El Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
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UNIRME GRATIS AL CANALEl Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
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UNIRME GRATIS AL CANALEl Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
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La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.
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UNIRME GRATIS AL CANALEl Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en los costes de los carburantes y la electricidad. Este avance preliminar del INE rompe con la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses consecutivos y sitúa la tasa general en su nivel más alto desde mayo de 2024.
La inflación ha cobrado fuerza nuevamente en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores respecto al mismo mes del año anterior, frente al 3,2% registrado en los meses de abril, mayo y junio.
Este incremento se atribuye principalmente a la evolución de los productos energéticos. Según el avance divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron menos en comparación con julio de 2025, mientras que la electricidad mostró un comportamiento más inflacionista que el año anterior.
La inflación alcanza su mayor nivel desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. Para hallar un nivel más alto es necesario retroceder hasta mayo de 2024, cuando la inflación se situó en el 3,6%.
Este dato también indica un cambio de tendencia luego de que el IPC se mantuviera en el 3,2% durante tres meses seguidos. En marzo la inflación había alcanzado el 3,4%, después del 2,3% observado en enero y febrero.
En comparación mensual, los precios subieron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor que el 0,6% del mes anterior, el IPC muestra seis meses consecutivos de aumentos mensuales.
Los carburantes presionan nuevamente los precios
Un factor clave ha sido la evolución de la gasolina y el gasóleo tras las modificaciones en las medidas fiscales diseñadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal aplicado a los carburantes no finalizó por completo el 1 de julio. El Gobierno redujo la bonificación de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, con un plan que prevé una rebaja a 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este retiro progresivo de la ayuda fiscal implica que una mayor parte del costo energético vuelve a reflejarse en el precio que pagan los consumidores. La presión internacional sobre el petróleo y las dificultades en el suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en estaciones de servicio.
El mecanismo establecido por el Ejecutivo incluye una cláusula automática que permite reactivar la reducción si la inflación interanual de la gasolina o el gasóleo supera ciertos umbrales establecidos.
El aumento de la electricidad también aumenta el IPC
El encarecimiento de la electricidad ha sido otro factor que ha impulsado el repunte de julio. Las medidas fiscales extraordinarias creadas durante los primeros meses de la crisis energética fueron modificadas al principio del verano, condicionando su reactivación a la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio contempla que el IVA de la electricidad pueda reducirse nuevamente al 10% durante agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% al registrado un año antes.
Además, la normativa incluye la posibilidad de disminuir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, sujeto a las mismas condiciones.
La inflación subyacente se incrementa hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no procesados y productos energéticos por ser los elementos más volátiles de la cesta de consumo, subió una décima hasta situarse en el 3% interanual.
Este indicador había finalizado junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente aumento indica que las presiones sobre los precios no solo están relacionadas con la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente sigue estando cinco décimas por debajo del índice general, pero continúa distante del nivel del 2% que considera como referencia para la estabilidad de precios el Banco Central Europeo.
El IPC armonizado asciende al 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), usado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, incrementó dos décimas su tasa interanual y llegó al 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada alcanzó el 3,4% en julio.
En junio, el IPCA español permaneció en el 3,6%, ocho décimas por encima de la tasa estimada para el conjunto de la zona euro en ese mes.
El Gobierno defiende las medidas frente a la crisis
El Ministerio de Economía atribuye este aumento a un contexto internacional marcado por la presión en los precios energéticos y asegura que el plan de respuesta frente a la crisis de Oriente Próximo ha impedido un crecimiento mayor de la inflación.
El Ejecutivo calcula que las rebajas fiscales temporales aplicadas al sector energético redujeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses que estuvieron en vigor plenamente.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con una retirada gradual durante el verano. El objetivo es evitar la supresión abrupta de los descuentos y adaptar su intensidad según la evolución de los precios de los carburantes, la electricidad y el gas.
Fecha para conocer el dato final del IPC de julio
El 3,5% es un dato provisional derivado del indicador adelantado elaborado por el INE.
Estadística publicará la cifra definitiva del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al dato preliminar, aunque normalmente estas diferencias son pequeñas.
La evolución de los precios energéticos durante agosto será determinante para saber si la subida continúa o se modera la inflación. También influirá en la reactivación de algunas bonificaciones fiscales previstas por el Gobierno para la electricidad, gas y carburantes.

















