Champions o cuatro ligas consecutivas. Somos un grupo joven y unido, ambicionamos crecer y creo que nadie quiere irse. A Nico y a Fermín los veo contentos».
También respondió a las críticas fuera del ámbito deportivo: «Si jugara en Mataró, nadie hablaría de mi cumpleaños. Ya he comprendido que todo lo que suceda en mi vida será motivo de comentarios, muchas veces inventados. No me afecta, solo presto atención a mi círculo más cercano».
Finalmente, expresó sus deseos respecto a la Selección: «No esperaba ser convocado tan joven, pero contamos con un equipo capaz de ganar un Mundial. Todo dependerá de nuestra concentración. Estoy muy agradecido a Luis de la Fuente, siempre me ha defendido y eso no es casualidad».
