El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha emitido un auto que obliga a la Comunidad de Madrid a iniciar los procedimientos administrativos para establecer el registro de profesionales sanitarios objetores de conciencia. Esta resolución judicial responde a las medidas cautelares requeridas por el Ministerio de Sanidad ante la falta de actuación de la administración regional, que hasta ahora se había negado a implementar esta disposición de la ley orgánica vigente.
Una iniciativa para prevenir demoras y derivaciones a la sanidad privada
Los jueces de la Sección Octava sostienen que la ausencia de este registro genera una «clara afectación del interés público». Según el tribunal, contar con esta herramienta es fundamental para gestionar los recursos humanos en los hospitales públicos y evitar retrasos en el servicio derivadas de no conocer con anticipación qué médicos acogen el derecho a la objeción.
- Protección de las pacientes: El auto destaca que la falta de planificación podría ocasionar «daños psicológicos o físicos» a las gestantes debido a esperas innecesarias.
- Garantía para los profesionales: Los magistrados indican que el registro también resguarda a los médicos objetores, asegurando el respeto y la oficialidad de su derecho fundamental.
- Respeto a la normativa: El TSJM subraya que Madrid es la única comunidad que no ha implementado esta medida, a pesar de haber respaldado el acuerdo en el Consejo Interterritorial de Salud.
El conflicto político entre Sanidad y el Gobierno regional
La resolución ha sido recibida positivamente por la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha calificado el fallo como una solución para detener la derivación masiva de intervenciones a centros privados. García sostiene que este registro es clave para asegurar que el aborto se realice preferentemente en la red pública, conforme a lo establecido por la ley.
Por su parte, el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que presentará un recurso contra la decisión. Desde la Consejería de Sanidad, defienden los siguientes argumentos:
- Servicio garantizado: Afirman que en 2024 se han realizado más de 18.000 interrupciones voluntarias del embarazo en la región sin problemas.
- Gestión interna: Explican que los hospitales disponen de protocolos propios para manejar las objeciones y derivar a las pacientes a centros autorizados cuando sea necesario.
- Aspecto jurídico: Señalan que la resolución del tribunal es una medida cautelar y que aún no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto.
Confidencialidad y gestión autonómica
Debe tenerse en cuenta que el registro de objetores no es público ni nacional. Se trata de un censo confidencial que cada comunidad autónoma administra para que los responsables de los hospitales públicos conozcan de antemano el personal disponible para garantizar una prestación eficaz del servicio de interrupción voluntaria del embarazo (IVE).
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